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Historia Escribe: Alexandra Martens | CARETAS tuvo acceso a la ruta de los presuntos sustractores de libros de la BNP en el caso del archivo Cáceres.

Los Papeles Perdidos

El archivo Cáceres

El archivo Cáceres fue hallado en el techo de la sede de la Av. Abancay, bajo escombros de muebles viejos.


Fueron 4,079 folios originales del archivo personal del Mariscal Andrés Avelino Cáceres los hallados un 15 de septiembre del 2010, en la azotea de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP). En busca de gavetas por reparar, el carpintero Marco Yataco halló el archivo Cáceres, valorizado en US$ 1.5, según una estimación del 2003, que realizara el Centro de Servicios Bibliotecarios Especializados (CSBE). Un tesoro que “estaba listo para que saliera por la basura o para tirarlos en el techo”, según cuenta el director BNP, Ramón Mujica Pinilla. Hoy, tras un juicio archivado por el Ministerio Público, estos documentos se hallan resguardados en una bóveda de alta seguridad en San Borja. ¿Cómo llegaron los valiosos folios hasta el techo del edificio de la Av. Abancay? CARETAS recorrió el posible tramo realizado durante el frustrado robo del archivo Cáceres.

Las cartas de Cáceres

Las cartas del héroe fueron donadas por la hija de este, Zoila Aurora Cáceres.

Atravesar las barreras de seguridad del edificio de la cuadra 4 de la Av. Abancay nunca fue cosa sencilla. Para acceder al repositorio de libros valiosos había que cruzar la oficina de dirección, una zona exclusiva de investigadores y trabajadores. “El nivel de seguridad siempre ha sido bien alto en esta sala”, señala Mujica.

Es en esta habitación donde se encuentra la bóveda, un espacio que funciona con dos claves secretas: “No es que alguien pueda venir y sacar lo que está adentro”, dice Mujica para añadir: “Había una persona que durante seis años se dedicó a cuidar la bóveda ¿Qué significa esto? Que esta persona tuvo que haber visto si había documentos. A esta persona no la han incluido ni como testigo”. Mirada clave, ya que tras la inauguración de la nueva sede en la avenida Javier Prado, en el 2006, la mayoría de documentos de este recinto fueron trasladados a la nueva instalación. Sin embargo, ronda el misterio del porqué los archivos del Brujo de los Andes permanecieron en el Centro de Lima. “Se trasladaría con un material que recién se llevaría en el 2012”, señala Mujica. “Mi hipótesis es que todo Cáceres estaba en la bóveda. Pero no hay forma de verificarlo”, plantea Silvana Salazar, exdirectora técnica de la BNP. “No hay forma que una persona que no sea de la institución tenga acceso y sepa cómo llegar acá”, aclara Mujica.

Cáceres

Cáceres: autor de manuscritos y correspondencia.

El hallazgo ha desencadenado en una denuncia penal emitida por Ramón Mujica el 11 de febrero de 2011, en donde acusa a ocho funcionarios de sustraer el archivo Cáceres para fines delictivos. Sin embargo, para la Fiscalía Anticorrupción el delito no existe. Según se detalla en la resolución que archiva el caso, recibida el lunes último por Mujica, “las cajas no se encontraban en la esfera del dominio de algunas de alguna de las personas denunciadas”, Por hallarse en la azotea, afirman que no existe el delito de peculado. Asimismo, se añade que “no se ha evidenciado la relación o vinculación de parte de los implicados en su calidad de autores, cómplices, coautores, instigadores en la comisión del delito de peculado”. Sin embargo, las contradicciones de la Fiscalía empiezan desde que anuncian que los archivos fueron hallados “en cuatro cajas lacradas color verde”, punto aclarado en expedientes previos.
 

ENFRENTAMIENTO LABORAL

Dentro de la BNP hay una guerra sin trincheras. Con 301 trabajadores, entre nombrados y contratados, existen sindicatos. El primero es el Sindicato de Trabajadores de la Biblioteca Nacional del Perú (SITBIN), quienes tienen a menos del 20% del porcentaje de trabajadores antiguos. El otro es el Sindicato Único de Trabajadores (SUT), quienes mantienen trato directo con Mujica y el Comité de Lucha 276. Domingo Prudencio, en representación de estos dos últimos, deslinda de la campaña de desprestigio a Mujica. “Sabiendo que tengo llegada con mis compañeros han utilizado mi correo para decir que estoy en contra del doctor Mujica. Tuve que hacer una carta de emergencia al despacho del director para deslindar, ya que nosotros estamos satisfechos con la gestión. Tengo 19 años trabajando acá, de los cuales nunca he tenido acceso a esas bóvedas. Ese acceso es restringido, entonces, no se pueden perder las cosas”, denuncia.

Manuscrito emitidos y remitidos por Cáceres

Manuscritos emitidos y remitidos por Cáceres, de finales del siglo XIX.

ROBOS SISTEMÁTICOS

Pero la sustracción de archivos valiosos no era novedad en los pasillos de la BNP, ya que existían registros de libros perdidos. Prueba de esto es el documento expedido en el 2009, por la exdirectora de la BNP, Nancy Herrera, respecto al tema. “Es una manera de impedir que la información salga afuera. ¿Por qué alguien querría ocultar algo que era un secreto a voces?”, se cuestiona el actual director.

No fue hasta el 2011 que se realizó un inventario integral de los fondos antiguos. Fueron 165,823 títulos inventariados, de 343,931 volúmenes verificados. De estos se hallaron 881 obras faltantes, manuscritos, revistas y periódicos pertenecientes al fondo más antiguo y valioso.

Exdirectora BNP (2009)

Exdirectora BNP (2009) calló pérdida de libros.

Tras la campaña iniciada en agosto del 2011 “Se buscan libros perdidos. Recompensa: 30 millones de peruanos agradecidos”, Mujica afirma que se han logrado recuperar más de 135 documentos y libros perdidos, pero que, sin embargo, “hemos continuado haciendo las pesquisas en boletines antiguos y está creciendo el número de desaparecidos. En vez de que disminuya, aumenta el número”, acota.
 

LIBROS SEGUROS

Ante la posibilidad de nuevas sustracciones, la BNP ha implementado nuevas medidas de seguridad. Entre estas destacan la implementación del software ABSYNET para los procesos técnicos y servicios bibliotecarios, y el sistema integrado de video vigilancia en accesos, pasillos, depósitos y salas de lectura.

Tras cinco años de incesante búsqueda de justicia, la Fiscalía ha decidido archivar el proceso. Queda en las manos de una posible apelación y de una investigación perspicaz que el archivo de todos los peruanos no caiga en manos equivocadas.

Manuscritos se encuentran en una bóveda en San Borja

Hoy, los manuscritos están seguros en la bóveda de la sede de San Borja.

 


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