lunes 22 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2307

31/Oct/2013
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre Medio AmbienteVER
Acceso libre Opinión VER
Acceso libre PérdidasVER
Acceso libre TurismoVER
Acceso libre AniversarioVER
Acceso libre DeportesVER
Acceso libre TeatroVER
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos Disco Duro
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Acceso libre Luis E. LamaVER
Sólo para usuarios suscritos Alfredo Barnechea
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Política Luego de 15 meses en la candela, Juan Jiménez abandona la Presidencia del Consejo de Ministros. Balance y perspectiva de una cartera difícil.

El Adiós de Jiménez

3 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Juan Jiménez

Martes 29, 6 y 15 de la tarde. Jiménez prepara bártulos en su despacho.

Viejos retratos de algunos primeros ministros cuelgan en el pasadizo de la Presidencia del Consejo de Ministros. Juan Jiménez gestionó un acuerdo con el museo antropológico de Pueblo Libre, donde comían polvo, para dotar de alguna personalidad propia a esta ala palaciega donde funciona desde el gobierno anterior.

La última conversación de CARETAS con Jiménez como premier tiene mucho de historia. Para diciembre está proyectada la publicación de un libro con la saga de la PCM. La muerte natural sorprendió a algún primer ministro en el cargo. Otro fue censurado por no saber el precio de los pallares.

“Estos son los muebles del primer ministro”, lamenta en su oficina con la mirada puesta en escritorios y sillones de aspecto un tanto ordinario. Solo es viejo el magnífico cuadro de Ramón Castilla. El hecho de no haber tenido un local histórico, explica, puede ofrecer una idea del porqué la historia política nacional suele ser contada desde el sillón de Pizarro y no tanto desde los 200 gabinetes que se han movido alrededor.

La observación transmite como pocas la médula republicana e institucionalista de Jiménez, un abogado que entró al gobierno de Ollanta Humala como viceministro de Justicia y sale luego de 15 meses al frente del equipo ministerial.

La tarde anterior, Humala le confirmó que había llegado la hora de refrescar el equipo. Jiménez le planteó su salida tres veces desde julio último.

Fue el año que las cosas se comenzaron a complicar. Controversias como las del caso Repsol y la “reelección conyugal” acuñada por Alan García aceleraron el desgaste del gobierno. Humala dejó de ser popular para ingresar al circuito peruano de la medianía presidencial en las encuestas.

“El premier tiene que quemarse”, se resigna. “Ese es su papel”. No deja de expresar su agradecimiento a Humala y confía en las capacidades concertadoras de su sucesor y presidente regional de San Martín, César Villanueva, “con quien me une una gran amistad”.

Los ciclos políticos –y su variante peruana– tienen su fase de antropofagia. El tigre invisible de la oposición espera agazapado el momento de lanzarse sobre el parachoques del Presidente para no dejar ni el hueso. Cuando acaba con la presa, el mandatario que ya no es escobita nueva gana unas bocanadas de oxígeno.

Jiménez observa la televisión mientras algún panelista se suma al coro de críticas. Hay rumores pero todavía faltan algunas horas para que haga su renuncia oficial. En los últimos días ha sido una tras otra, todo amplificado por el reduccionismo que caracteriza a la mayoría de la ‘comentocracia’ chola.

El episodio absurdo del avión presidencial (ver Mar de Fondo) le dio pie al grupo El Comercio para cobrarle sus declaraciones de la semana pasada.

“La Constitución peruana, por una vieja realidad que tuvimos en el país, por una dictadura que vivimos en los 70, estableció la prohibición de la concentración de medios”, recordó entrevistado el martes 22 en canal 7. “Ese es un tema que no está regulado porque la tendencia que ha habido en el país es establecer que la mejor ley sobre la libertad de expresión es la que no existe”.

Sin embargo, Jiménez reiteró que “el gobierno no se va a meter en este tema”.

En Miró Quesada le dedicaron en contra sendos editoriales y primeras planas, tanto en El Comercio como en Perú.21. La noche del lunes, cuando ya se había decidido su salida, se presentó en el programa de Milagros Leiva y su frase sobre la “histeria” con la que se aborda el tema de la inseguridad –dedicada en realidad a la oposición– fue generalizada en los medios para abarcar a todos los peruanos.

Algo tiene de paradoja que Jiménez hubiera contribuido por unas semanas a la distensión con el lanzamiento de los diálogos políticos. Pero con los tres expresidentes vivos en el centro de la noticia, y no por las mejores razones, era casi imposible mantener a los adversarios en el redil.

En medio del huaico de opiniones de estos días se pierde casi siempre de vista un aporte fundamental, y casi inmediato, de la gestión de Jiménez.

Los conflictos sociales se tumbaron a los dos primeros gabinetes de Humala y marcaban al país a fuego desde hace 10 años. Basta recordar el Arequipazo o el terrible trauma de Bagua. Ya no ocupan las primeras planas pero las buenas noticias no son noticia.

“Tuve muy claro que el de los conflictos sociales era un aspecto que teníamos que atender rápidamente. La vieja oficina de conflictos tenía 7 funcionarios. El Estado tenía una perspectiva reactiva, que enfrentaba los conflictos cuando ya habían explotado”.

Un fondo de US$ 5.8 millones gestionado por la cooperación canadiense fue el catalizador para un proceso que ahora tiene 50 personas solo en la PCM, encabezada por el expresidente regional de Junín Vladimiro Huaroc, y oficinas en 11 departamentos.

“Grandes inversiones en medio de la pobreza ha sido la combinación perfecta en el Perú”, explica. “Y el Estado le dejaba a la Empresa la tarea de convencer a las comunidades”.

Recuerda a modo de ejemplo que “Las Bambas es un proyecto de US$ 5,200 millones y se realiza casi en medio de Chalhuahuacho, un pueblo sin saneamiento ni servicios básicos. La semana pasada entregamos el cheque por S/. 42.5 millones en proyectos para la provincia y se viene un segundo paquete”.

El segundo aporte es el del inicio de reformas que podrían ser sustanciales: menciona Educación, Fuerza Armada y Policía (“aunque nos negaron las facultades legislativas en Seguridad Ciudadana”), Salud Pública, Sistema Privado de Pensiones y reforma Tributaria.

El inicio de la reforma del servicio civil es el plato fuerte en la materia.

“Un político me decía que éramos poco políticos porque nos metemos en demasiados problemas con las reformas”, reconoce. “Ahí afectas intereses de gente que no quiere que nada cambie”.

Los diálogos políticos llegaron en la forma de un peculiar vals con la oposición, poco después de que Humala negó el indulto presidencial a Alberto Fujimori y en medio de investigaciones contra Alejandro Toledo y Alan García. Jiménez, que según trascendió no estaba de acuerdo con la posibilidad de inhabilitar al aprista, también pagó por los excesos de la Megacomisión. Pero cabe preguntarse si el propio García, que pidió su cabeza por Twitter, no se verá finalmente afectado por la saturación opositora en la que ha caído en las últimas semanas.

“Ver que cierto sector de la oposición que invitamos al diálogo está fuera del espacio de conexión genera un poco de desazón y frustración”, dice Jiménez. “Creo que la política tiene que servir para cambiar el Perú por encima de las agendas de cada grupo. No en todo debemos estar en desacuerdo”.

Le esperan unas horas intensas. Se le nota cansado. Hay desazón y también un dejo de alivio. No ha decidido qué hacer pero bromea con una cura de sueño. Y primero le dedicará tiempo a la familia.

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Ver más en Política
Chinos Como Cancha
El Adiós de Jiménez

Búsqueda | Mensaje | Revista