miércoles 22 de febrero de 2017
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2446

21/Jul/2016
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre TecnologíaVER
Acceso libre DeportesVER
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Acceso libre Desde el CampusVER
Columnistas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Acceso libre Luis E. LamaVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Historia de una mala relación (1956-1980)

Los Elefantes de Haya

Haya de la Torre en Lima

Haya en Lima, ingreso y salida de la Casa del Pueblo. Días intensos durante sus cortas visitas anuales al Perú.

No es un secreto para nadie: esta revista nunca quiso a Víctor Raúl Haya de la Torre. No fue su peor enemigo pero mantuvo con él una larga relación de opuestos en lo político y hasta en lo personal. Es de suponer que el sentimiento fuera mutuo.

En realidad, Haya era un ausente que vivía en Europa casi todo el año, pero su figura era tan prominente que llenaba el escenario político local. “El bohemio trasnochador de la Vía Veneto”, era una forma de llamarlo durante esos largos meses invernales en que solo se tenían noticias de él por los trascendidos que salían en “La Tribuna”. Anualmente, hacia el mes de febrero, hacía su gira al Perú, con mitin en Lima, e “ingreso a la ciudad” de Trujillo y manifestación en la Plaza de Armas. Se quedaba unas pocas semanas y luego volvía a desaparecer en lo que casi innominadamente se llamaba “Europa” o “el extranjero”.

Aparte de los mandobles que se acentuaban en temporada electoral, la presencia de Haya en estas páginas era casi satírica, sin considerar sus apariciones en las caricaturas de “Ají Molido”. Se podrían llenar páginas de argumentario político o ideológico, pero retrospectivamente parece casi inexplicable una falta de comunicación que pudiera durar tantos años. La larga relación mal avenida comenzó al menos en 1956, y solo se recompuso –relativamente y por interposita persona– en los años otoñales del gobierno militar, o peor aún, en la senecta apoteosis final de la Constituyente.


La Tribuna aprista

Elefantes para la Amazonía, una vieja tesis aprista.

Doris Gibson recordaba haber asistido en 1945 a un mitin del Apra en la Plaza Manco Cápac, y sentir desagrado ante la imagen neroniana de Haya, que recibía las renuncias en blanco de sus recién elegidos congresistas, “con alarde muy parecido al del nazismo”. Sin embargo, le atraía el aspecto carismático del personaje, y narraba como si hubiera estado presente, la historia del monólogo que hizo el joven Haya en un teatro de Trujillo, mientras fumaba un cigarro sin dejar caer la ceniza. En 1962 publicó un artículo en el que comparaba a Haya y Prado como personajes en busca de un autor. Debe de ser una de las pocas ocasiones en que Haya fue extraído de sus habituales coordenadas políticas y comentado como un personaje pirandelliano.

El episodio de los elefantes es característico de toda una época en la historia de estas relaciones. Quizás desde los años cuarenta, en conferencias y charlas, Haya había sostenido la conveniencia de llevar al Perú elefantes de la India, aclimatarlos en la selva y ponerlos a trabajar como animales de carga. Podría haber sido una idea genial, o un desastre de grandes proporciones, el hecho es que quedó como un símbolo del amateurismo, por no decir incompetencia de Haya de la Torre en materias prácticas y económicas. Hasta 1977, Armando Villanueva se veía obligado a salir en defensa de los elefantes de Haya como “un medio de desarrollo en países poco mecanizados”.

Desde luego, atrás de los elefantes se amontonaban las críticas contra las ideas económicas del aprismo, como un subcapítulo de la siempre renovada discusión presupuestal. Justo o no, al Apra se le atribuía el control de precios y la escasez de alimentos que se sintió en Lima y otras ciudades durante el gobierno de Bustamante y Rivero. En una fecha tan tardía como 1980, Manuel D’ornellas sugería al Apra “modificar la imagen, entre soñadora y chambona que ha acumulado a lo largo de las décadas” en materia económica. Por su lado, Julio Cotler vaticinaba una inflación de 500% si Armando Villanueva ganaba las elecciones.

¿Podrían haber funcionado los elefantes de Haya? Es una lástima no tener más respuestas, pero así era el cerril ambiente político de la época, del que CARETAS trataba de defenderse con sátiras, mientras Haya de la Torre lo hacía sumergiéndose en las inquietas noches de la Vía Veneto.(Escribe: Luis Jochamowitz)

Pañuelos de la fraternidad

Una montaña de pañuelos para “el Jefe”, detalle de un día de la Fraternidad.


CARETAS, Ilustración Peruana, ediciones 243, 521 y 583.

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Artículos relacionados:
Visita a un Caballo Viejo (Caretas 2458)
La Noche en Lima, Según More (Caretas 2457)
Orates y Políticos (Caretas 2456)
El Fenómeno Sumac (Caretas 2455)
Un Alma Sensible (Caretas 2454)
Bajo La Carpa (Caretas 2452)
El Nacimiento de un Partido (Caretas 2451)
Historias Checoslovacas (Caretas 2450)
Fuera de Este Mundo (Caretas 2449)
El Americano Inquieto (Caretas 2448)
Antes del Diluvio (Caretas 2447)
Instantáneas del Perú (Caretas 2445)
Ají y Melancolía (Caretas 2443)
Una Experiencia Radical (Caretas 2442)
Por un Puñado de Votos (Caretas 2441)
‘Una Pequeñísima Puerta’ (Caretas 2440)
Un Fantasma Político (Caretas 2439)
Bichos Verdaderos (Caretas 2437)
Introducción a Guido Monteverde (Caretas 2436)
El Último Día de Prado (Caretas 2435)
Chumbeque (Caretas 2434)
Decadencia de Una Costumbre (Caretas 2433)
Rosellini en la Abancay (Caretas 2432)
La Inmortalidad del Odriísmo (Caretas 2430)
El Día que Estalló la Izquierda (Caretas 2429)
Bodas Militares (Caretas 2428)
Velasco (Caretas 2427)
El Tira (Caretas 2426)
La Visita Inolvidable (Caretas 2425)
¿Qué Piensan los Obreros? (Caretas 2424)
¿Quién Fue Baldomero Pestana? (Caretas 2423)
Borges en el Perú (Caretas 2422)
Tantas Veces Tatán (Caretas 2421)
Las Debutantes y los Guerrilleros (Caretas 2420)
Cinco Minutos con Fellini (Caretas 2419)
Cayo Bermúdez, Agricultor (Caretas 2418)
‘Último Viaje’ (Caretas 2416)
Lucha de Palabras (Caretas 2415)
Medallas y Gases Lacrimógenos (Caretas 2414)
Búsqueda | Mensaje | Revista