miércoles 19 de septiembre de 2018
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2410

05/Nov/2015
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre EconomíaVER
Acceso libre LibroVER
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Acceso libre TauromaquiaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Acceso libre Luis E. LamaVER
Acceso libre China TudelaVER
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Entrevistas Entrevista: Enrique Chávez | Alfredo Barnechea se lanza al ruedo por la candidatura acciopopulista con plataforma de centro progresista. Internas son el 29 de noviembre.

‘Somos una Fábrica de Desigualdad’

3 imágenes disponibles FOTOS 

Alfredo Barnechea

Con sus cálculos de renegociación del contrato de Camisea. “Se ha dejado de lado el rol constructivo del Estado”. Foto: VÍCTOR CH. VARGAS


Puede deducirse que los libros desprendidos de los estantes de su babélica biblioteca son los que más le interesan hoy a Alfredo Barnechea. Está Hard Choices, el libro de memorias políticas de Hillary Clinton y otro igualmente reciente del consultor demócrata David Axelrod. Por ahí salta una nueva edición de El Quijote y lo más reciente de Amartya Sen y Jeffrey Sachs.

También puede especularse que conoce a la mayoría de estos autores –Cervantes queda fuera de la lista– y la pared de fotos con reyes, presidentes y luminarias de la política confirma sus extraordinarias conexiones.

No son nuevas las aspiraciones presidenciales de Barnechea, cuya aureola aristócrata e intelectual ha conspirado en su contra con sus intentos políticos. Es un país, hay que recordarlo, que tiene un candidato presidencial que se preció de no haber leído un libro.

Pero Barnechea vuelve al ruedo con Acción Popular y espera que la militancia le sonría en las elecciones internas del 29 de noviembre.

Apuesta por que el partido de Fernando Belaunde represente “el centro progresista que es lo que falta hoy en la oferta electoral”.

Dice que todas las opciones son más del piloto automático “que no nos ha conducido al desarrollo ni a una sociedad de igualdad” y que el súper ciclo económico vivido desde el 2002, impulsado básicamente por China, no ha sido aprovechado para “una transformación estructural”.

En su opinión “se ha enfatizado demasiado el rol del mercado, que sin duda es fundamental, pero se ha dejado de lado el rol constructivo del Estado. Esta es una razón que explica por qué tenemos que volver a las políticas desarrollistas de Fernando Belaunde”.

El fallecido expresidente es una fuente central de inspiración, junto con experiencias como el New Deal, hasta las empresas públicas de energía, minerales e hidrocarburos en países como Chile, Colombia y Noruega. Remarca que Estados Unidos lo construyeron “los políticos y no los empresarios” y menciona que incluso “internet fue una obra pública, creación del Estado. Y hoy todas las propuestas sobre el cambio climático terminan en el rol constructivo del sector público”.
La postura anti Estado es, pues, “una tendencia intelectual equivocada”.

–Pero son ideas extendidas en todo el mundo. ¿No basta mirar la discusión al interior del Partido Republicano?
–Eso tiene que ver con una estructura donde los partidos estadounidenses, pero sobre todo el Republicano, han sido capturados por extremistas, financiado por anarco capitalistas. Pero la mayoría del electorado silencioso de Estados Unidos, como siempre en todos los países, está al centro. El Perú no puede estar en esa dirección. No es una vuelta al pasado sino de jugar a una visión global, ¿dónde vamos a estar parados en el 2030? Somos uno de los centros originales de acción de la civilización en el mundo. Caral compite con las ciudades mesopotámicas en los orígenes de las primeras organizaciones públicas de estado. Estamos situados en un lugar especial del mundo: en la cornisa andina, y somos además un país amazónico. Tenemos al frente a toda la cuenca del Pacífico, donde está el 55% del PBI del mundo y tenemos detrás a Brasil que es el quinto país en el mundo en tamaño de tierra y de población. Hacia el 2030 el Perú va a tener un tercio de su población viviendo en ocho ciudades costeras y los Andes va a quedar como una gran cornisa metálica para producir divisas de exportación de metales, con el tema del agua y oxígeno. Las políticas públicas tienen que encadenar ese extraordinario desafío. Propongo A+E+I: Agua, Educación, Energía, Infraestructura, Innovación e Industrialización. Estoy con la minería y con la agricultura, pero se trata de usar esa palanca para pasar a otra fase. Estamos haciendo un mapa de proyectos regionales. Vamos a hacer 20 años en 5. En el corto plazo, creemos que se necesita un rol proactivo del sector público, y eso es darle un piso común a las cualidades de los peruanos. No existe igualdad en recursos, en educación ni ante la ley.

