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Internacional A pesar del resultado adverso, kirchneristas mantienen mayoría en el Congreso.

Cristina: Otro Golpe

Cristina Fernández
Las elecciones parlamentarias del 27 de octubre pasado en Argentina no fueron el golpe mortal para el gobierno que esperaba alguna oposición ni un hecho intrascendente como trató de convencer el kirchnerismo. Su real trascendencia se irá perfilando con el desarrollo de los hechos, entre los cuales figura, de manera prominente, la evolución de la economía y la de la salud de la presidente Cristina Fernández de Kirchner (CFK). De todas maneras, el 70% no votó por el Frente para la Victoria, similar a lo sucedido con las elecciones primarias de agosto.

UN GOLPE DURO

El “conurbano” bonaerense reúne alrededor del 40% del electorado de Argentina. Los intendentes (alcaldes), en su mayoría peronistas, son apodados “los barones” por su poder. Un antiguo y bien afinado sistema de prebendas, beneficios y presiones determinan los apoyos y conflictos que se dirimen en la política. Uno de esos intendentes, Sergio Mazza, es de origen peronista y fue jefe de gabinete de CFK. Renunció para ganar la intendencia de Tigre. Y distanciarse de Cristina, algo que ella nunca perdona. Hasta tuvo la osadía de hablar de “inflación”.

CFK nunca ocultó su desagrado hacia los barones y hacia el Partido Justicialista (PJ). Siendo el kirchnerismo una rama del peronismo, siempre tuvo una relación ambigua con el PJ. Cristina impulsó “La Cámpora,” una agrupación de jóvenes militantes y la utilizó para antagonizar a los intendentes, los cuales resistieron a esos muchachos inexpertos con jugosos sueldos públicos.

Mazza se postuló en las elecciones parlamentarias como opositor al gobierno. CFK eligió al joven Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora, y lo promovió intensamente contra Mazza. La operación al cráneo del 7 de octubre pasado (CARETAS 2305, Rito Boudou) la envió a un reposo absoluto que le impidió asistir a la victoria de Mazza sobre Insaurralde por un 12% de los votos. Una paliza; a él y a su madrina.

EL IMPACTO

En una agrupación como el kirchnerismo, férreamente controlada por Cristina, su neutralización por la enfermedad y la derrota de un delfín generado a empujones ha acentuado las tendencias que existen en su interior. La pésima elección de Boudou como vicepresidente ha complicado las cosas. La usina de rumores ha trabajado a tiempo completo.

¿Quién controla las diversas tendencias? Este asunto que es grave especialmente en materia económica donde hasta cuatro personas se superponen en las decisiones que adoptan (el ministro Lorenzino, el viceministro preferido de Cristina –Kicilof–, el secretario de comercio –Moreno, el mandamás– y la presidente del Banco Central). Unos quieren arreglar con el mundo exterior para recurrir a los créditos que necesita la economía y otros se inclinan por “profundizar el modelo” de controles estatistas. Se considera que la forma en que se proceda en materia económica en los próximos meses marcará el rumbo que tome el país en los dos años que le restan a CFK en la presidencia.

Los kirchneristas subrayan los aspectos de las elecciones que los benefician: mantienen la mayoría en ambas cámaras del Congreso y siguen siendo el principal partido político con cobertura nacional. Debe tenerse presente, sin embargo, que esas mayorías son precarias; la posible postulación de Mazza –un exkirchnerista rodeado de exkirchneristas– a la presidencia en 2015 tendría abundantes vasos comunicantes con quienes apoyan a Cristina y el transfuguismo tenderá a acentuarse (“borocotización” le dicen en Argentina).

LA OPOSICIÓN

Los kirchneristas perdieron también el senador que los representaba por la ciudad de Buenos Aires que fue derrotado por el cineasta de centroizquierda “Pino” Solanas. La agrupación UNEN, a la que este pertenece junto con la diputada “Lilita” Carrió, ha hecho del combate contra la corrupción un aspecto central de sus políticas. Para terror de los K.

El jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, fue otro de los favorecidos. Ganó los dos senadores que le correspondían a la ciudad y su candidato fue el diputado más votado. Cabalgando la ola, Macri aprovechó la celebración para anunciar que postulaba a la presidencia en el 2015.

Los Radicales hicieron una buena elección; uno de ello, Julio Cobos, exvicepresidente de Cristina, arrasó con el 60% de los votos en Mendoza. Los Socialistas, con Hermes Binner a la cabeza, también pueden ser una carta para las presidenciales. Suena posible una alianza entre estos partidos. La izquierda avanzó significativamente, obteniendo tres diputados cuando no tenía ninguno.

Las elecciones parlamentarias han sido el inicio de un proceso imprevisible. Sobre el mismo se proyecta la sombra del estado de salud de CFK; los escasos partes médicos no despejan muchas dudas y abundan los rumores (siempre “de buena fuente”, por supuesto). La familia sostiene que se recupera satisfactoriamente. Eso esperamos. (Luis F. Jiménez)

 


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