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Actualidad Yosef Maiman, denunciado por lavado de activos con Alejandro Toledo y Eliane Karp, libra su propia intifada en el Medio Oriente.

¡Maiman Mía!

7 imágenes disponibles FOTOS 

Josef Maiman

Documental de cadena Aljazeera que investiga sobre millonaria corrupción en negocio de venta de gas de Egipto a Israel sorprendió a Maiman en sus cuarteles generales de Tel Aviv.

Yossi Maiman –como es conocido en Israel– es abordado por el periodista Clayton Swisher a la entrada de su centro de operaciones en Tel Aviv, lo que una vez fue, dice el reportero el centro de “un verdadero imperio billonario”.

“Rara vez habla con la prensa y declinó nuestras solicitudes de entrevista”, explica Swisher.

En estas tomas de junio de 2014, hechas para el documental Egypt’s Lost Power (en inglés), luce visiblemente delgado y demacrado, muy distinto a la imagen de julio del 2013 que ofreció a la salida del Ministerio Público en el centro de Lima, donde declaró en la investigación de lavado de activos que la semana pasada terminó en una denuncia penal contra él, el expresidente Alejandro Toledo y su esposa Eliane Karp.

Resulta que Maiman se encuentra en el centro de un escándalo de importantes gravitaciones geopolíticas.

Y, aunque las historias estén vinculadas, no se trata de la casa en Las Casuarinas y los millones de dólares que dijo haberle encargado a la familia de Toledo para realizar inversiones en el Perú.

Swisher de la cadena Aljazeera le recuerda que ha hecho mucho dinero con precios del gas en Egipto muy por debajo de mercado.

“Eso dice usted”, responde Maiman, con una sonrisa y en inglés fluido.

Cuando el periodista insiste y le pide un mensaje para los egipcios, Maiman ensaya una peculiar metáfora.

“Dicen que nadar en Australia es peligroso por las malaguas y tiburones. Yo no soy malagua ni tiburón”.

Después cierra su puerta.
 

DUCTO DE MILLONES

Luego de sus contradicciones iniciales, Toledo reconoció que el dinero de sus inversiones familiares provenía de un fideicomiso con US$ 20 millones de su amigo, el peruano-israelita Maiman.

Hoy se investiga el lavado de activos porque Maiman no acreditó, a juicio de la Fiscalía, el origen del dinero. Esta semana la fiscal supraprovincial Cristirosi Morales oficializó denuncia penal contra Maiman, Toledo, Karp, el exjefe de la seguridad presidencial Avi Dan On, y el hijo de este, Shain Dan On.

En sus declaraciones al Ministerio Público, Maiman dijo que los fondos provenían del negocio que lo convirtió en un magnate en Israel, por el cual Egipto le proveería gas natural a ese país, urgido de energía.

La versión es endeble porque cuando en febrero del 2012 se conforma Ecoteva en Costa Rica, la empresa cascarón por la que se hicieron las adquisiciones inmobiliarias y los pagos de hipotecas de los Toledo-Karp, Maiman veía fracasar las negociaciones con sus acreedores luego de que el ducto de gas entre Egipto e Israel se viera dañado en medio de las protestas que terminaron con el derrocamiento del presidente egipcio Hosni Mubarak.

Era el momento en que el “imperio” al que se refiere el periodista Swisher se desplomó.

El documental de 48 minutos cuenta la escandalosa historia del negocio de venta de gas. Maiman es presentado como un exagente de la Mossad israelita, que se une a otro hombre de inteligencia egipcio, Hussein Salem.

El analista británico Mika Minio-Paluello señala que ambos “contaban con la red de contactos en sus respectivos países para hacer caminar el negocio”.

Maiman y Salem ya se habían asociado en una refinería en Egipto y en el 2004 el entonces ministro de Energía israelita Yosef Paritzky recibió la visita del primero.

Paritzky cuenta en el documental que “nunca me gustó Maiman desde la primera vez que lo vi. Con todo respeto, cuando una persona viene con una nota, que nunca mostró por cierto, que dice que es el único bróker para la venta de gas de Egipto a Israel, levantas una ceja. Y es lo que hice”.