–¿Cómo va a crear esa igualdad?
–Tenemos la necesidad de organizar los recursos que tenemos de una manera distinta. Nada de esto es empezar de cero, hay muchas cosas que ya se han venido haciendo, y eso está bien. Por ejemplo, me llama la atención la pre educación. Estuve en el foro Iberoamérica, en Barcelona, donde participo anualmente, y nada menos que Carlos Slim hizo una exposición sobre el cerebro de los niños. Nacen con 300 gramos y a los dos años tienen 1,300 gramos. Si no lo nutres bien estará discapacitado para siempre. Es un principio de desigualdad para la competencia con la vida. Los dos departamentos con desnutrición altísima, son Huancavelica y Cajamarca.

LOS DOS MINEROS.

No solo departamentos mineros, sino que Huancavelica es uno de los departamentos donde además nace una buena parte de energía eléctrica en el Perú. También el señor Gregorio Santos es responsable de todo eso: una izquierda que ha sido corrupta e incapaz. Lo que cuesta la nutrición de los niños no tiene ninguna proporción con las utilidades de Yanacocha. En salud hay que reconocerle a Humala los avances del SIS pero hay que ampliarlo mucho más. Yo no soy tan partidario de los programas focalizados de pobreza.

–¿Pero acaso no hablan bien de ellos el Banco Mundial, el Fondo Monetario, la Cepal?
–Es una teoría correcta pero al final una enorme parte de los recursos van a antropólogos y economistas. Yo creo mucho más en los bienes universales que terminan llegando a todos. Otra parte del piso común de igualdad de oportunidades es el trato de los jubilados, que tiene que ver con las pensiones. Un centro progresista nos lleva a una política de industrialización. Y tengo una obsesión por cerrar la brecha con el sur andino. No se recuerda que a principios del siglo XIX el Perú estuvo al borde de partirse en dos estados. Y buena parte del Estado norperuano tenía mejores relaciones con Chile que con el Perú. Hay que terminar sobre esta mitomanía de la clase empresarial del modelo chileno.

–Alan García mencionó mucho a Chile en su discurso de la semana pasada.
–Porque él está en la misma posición equivocada con el tema empresarial. Pero no requiere de una mitomanía sino de una reconquista del Perú por los peruanos. Espero que no me pase lo mismo que con mi propuesta sobre los topes de las deudas de consumo, que el señor García asumió como propia a las 24 horas, lo que también hizo con las ideas de Víctor Andrés García Belaunde sobre las AFP. En buena hora que podamos darle ideas políticas. Tenemos otras. En una conversación con Alberto Benavides de la Quintana, al que admiré muchísimo, me dijo no te olvides nunca que el eucalipto se acaba a los 3,500 metros. Se acaba el eucalipto y no hay nada. Los jóvenes que me acompañan encontraron que, de los casi 2,000 distritos, 245 están por encima de los 3,500 y 198 están en 5 departamentos del sur andino.

–¿Propone reubicar a la población?
–No. Se trata de restablecer la Cooperación Popular, que fue una idea rooseveltiana, de poner en contacto a la juventud universitaria con el mundo rural. Uno más uno, el estado pone uno y el pueblo pone otro. Me fui a la universidad de Columbia y le pregunto a Jeffrey Sachs cómo cambiar las gramíneas de esos lugares. Y me responde: ¿de dónde quiere los ejemplos, de Bangladesh, India, África? Se puede multiplicar la pro ducción. Hoy China es el gran jugador de los recursos naturales en el Perú y es uno de los grandes productores de fotovoltaicas. ¿Quieren seguir explotándolos? Financie a largo plazo estos programas. Se puede transformar la vida de la gente.

–¿Cómo plantea renegociar el contrato de Camisea? ¿Tocaría otros contratos?
–Quiero ser muy claro. Soy partidario de la seguridad jurídica de las naciones. No se trata de llegar al gobierno y romper contratos pero eso no simplifica que un Estado que defienda los intereses nacionales no pueda replantear contratos. El Perú puso al servicio de Camisea muchos recursos, les prestó la reserva de lotes para que puedan bancar su proyecto. Un importantísimo proyecto para el Perú se negoció con unas regalías que ahora son ínfimas, cuando deben ajustarse a lo que vale el BTU en Louisiana, que es la única referencia oficial. Tiene que haber una correspondencia con lo que valen las cosas en el mundo. Al Perú tiene que volver lo que le corresponde.

–¿Propondrá modificaciones tributarias?
–El peso de la recaudación está desbalanceado y algunos sectores formales pagan más. Pero pienso más en reestructurar las relaciones con las industrias extractivas. La regionalización no está funcionando. Hay una enorme dilapidación de capital. Soy partidario de un gran fondo soberano blindado para obras de infraestructura.

–¿Y qué va a hacer con el MEF?
–El programa de desarrollo no lo pueden manejar tecnócratas que paralizan el país. No es la realeza peruana. No son más que funcionarios. Si el elector quiere más del mismo liberalismo tiene a García, Keiko, PPK. Yo no pertenezco a la casta política ni de los grandes negocios. Soy un modesto periodista provinciano. Mi oficio ha sido escuchar el punto de vista del otro.

Búsqueda | Mensaje | Revista