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Internacional Si el lector está confundido por los acontecimientos en Medio Oriente, y en Siria en particular, es posible que al finalizar de leer este texto seguirá confundido. Pero podrá empezar a entender por qué.

Laberinto de Oriente Medio

2 imágenes disponibles FOTOS 

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Kerry y Lavrov: Providencial acuerdo, sobre Siria.

La situación en Siria amenaza convertirse en un remolino que devora a quien se le aproxima. Los diversos Estados del Medio Oriente han venido acumulando presiones por décadas –y hasta siglos– y han comenzado un proceso que parece una explosión en cámara lenta. A través de los precios del petróleo y de las armas de destrucción masiva, todo el mundo resulta afectado. Es interesante tener en cuenta los siguientes elementos:

I
Se está resquebrajando el ordenamiento creado por las potencias occidentales después de la I Guerra Mundial y la caída del Imperio Otomano (hoy una Turquía resucitada). Éste creó “provincias” de acuerdo con líneas religiosas, étnicas y tribales –concediendo estabilidad durante varios siglos–; las potencias occidentales “dibujaron” a los países en el mapa según sus propios intereses; los países resultaron así, retazos religiosos y étnicos cuyo único recurso para lograr cierta estabilidad fue establecer regímenes brutalmente autoritarios.
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II
En tiempos recientes, se profundizaron las luchas sectarias originadas en la sucesión de Mahoma, 1400 años atrás, entre suníes (Arabia Saudita) y chiitas (Irán). Este sectarismo choca con las minorías que existen en el área: católicos, drusos, etc. En Siria, donde el 80% de la población es árabe, el 65% son suníes y 15% alauitas, que quiere decir chiitas y es la minoría a la que pertenece al Assad. Existe también un 10% entre cristianos, así como kurdos y turcos.

III Al Assad, como buen alauita-chiíta, tiene vínculos con Irán al cual le proporciona un acceso al Mediterráneo. También le permite un vínculo con la milicia chiíta Hizbolah, basada en el Líbano, que apoya militarmente a al Assad en la guerra civil. Esta milicia tiene misiles con los cuales amenaza a Israel y realiza ataques esporádicos. La predominancia de los chiítas en el actual gobierno de Irak ha incentivado la lucha sectaria con los suníes y ha permitido una conexión más fluida de Irán con Siria.

IV Se ha formado, así, el “arco chiíta” desde Irán hasta Líbano para pesadilla de Arabia Saudita, que está empeñada en derrocar a al Assad para romper el vínculo.

V Debe tenerse presente, además, que la revuelta de los musulmanes alcanzó a las provincias del sur de Rusia; está fresco el recuerdo de Chechenia y la forma brutal en que su búsqueda de independencia fue suprimida por Putin. Es interés de Rusia, por lo tanto, que los procesos de agitación provenientes de Oriente Medio no “contaminen” a las regiones con población musulmana que la componen (el Cáucaso). De allí el interés en colaborar con EEUU para desarmar a Siria de sus armas químicas, las cuales, por otra parte, estarían destinadas a contrabalancear el alegado arsenal nuclear de Israel.

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VI Las demandas por democracia de la “primavera árabe” dieron paso a brutales represiones de los tiranos y en la reacción a estas se sumaron los fundamentalistas islámicos con vínculos a Al Qaeda, profundizando la violencia. Se produjo así una división entre el fundamentalismo islámico y sectores que exigen una sociedad más secularizada e igualitaria. Dos lastres lo dificultan: el apego al autoritarismo político y las diferencias de género.

VII La Hermandad Musulmana, elegida en Egipto, pecó de fundamentalismo e ineptitud, desestabilizando ese importante país. En Siria, el padre de Bashar al Assad, el actual dictador, ahogó un levantamiento de la Hermandad en 1982 matando más de 20.000 personas y arrasando poblados enteros. El centro de las atenciones actuales es Siria por su especial configuración social y religiosa que explica la virulencia de su confrontación y la naturaleza político-religiosa de las alianzas internacionales de los bandos en pugna.

VIII A esto hay que agregarle el abundante petróleo descubierto y explotado en la región a comienzos del siglo XX y la creación del Estado de Israel en la década de los años 40. El conflicto en Siria y el riesgo de una guerra regional, ha provocado el incremento de los precios del petróleo y la baja de los mercados. Se habla de importantes descubrimientos de gas en Siria, que completa el atractivo de la región para controlar las fuentes de energía.

