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Economía El Perú se suma a los Diez Dudosos.

La Fiesta se Acabó

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Ministro Segura

Ministro Segura en el Consejo de Ministros del 14 de agosto.

Morgan Stanley, uno de los bancos internacionales de Wall Street, ha informado a sus clientes que su división MSCI está por reducir el grado de inversión del Perú del status de EM, mercado emergente, a Frontera.

MSCI también ha ampliado su lista de los Cinco Frágiles del 2013 –Brasil, Turquía, India, Indonesia y Sudáfrica– a los Diez Dudosos del 2016, que incluye al Perú, Malasia, Singapur, Tailandia y Corea del Sur. MSCI sostiene que el nuevo sol está “sustancialmente” sobrevaluado. Estos países, incluyendo el Perú, tendrán crecientes dificultades en cubrir sus déficit de balanza de cuenta corriente, lo que significa que el pago de sus deudas más sus importaciones serán mucho mayores que los bajos ingresos de las exportaciones.

La fiesta se acabó.

Fue buena mientras duró. Durante los primeros doce años de este siglo catapultó al Perú a un respetable nuevo nivel económico y gerencial. Pero hoy en 2015, el rápido crecimiento de China –que ayudó florecer al Perú, Brasil y una multitud de países productores de alimentos y minerales–, terminó. Señales de esto se vieron la semana pasada con una inicial devaluación en 4,4% del yuan, la moneda de Beijing. El efecto práctico de esto es doble. Por un lado, China está diciendo que necesitará menos y pagará menos por petróleo, gas, soya, cobre y otros insumos.

Segundo, significa que en el próximo año o tres, China no crecerá a siete por ciento, sino mucho menos. Será más bien uno o dos por ciento. Este es el nuevo normal, como Estados Unidos bregando para crecer por encima de dos por ciento al año, y Europa que no llega ni al uno por ciento. China ahora es solamente uno más de los monstruos mal organizados.

El Perú, si bien no es ningún monstruo, no es diferente. El gobierno y nuestro Banco Central han sido lentos e indecisos, por cierto no estamos solos, otros países están tan mal o peor. La economía de Brasil caerá este año como lo hará en el 2016, en gran medida debido a la espectacular corrupción e ineficiencia. Turquía y Malasia, Indonesia e incluso Chile están viendo sus monedas y mercados de valores hundirse en medio de escándalos y confusión política.

BCR

Los precios de los commodities se han desplomado y continuarán desplomándose. Esto no se debe, exactamente, porque el mundo está en recesión. No se debe a que la demanda de cobre, petróleo, plomo, zinc, y soya ha caído, sino que no está aumentando. Enormes yacimientos de hierro, petróleo y gas se han abierto, financiados con la moneda barata impresa en Wahington, Frankfurt, Tokio y el mismo Beijing.

Morgan Stanley dice que la alerta de baja de la calificación riesgo–país será confirmada el 30 de septiembre, pero eso es solo una formalidad. Significa que los fondos extranjeros venderán sus inversiones en las compañías listadas en Lima, y aquellas con sede en el Perú listadas en Nueva York y Londres. Más significativo aun los fondos venderán, también, sus bonos emitidos por empresas peruanas. Las sumas podrán ser impresionantes. Solo entre 2010 y 2013, se vendieron US$ 15,000 millones en bonos a inversionistas internacionales, de acuerdo a Bloomberg. Los inversionistas pensaban que los buenos tiempos nunca acabarían. Se puede prever que con la recesión que se nos viene encima, muchas compañías no podrán pagar los intereses de los bonos que emitieron.

El problema es que el Perú es parte de la enorme burbuja de bonos que incluye a China misma, así como a otros miembros de los Diez Dudosos. Similar castigo en la calificación de riesgo–país será emitido para otros países de América Latina y demás. La deuda pública de Brasil, que hasta no hace mucho era una estrella en Wall Street, ha caído a un pelo de ser considerado un bono chatarra.

El MEF acaba de anunciar esta semana que está corriendo a Wall Street mismo para levantar otros US$ 2,000 millones para solventar urgente las arcas fiscales antes que caiga el próximo huaico.

El Banco Central de Reserva del Perú, BCRP, e incluso el gobierno de Humala, buscan consuelo de estar en el mismo bote salvavidas que otros países más grandes y ruidosos. El Perú es apenas 3 por ciento de la inversión en dólares a América Latina. Otra manera de verlo es que el Perú viene siendo arrastrado por sus vecinos.

