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Urbanismo Obra en la Calle Libertadores desata las iras de los sanisidrinos. Vecinos insatisfechos ya impulsan revocatoria del alcalde.

Manzana de la Discordia

Alcalde Velarde

Alcalde Velarde denuncia intereses políticos en intento de revocatoria.

Calmo hasta la somnolencia y tedioso hasta la angustia, San Isidro ahora ha pasado a ser un verdadero campo de batalla. Siete son las cuadras de la discordia y dos los bandos enfrentados, un intento de revocatoria y ninguna posibilidad de reconciliación. La inquina y la cerrazón han traspasado las fronteras del exclusivo barrio de Lorena Tudela Loveday . Regio, ¿no?

Fue en abril de este año que el alcalde Manuel Velarde (PPC) destapó la olla. La calle Libertadores fue invadida por maquinaria pesada para iniciar las obras de rediseño de esa parte del distrito. El proyecto incluye un boulevard, una ciclovía, bahías de embarque y desembarque para vehículos, iluminación ornamental tipo LED y la plantación de 85 árboles a lo largo de las siete cuadras de esta vía mixta.

“Es un proyecto de presupuesto participativo. La gran mayoría de los vecinos está de acuerdo porque la intención es devolverle la residencialidad a la calle, que hoy está copada por los automóviles”, argumenta Velarde. “Queremos un espacio humanizado, donde la persona sea el eje fundamental de nuestras políticas”, agrega el alcalde haciendo referencia a otras obras ejecutadas en su gestión como las de Santa Teresita y El Olivar.

No es lo que opinan los miembros de la Junta de Vecinos de Libertadores encabezada por Milagros Belaunde. “El alcalde Velarde no escucha a nadie.Hay observaciones a la obra hechas por el Órgano de Control Interno de la Municipalidad que él simplemente ha pasado por alto”, explica. Se refiere a un documento con fecha del 25 de abril último que cuestiona la eliminación de una de las calzadas y la implementación de la ciclovía, entre otros.

Parque Murillo

Parque Murillo contará con un anfiteatro.

“El proyecto ha sido firmado por un arquitecto que no tiene ni dos años de experiencia”, dice una comerciante de la cuadra cinco que ha visto mermadas sus ventas desde que empezó la obra. “Ahora no solo tendremos que cuidarnos de los carros y los peatones sino también de los ciclistas cada vez que salgamos de la cochera”, se queja una vecina de Conquistadores. “¿Qué va a pasar con los fruteros y los verduleros?”, exclama una tercera exigiendo una consulta previa.

REVOCATORIA EN MARCHA

Pese a que el alcalde Velarde dice mantener un diálogo estrecho con los vecinos, a quienes recibe todos los jueves para atender sus inquietudes y quejas, lo cierto es que a algunos la situación ya les colmó la paciencia. Entre ceja y ceja era el lema de campaña de Velarde y así es como, paradójicamente, lo tienen sus más férreos opositores.

Uno de ellos es Alonso José Rey Bustamante, miembro del equipo técnico de Keiko Fujimori en la campaña presidencial del 2011, quien ha sacado de su bolsillo el dinero para la compra del kit de revocatoria al alcalde del PPC. Como se recuerda, Velarde se impuso a la fujimorista Madeleine Osterling en el 2014 apenas por 1,000 votos. ¿Habrá dejado heridas abiertas?

Críticos de la obra.

Críticos de la obra remarcan que hay observaciones de la OSCE sobre empresa

“Desde que nosotros iniciamos esta gestión, yo tuve clarísimo que esto iba a suceder. La revocatoria, si bien es un mecanismo democrático, en este caso tiene un claro trasfondo político. Atacando o tratando de desvirtuar la utilidad de una ciclovía lo único que hacen es interrumpir el desarrollo del distrito”, se defiende el burgomaestre.

Belaunde y compañía rechazan enfáticamente esa versión. “Es un insulto que nos llamen fujimoristas”, dice indignada hasta el enrojecimiento una vecina de apellido Verme. “Yo vengo de una familia política pero mis críticas a la gestión del alcalde se basan en aspectos técnicos”, apunta Belaunde. Pero como la sangre llama, no se aguanta un comentario picante.

Muro de lamentos

Muro de los lamentos clasemedieros en Datos de Sanisidrinos de Facebook.

“Justo cuando el señor Bedoya Reyes llama al diálogo entre fuerzas políticas, Velarde corta todos los canales de comunicación con los vecinos. El alcalde de San Isidro es una vergüenza para el PPC”, dice sin ocultar su enfado. Ellos no están con el revocador, pero si les pasan un planillón no dudarían en firmarlo.


SAN ISIDRO 2.0

Hay otro grupo de vecinos que ha encontrado en el Facebook la mejor manera de expulsar sus demonios. “Datos de Sanisidrinos” es un espacio de discusión que muchas veces termina en trifulca producto de los encendidos comentarios de vecinos insatisfechos. Aquí quien se atreva a salvar la cabeza de Velarde pierde la suya.

Una de las participantes se queja de la Feria Orgánica Dominical en la calle Miguel Dasso por atraer “inmigrantes” de Lince y otra de los vendedores ambulantes que han invadido El Olivar con algodones de azúcar. Más venenoso, otro hace escarnio de los juegos para niños en Santa Teresita y un cuarto exige una clave para el wifi del distrito.

Velarde y las ciclovías

Vecinos dicen que Velarde está interesado en construir ciclovías por afición personal.

No es que todos comulguen con esas ideas. La periodista Patricia Arévalo, la filósofa Jimena Ledgard (su hija) y hasta el diplomático Harold Forsyth hacen de paraguas para evitar el diluvio de maleteadas contra el alcalde del PPC, que por cierto provienen de personajes como Martha Meier Miro Quesada, quien reparte flores con espinas por doquier.

Con todo, el alcalde Velarde dice que no se detendrá. “Modernidad, bienestar y calidad de vida para los vecinos”, repite como un mantra para espantar a los malos espíritus. “¡Velarde, basta ya!”, le responden desde la trinchera de enfrente culpándolo de tirano. ¿Alguien dijo mesa de concertación? Pasa hasta en las mejores familias.

(C.P)

 


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