IX A este inestable escenario se suma la constante intervención de las potencias occidentales y luego de la Unión Soviética – Rusia que compiten por la estratégica región. China es una recién llegada que no desea quedarse atrás. Como cereza del postre, hay que señalar que tanto Rusia como China trabajan para que el planeta no sea manejado por una sola superpotencia (EE.UU.) y aspiran a un orden internacional con centros de poder diferenciados. En ese tablero, el Oriente Medio es crítico.

Las dudas de Obama han llevado a afirmar que la única superpotencia ha perdido su camino, en gran parte dilapidado por las barbaridades de GW Bush que dejó a la población exhausta y harta de la violencia y al tesoro vacío. Se termina también el orden mundial emanado de la Guerra Mundial II que comenzó a caer con el colapso de la Unión Soviética. Y se abre un futuro peligroso pero estimulante.

X Importantes actores del embrollo sirio están convencidos que solo una solución política permitirá resolver sus problemas. No existe solución militar posible pues corre el riesgo de provocar un conflicto regional generalizado. De allí que, en el seno de las NN.UU., se convocara en 2012 una Conferencia sobre la Paz en Siria en la que participaron el gobierno de al Assad y sus opositores. Se han llevado a cabo dos conferencias pero la agudización del conflicto ha impedido su avance y hoy están virtualmente suspendidas.

XI Si las conversaciones de EE.UU. y Rusia (y es un “sí” enfático) logran el desarme de Siria podría ser la punta del hilo para comenzar a desenredar una madeja que, como se ha visto, tiene infinitas hebras. La tarea fundamental corresponde a los árabes. Si fracasan, nos esperan momentos muy complicados. (Por: Luis F. Jiménez)

La Encrucijada Química


El 14 de septiembre pasado, Estados Unidos y Rusia alcanzaron un acuerdo referido a la situación en Siria que había conducido a una inminente acción militar de EE.UU. contra este país (CARETAS 2300). Ante el peligro, Rusia propuso un desarme de las armas químicas de su aliado, el sirio Bashar al Assad, que aceptó el trato.

El acuerdo establece que el 21 de septiembre Siria debe presentar la lista de las armas químicas que nunca reconoció que tuviera. Debe incluir los nombres, tipos y cantidad, así como los lugares de almacenamiento y producción y los laboratorios de investigación y desarrollo de las mismas.

La segunda etapa del acuerdo contempla el envío de inspectores para verificar las medidas del gobierno sirio y la tercera etapa la entrega de las armas a la ONU para su eventual destrucción.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OIAC), creada por la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas de 1993, supervisará y ejecutará el desmantelamiento de las armas químicas en poder de Siria. Este país ya presentó la solicitud formal a la ONU para iniciar los procedimientos que la conduzcan a ser Estado parte en esa Convención.

El Consejo de Seguridad reforzará la acción de la OIAC revisando periódicamente el plan. EE.UU. sostiene que, en caso de incumplimiento por parte de Siria, el Consejo considerará el asunto en el marco del Capítulo VII de la Carta de la ONU que contempla las sanciones a que puede ser sujeto un Estado miembro y “otras medidas” como el empleo de la fuerza militar. Rusia no concuerda con este concepto.

Para EE.UU., el empleo de la fuerza militar es la garantía de cumplimiento de las acciones previstas en el acuerdo. Rusia anunció que reserva su derecho al veto frente a cualquier eventualidad.

Las disposiciones de este acuerdo que, según las partes, debe ser creíble, transparente y oportuno, son extremadamente difíciles de implementar, especialmente en medio de una guerra civil de la virulencia de la que está en curso. No puede, por lo tanto, prolongarse la aplicación del acuerdo por tiempo indefinido.

El 16 de septiembre, el SG de la ONU dio a publicidad el informe de los inspectores que llegaron a la conclusión de que el gas sarín había sido empleado el 21 de agosto pasado en suburbios de Damasco. El informe afirma que hay evidencia “clara y convincente que se usaron misiles tierra-tierra conteniendo el sarín”. En un fragmento de misil existe una inscripción en alfabeto cirílico (ruso) y números. El informe contiene fotos de este fragmento.

Rusia sigue sosteniendo que no puede descartarse que los rebeldes hayan usado el gas sarín.

Obama ha dejado la flota en el Mediterráneo frente a las costas sirias. Sin ella, muy posiblemente no se habría llegado al acuerdo, la región se encontraría envuelta en un conflicto generalizado, con al Assad fuera del poder y con la posibilidad de que las armas químicas fueran capturadas por fundamentalistas islámicos. Y que llegaran, tarde o temprano, al sur de Rusia. Un anticipo del Apocalipsis que un coronel de la KGB evitó, por ahora, entregando a su aliado. (Luis F. Jiménez)

 


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