domingo 18 de noviembre de 2018
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2410

05/Nov/2015
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre EconomíaVER
Acceso libre LibroVER
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Acceso libre TauromaquiaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Acceso libre Luis E. LamaVER
Acceso libre China TudelaVER
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Entrevistas La hija de Osmán Morote pasó por el Perú para visitar a su padre preso y hablar sobre la futura Fundación Efraín Morote Best.

El Legado de Morote

4 imágenes disponibles FOTOS 

Morote

Foto de la rendición en 1993. Morote fue denominado el número dos de Sendero Luminoso.

Después de un año y medio fuera del país, Elena Morote Durand (42) ha vuelto al Perú para visitar a su padre. Con un dejo chileno más que peruano, la hija del exnúmero dos de Sendero Luminoso, Osmán Morote Barrionuevo, recibió a CARETAS en la casa de su abuelo. El soleado distrito de Chaclacayo alberga en una esquina la vivienda del recordado antropólogo y rector de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, Efraín Morote Best.

Elena es también hija de Juana Teresa Durand Araujo, desaparecida entre los años 84 y 85 en Huancavelica “por acción de las fuerzas del orden”, según hipótesis de su hija. Vive desde el 2004 como refugiada política en Chile. Aquel año salió de la cárcel tras cumplir una condena de 13 años de prisión. Luego decidió irse del Perú porque su apellido era un estigma del que no podía sacudirse. Tomó la decisión definitiva cuando la llamaron por teléfono para amenazarla de muerte. En ese momento atravesaba por su primer embarazo.

Ahora que ha vuelto, ha aprovechado su estadía de casi dos semanas para visitar a su padre. Como se recuerda, Morote Barrionuevo fue detenido el 11 de junio de 1988 y ha purgado condena en el penal Castro Castro, luego en Yanamayo y, ahora, en Piedras Gordas.

“Mi padre debió salir en libertad en junio del 2013, fecha en la que cumplió los 25 años de condena”, cuenta. “Pero le abrieron un nuevo juicio por el caso Soras”. Aquel año su padre envió gran parte de sus pertenencias a la casa de Chaclacayo, en donde tenía un cuarto listo para vivir. En el nuevo juicio se le acusa de autor mediato, junto a otros miembros de la cúpula senderista, del asesinato de más de cien personas de la comunidad campesina de Soras, provincia de Sucre, en Ayacucho. La acción habría sido perpetrada el 16 de julio de 1984 por Sendero Luminoso, al mando de Víctor Quispe Palomino.

–El temor que tienen los peruanos es que los senderistas excarcelados vuelvan a la lucha armada. ¿Lo ves factible?
–Estamos en otra etapa de la historia. Lo que tiene en mente mi padre es formar la Fundación Efraín Morote Best y volver a reeditar las obras de mi abuelo.

Morote Best fue director de la revista Tradición y escribió libros como Rimas infantiles (1949), Elementos de folklore (1950) y Guía para la recolección de material folklórico (1952). En Historia secreta de una novela (1971), Mario Vargas Llosa recuerda su exploración por la selva con Morote Best, a quien describe con admiración como alguien “pequeñísimo, ceremonioso, viciosamente perfecto en su dicción como todos los intelectuales cusqueños”. La familia Morote cuida como oro la gran biblioteca que fue formando el rector de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga desde los años 50 en su natal Ayacucho. Cuando detuvieron a Elena temieron que la Policía se apropiara de toda la colección, y barajaron la posibilidad de donar los libros a la Biblioteca Nacional del Perú. Finalmente, los más de tres mil volúmenes fueron trasladados a Chaclacayo.

Según CARETAS 1155, la hija de Osmán fue detenida la noche del 5 de abril de 1991, cuando la ciudad entera se encontraba en la penumbra. Se trataba de un apagón provocado por un ataque de Sendero Luminoso a las líneas de alta tensión. Como consecuencia, la Policía realizó una batida. Elena, quien por ese entonces era estudiante de La Cantuta, fue detenida y acusada de llevar explosivos. Aún hoy, ella niega la acusación, y asegura que su detención fue una represalia por ser hija del entonces número dos de Sendero Luminoso.

Elena cuenta que su hermano, Osmán Efraín Morote Durand (40), también vive como refugiado político en Alemania. El hijo de Osmán no retorna al Perú desde 1992.

“Osmán se encuentra en el pabellón 4 y vive en su celda con tres internos más, cuando esta es solo para dos”, cuenta Elena.

Morote solo puede recibir visita de familiares directos y de su abogado. Los amigos no están permitidos. En Piedras Gordas, el senderista dedica su tiempo a escribir y organizar la biblioteca del penal.

Elena retornó a Chile el pasado 31 de octubre. Dejó el Perú para continuar con su vida y trabajar en su negocio de llamadas telefónicas. Asegura que seguirá insistiendo por la libertad de su padre. Su fecha de retorno, como la salida de su padre, es por ahora un misterio. (SC)

Búsqueda | Mensaje | Revista