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Caretas TV Escribe: Patricia Salinas O. | El fallecimiento de Fernando Farrés nos trajo a la memoria un poco del humor de antaño.

La Santa Paciencia

Fallecimiento de Fernando Farrés.
Uno de los sketchs más divertidos y más reflexivos en la historia de los programas cómicos de la televisión peruana es el de la santa paciencia, el cual hemos visto de nuevo en los últimos días a raíz de la muerte de don Fernando Farrés, el último en irse de este mundo, de los tres protagonistas de esta secuencia.

Alex Valle, Antonio Salim y Fernando Farrés eran los tres personajes de esta secuencia creada por Carlos Onetto “Pantuflas”, otro extraordinario comediante que marcó también la mejor época del humor en nuestro país.

La escena que se repetía cada semana (primero en “El Tornillo” y después en “Risas y Salsa”) en distintas circunstancias, se basaba en un empleado malcriado y atrevido (Farrés) le hablaba de mala manera a un usuario de cualquier servicio (Salim), quien se ponía furioso al punto de querer agredirlo y era detenido por un viejito tranquilo (Valle), que le explicaba, con toda la calma del mundo, que no podía caer al nivel del empleado irreverente, que la violencia solo trae más violencia y que más bien, todo se soluciona con “la santa paciencia”.

La segunda parte del “sketch” era la más divertida e hilarante: Farrés comenzaba a provocar al paciente ancianito aludiendo justamente a su edad, hasta que este perdía los papeles y mientras se iba quitando el sombrero, el saco, se remangaba la camisa y se le iba encima al tipo irrespetuoso gritándo “¿Qué cosa? ¡¿A los hombres?!”, hasta que intervenía Salim diciéndole : “Caballero, recuerde lo que me acaba de decir…aquello de la santa paciencia” y el viejito descontrolado exclamaba “Qué santa paciencia ni santa paciencia”.

Los tres actuaban tan bien, que aunque todos se sabían de memoria el guión, no había semana en que no arrancaran carcajadas a los televidentes. Aun ahora, después de más de 40 años, quien lo ve no puede evitar reírse, como lo hemos comprobado en las últimas semanas en las que han vuelto a pasar el “sketch” en distintos programas.

Pero además de las risas, secuencias como esta, nos decían también algo de nosotros mismos. Esa manía de los peruanos de juzgar siempre al prójimo pensando que somos perfectos, esa tendencia a dar consejos y a creer que estamos por encima de los demás, cuando a la hora de la verdad, actuamos de la misma manera o peor que las personas a las que criticamos.

Eran épocas en las que los programas cómicos eran casi un estudio sociológico de nuestro país y se abordaba temas como la corrupción (el doctor Chantada) o el acoso laboral (El jefecito). Eran épocas en las que el humor se usaba no solo para divertir, sino para reflexionar sobre nuestra realidad. Y por supuesto, eran épocas en las que los personajes eran interpretados por extraordinarios actores de la talla de Fernando Farrés, Antonio Salim y Alex Valle.

Algo que tenían en común estos tres señores de la actuación era la seriedad. Incluso los personajes que hacían tenían casi siempre el gesto adusto. Sabían perfectamente que hacer reír es uno de los trabajos más serios que existen, así que no buscaban el recurso fácil, sino que trabajaban cada papel como si estuvieran haciendo la obra de teatro más complicada. Quizá por eso sus personajes, se convirtieron en clásicos.

Hoy casi no tenemos programas de humor, hoy la televisión, casi en su totalidad, apuesta por contenidos vacíos, por la grosería y muchas veces, por la estupidez. El personaje de Fernado Farrés nos diría: “Cambia de canal pe’ chochera”, Salim intervendría para pedir “la santa paciencia” y sólo nos quedaría decir, al estilo de don Alex Valle: “¡Qué santa paciencia ni santa paciencia!”

 


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