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Entrevistas Crítico Ricardo Bedoya publica libro sobre la cinematografía peruana. Apunta la cámara hacia el cine regional, el digital y el canon local.

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Cine

Escena de Ojos que no ven (2003), de Francisco Lombardi. “Mariposa negra (2006) es la peor película que ha hecho”, opina Bedoya.

Ricardo Bedoya publicará en junio El cine peruano en tiempos digitales. Entorno, memoria y representaciones (Universidad de Lima, 2015). Antes del estreno, un avance.

–Tu nuevo libro empieza en 1996, cuando acaba el período de Un cine reencontrado. Diccionario ilustrado de las películas peruanas (Universidad de Lima, 1997) ¿Podemos hablar de una continuación?
–Sí, pero hay otro motivo más importante. En 1996 comienza el llamado cine regional con la exhibición de la ayacuchana Lágrimas de fuego (1996). Y en Lima se desarrollan otros géneros gracias al cine digital. Hasta el 96 es fácil definir qué era una película peruana. Luego de esa fecha todo cambió. Las películas circulan de otra manera.

–Y desde fines de los noventa la obra de autores como Lombardi, Tamayo y Robles Godoy se hunde. ¿Cómo explicas ese despeñamiento?
–Sí, es cierto. Pasan a un segundo plano. En parte se puede explicar por sus errores. Por otro lado, pienso en cuántas películas fueron producidas por la Televisión Española o por la UNEAC. Luego Cuba entra en su Período Especial y Europa se concentra más en la ayuda a los países que salían del socialismo real. Robles Godoy es un caso interesante. Un caso de intransigencia creativa que no tomaba en cuenta todo lo que sucedía en ese entonces.

–Aunque, recordemos, Imposible amor (2003) es un desastre.
–Sí pues, esas últimas películas suyas no son buenas. Imposible amor es excesivamente discursiva, un gran y pretencioso discurso sobre los grandes temas de Robles.

–Los miembros de Hablemos de cine le pusieron cero de nota a La muralla verde (1970). ¿No fueron excesivamente duros? Tú no estabas en la revista, pero compartiste la opinión posteriormente.
–Era el debate de los setenta ¿no? El cine latinoamericano se movía por los parámetros del cine realista, social, político. El de Robles era una entelequia que remitía al cine europeo de años atrás, que a él le parecía novedoso y formidable. Películas carísimas, excesivamente estilizadas y que nos parecían demasiado retóricas. Era un cine ampliamente superado. ‘Chacho’ ha hecho una pequeña autocrítica parcial y yo pienso como él: que es una película que tiene cosas buenas y otras, muchas, que no. No soy un admirador de La muralla verde.

–Hablemos un poco del último cine de Lombardi.
–Su mejor película es Bajo la piel (1996). Luego pierde mucho el interés y la brújula. El problema de Lombardi es que se ha encerrado en un estilo solipsista que no le ha dado buenos resultados: sus últimas películas son fracasos totales de público y crítica. Ella (2010) es mejor que Un cuerpo desnudo (2008). Mariposa negra (2006) es la peor película que ha hecho, sin dudas. Fuerza la verosimilitud y tiene momentos risibles, como la aparición de Montesinos. La historia está repleta de giros discutibles.

–No le ha ido mejor a Tamayo.
–Yo soy defensor de El bien esquivo (2001), que a casi nadie le gusta. Es una película de escritura cinematográfica, no algo puramente narrativo. Parte de una preocupación por el estilo cinematográfico que no se encuentra en el cine peruano, excepto quizá en Robles Godoy.

–Ya, pero esas comparaciones que se hicieron con Manoel de Oliveira fueron exageradas.
–Sí. Puede ser. Pero había algo de eso. No al nivel de calidad de resultados, pero sí en el intento de adoptar una cierta mirada del mundo pasado, de teatralizarlo, de forjar un teatro de sombras donde todo es precario y esquivo, donde nada se concreta, nada se resuelve.

–Más allá de eso, El bien esquivo tiene muchos problemas de guion.
–Pero esos problemas se esconden en eso que te digo. Sí, es verdad que el guion no es perfecto, pero hay que recordar cómo asume Tamayo el tema del guion desde Mercadotecnia (1978). Va en contra de los manuales. Es un guion que no busca picos dramáticos. Es voluntario, creo. Sus siguientes películas no las puedo defender, sobre todo Una sombra al frente (2007).

-Peleaste con Lombardi por la opinión de una escena de Maruja en el infierno (1983). Se siente una gran tensión en el ambiente en esa entrevista.
-Claro, se molestó mucho. Se paró de la silla e hizo el gesto de querer irse a la mitad. Hoy el debate se ha perdido. Los jóvenes cineastas no debaten. Los críticos cada vez lo hacen menos. El cine peruano ha cambiado mucho desde el 96, pero la crítica, en muchos casos, no tiene una visión distinta. Son más conservadores que los viejos. Estos años se les han pasado sin que se dieran cuenta y no lo han comprendido. ( Entrevista: José Carlos Yrigoyen)

 


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