Ello no persuadirá a muchos peruanos. Recordarán que los economistas en el Banco Central y el Ministerio de Economía y Finanzas predecían tan recientemente, como la Navidad pasada, que el Perú crecería este año a la intrépida tasa de 5,6%.

Esto era una fantasía, y CARETAS 2369 lo advirtió en enero pasado. En lugar de sonreír ante el espejo, nuestros líderes del MEF y BCR, debieron lanzar un plan de emergencia, con bajas tasas de interés en soles y una devaluación acelerada del sol, de S/. 3 / US$ 1 como estaba al inicio del año a S/. 4 / $ 1 al final del presente año. Este es el camino que tomaron adultos responsables como Japón y la Unión Europea, Canadá y México. En cambio, nuestro Banco Central ha movido el tipo de cambio apenas en línea con la inflación, a solo S/. 3,25. Pero el costo es bárbaro. Están quemando al ritmo de US$ 1000 millones al mes. Pero ya se está entendiendo que estos dólares se van a necesitar en el 2016-2018. El dólar barato de hoy está permitiendo a los banqueros locales y extranjeros comprar dólares a precio huevo. Esa es la razón por la cual el Perú es uno de los Diez Dudosos.

Olvídese de la recuperación, incluso la de EE.UU.

No hay perspectiva de que los precios de los commodities aumentarán pronto. Yacimientos gigantescos de hierro en Brasil y Australia producirán a pérdida, el petróleo pronto cotizará en treinta y pico dólares el barril. El precio del gas natural se cotizará a precios tan bajos que solamente los enormes yacimientos en EE.UU., Australia y el Medio Oriente podrán operar.

Para el Perú y otras áreas de hidrocarburos del tercer nivel, esto significa que los yacimientos de petróleo en la selva y de gas en Camisea, son en la actualidad, y quizás por siempre, inservibles. Son, en la terminología presente, activos en desuso, sin valor.

El Perú tiene grandes recursos y buenas perspectivas, en agricultura, por ejemplo, al igual que en minería.

Pero en el mundo actual, el Perú no es nada en petróleo y gas. Como parte del plan de emergencia para salir de la recesión, el gobierno debiera olvidarse de los yacimientos del petróleo de la selva. El Perú podrá abastecerse a mucho menor costo de México y EE.UU.

Los trabajos en el Gasoducto Sur Andino debieran ser suspendidos inmediatamente. Esta insensata obra faraónica de US$ 8,000 millones salpicada de corrupción, que construye Odebrecht de Sao Paulo, debería ser transferida a los contribuyentes brasileños. Todo pago futuro implica arrojar dinero bueno en un mal negocio.

Toda expectativa que la economía se mantendrá a los niveles aún de hoy, los próximos dos años, es improbable ante las predicciones en Lima, EE.UU. y en el resto del planeta que un gran Niño está a punto de desatarse. Basados en la experiencia de 1972, 1983 y 1997–98, el fenómeno le quitará dos a cuatro puntos porcentuales al producto nacional.

Señales de Alerta


Peñaranda

Peñaranda: “El deficit de cuenta corriente es una luz roja”.

“Los motores del crecimiento económico se están apagando”, según César Peñaranda del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima.

El crecimiento del PBI 2015 es ahora proyectado en 2,7% por la CCL.
El motor de la inversión “va en reversa”, la privada cayó – 1,6% el primer semestre, mientras que el segundo motor, el del consumo privado, creció apenas 3,5%.

El alto déficit de cuenta corriente en la balanza de pagos de – 4,7% es “una luz roja”, dice Peñaranda. En el pasado, el déficit se financiaba con inversión extranjera. Esos flujos también están en reversa.

La apreciación del dólar, la devaluación del yuan y la inminente subida de la tasa de interés del FED, tendrán efectos múltiples.

El BCR interviene activamente en el mercado cambiario para evitar una devaluación del sol traumática, pero “está entrampado”.

La inflación anualizada está sobre el rango meta en 3,4%. Un dólar caro favorecerá las exportaciones, pero tendrá un efecto inflacionario en alimentos importados como trigo y maíz.

A su vez, la deuda privada en dólares representa el 17% del PBI de 6,4% en 2007. “La vulnerabilidad es alta”, dice Peñaranda.

Y, para colmo, se viene el huaico de El Niño.

“Más que pensadores, necesitamos ejecutores”, sostuvo. “El ministro Segura debe destrabar la cartera de proyectos de Asociación Público Privados (APP). “Son US$ 20,000 millones que van a coadyuvar a que despegue la economía”.

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