Ante la abierta oposición del ministro Paritzky, que consideraba el asunto “tan encubierto, tan poco transparente”, Maiman contrató al exjefe de la Mossad, Shabtai Shavit, para impulsar el proyecto.

Según el diario israelita Haaretz, en la década de los 80 Shavit fue el jefe de Maiman cuando este ingresó a trabajar en el ala operacional del Mossad, llamada Cesárea. Luego, reveló el diario, continuó realizando trabajos específicos para la Mossad, como cuando utilizó su pasaporte peruano para reportar sobre negocios energéticos en Arabia Saudita.

A pesar de la resistencia de Paritzky, que señala a Shavit como el que movió las influencias necesarias, el entonces primer ministro israelita Ariel Sharon firmó el acuerdo.

Entre el 2010 y el 2011, el gas se transportó por el ducto que EMG, empresa de Maiman y Salem, construyó entre ambos países.

Luego de la caída de Mubarak en 2011 –motivada en parte por la indignación popular que despertaron los acuerdos energéticos con Israel– fue elegido Mohammed Morsi, de la Hermandad Musulmana. Salem fue enjuiciado por corrupción y escapó del país. Se le acusó de orquestar la venta del gas a Maiman por US$ 1.5 el UIT, que se incrementó a US$ 3 en el segundo año, cuando en ese momento otros importadores como Japón y Alemania lo compraban a entre US$ 8 y US$ 12.

Maiman le vendía a Israel el gas por US$ 4.5 la UIT.

Otro periodista israelita, Emiram Barkat del diario Globes, explica cómo en un principio “EMG no tenía activos, solo el apoyo de Mubarak. Antes de vender nada, la empresa ya valía US$ 2 billones”.

Salem recibió una sentencia de 15 años de cárcel en ausencia y le fueron incautados bienes y dinero pero no lograron extraditarlo de España, donde tiene ocho mansiones.

Mientras en Lima empeoraba el caso de su amigo Toledo, Maiman debió enfrentar la bancarrota que le decretaron en Nueva York –sus negocios están en la bolsa de Wall Street– y luego inició una ofensiva legal contra Egipto, que se encontraba obligado a suministrar el gas a Israel por 15 años (CARETAS 2291) .

Maiman presentó cuatro acciones judiciales, entre ellas a la Cámara Internacional de Comercio y el Banco Mundial. En total demanda US$ 8 billones.
 

CAMBIO DE FORTUNA

El convulsionado péndulo del Medio Oriente juega ahora a su favor. En 2013 Morsi fue derrocado por militares –su filiación con la Hermandad convertía al pivote egipcio, fundamental para Occidente, en presa del radicalismo– y ahora enfrente juicios y hasta una probable ejecución. Mientras tanto en Israel se descubrieron gigantescos yacimientos de gas en el mar. Los problemas políticos en Egipto paralizaron las exploraciones y hoy vive una dramática crisis energética.

La figura se revirtió espectacularmente.

Hace unos días trascendió en medios que inversionistas egipcios estaban a punto de cerrar el trato con EMG para adaptar su ducto a la ruta inversa e Israel pueda venderle así gas al país de los faraones.

Niv Sever, abogado de Maiman, rechazó mediante un comunicado el 20 de marzo las negociaciones y argumentó que las cifras reportadas –US$ 10 millones para adaptar el ducto– no tienen sentido financiero. Además, aclaró, siguen pendientes los juicios y arbitrajes.

Ahí está la última gran carta de negociación de Maiman, duramente criticado por la prensa israelita en los últimos años, que lo pone como ejemplo del tycoon financiero que se llenó los bolsillos a punta de negocios cuestionables, que además terminaron con sus accionistas en la lona. Con excepción, claro, del expresidente peruano Alejandro Toledo.
Si no es malagua ni tiburón, como él dice, quiere volver a ser un pez grande. (Enrique Chávez)

 


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