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25/Nov/2004
 
 
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Seguridad Los Tesoros de la Dircote

Las Pruebas Perfectas

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Los 284 audios secretos que registran el inventario criminal de Abimael Guzmán siguen aguardando a la justicia. CARETAS los ubicó en la biblioteca del cabecilla senderista, en la Dircote.

Un nuevo remezón sacudió esta semana a los responsables del proceso civil contra Abimael Guzmán y su cúpula senderista. Catorce días después de haber sido designado como procurador para casos de terrorismo, Guillermo Cabala renunció sopresivamente al puesto “irrevocablemente” el lunes 22, luego de que se le acusara injustamente de haber emitido un presunto fallo a favor de Lori Berenson en el 2002.

Pero en la tarde del mismo día, el ex vocal supremo dio marcha atrás, y anunció que se quedaría en el cargo.

Cabala había llegado a señalar incluso al presidente de la Corte Suprema, Hugo Sivina, de estar tras la campaña en su contra. Los dimes y diretes entre los magistrados llegaron a un grado de paroxismo pocas veces visto.

El singular incidente es el último capítulo del accidentado proceso contra Abimael Guzmán y la cúpula senderista. Se suponía que Cabala ayudaría a enrumbarlo pero el exhabrupto del lunes lo presenta como un magistrado impulsivo y temperamental, que es lo último que se necesita en un proceso tan mal encaminado.

Cierto es que el desafío senderista y las vivas a la lucha armada en la primera audiencia, el viernes 5, resultaron siendo un tiro por la culata no sólo para los magistrados, sino también para Guzmán. En castigo, fue separado de Elena Iparraguirre tras largos años de convivencia carcelaria, una situación inédita a nivel mundial, y ambos afrontan ahora la dura soledad de sus celdas.

Ahora la prioridad de la justicia es acumular las pruebas más contundentes que, permitan juzgar al cabecilla terrorista de forma más ordenada y severa. Sin duda, alguna de las pruebas más elocuentes están en boca del propio líder de Sendero Luminoso (CARETAS 1848).

Sorprendentemente dicha cinta no es aún utilizada como prueba en el expediente acusatorio, y no se llega a entender muy bien por qué. Y no es la única cinta que existe. En la Dircote guardan un total de 284 audios incautados el 31 de enero de 1991 en una casa de La Victoria.

Algunas de ellas corresponden al Primer Congreso de SL –efectuado entre el 26 de enero y el 7 de febrero de 1988– y otras a reuniones secretas de la cúpula dirigente realizadas en 1989.

En ellas, el asesino hace un recuento de la labor sangrienta desarrollada por Sendero hasta 1989. Y aplaude jubiloso las atrocidades.

Las cintas son pruebas irrefutables de la responsabilidad criminal de Guzmán y no han sido utilizadas en proceso alguno.

Esta semana, CARETAS logró ingresar a la Biblioteca sobre Abimael Guzmán, en la Dircote. Los 284 audios están guardados en un armario de caoba junto con sus respectivas transcripciones.

El oficial encargado de su custodia, mayor PNP Rubén Zúñiga, confirmó que las grabaciones desaparecieron durante 11 años hasta que en el 2002 fueron devueltas a la Dircote.

La semana pasada un grupo de magistrados, encabezados por el vocal Pablo Talavera, visitó la Dircote y comprobó la existencia de los audios.

Los jueces le dieron un vistazo al material y se marcharon con la promesa de solicitarlo en el acto. Sin embargo, hasta el cierre de la presente edición no cumplieron con su palabra.

“El material es considerado secreto. Sólo para uso policial y judicial”, precisó el mayor Zúñiga. (Américo Zambrano).

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