viernes 19 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2279

18/Abr/2013
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PolicialesVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre ArteVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Acceso libre Jaime BedoyaVER
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Acceso libre Luis E. LamaVER
Sólo para usuarios suscritos Alfredo Barnechea
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Nacional Cuidado. La anchoveta corre el riesgo de desaparecer del mar peruano.

Estamos Fritos, Pescaditos

4 imágenes disponibles FOTOS 

2279-anchoveta-1-c
Cuando usted tiene que decir la verdad, la elegancia es para los sastres”, dijo la ministra de Producción, Gladys Triveño, en Ampliación de Noticias de RPP el sábado último. Fue el último ukase verbal en la acalorada polémica entre la titular de Produce y la Sociedad Nacional de Pesquería y que ha desembocado en un pedido de interpelación parlamentaria la próxima semana. Aún así, la ministra no perdió las formas, ni dijo toda la verdad. La titular de Producción oculta al país que la pesquería nacional está al borde del desastre, no del sastre.

La cuota de captura de anchoveta para el periodo entre el 1 de noviembre y el 31 de enero fue apenas de 810,000 toneladas, un tercio del año anterior. “La biomasa de anchoveta apenas alcanzó 5,3 millones de toneladas; el límite crítico es 4 millones de toneladas. Eso quiere decir que no hay y que es crítica su reproducción”, explicó el viceministro de Pesquería, Paul Phumpiu. A lo largo de la década del 2000, la tendencia del volumen o biomasa de anchoveta es decreciente, “casi la mitad de lo que se tenía en el 2001”, según Phumpiu.

La industria pesquera espera con ansiedad la orden de zarpe correspondiente a la campaña de pesca que usualmente arranca en mayo y se extiende hasta septiembre. Pero el resultado del crucero científico BIC José Olaya sobre la biomasa disponible, a fin de establecer la cuota correspondiente, ha sido prorrogado hasta fines del presente mes. El régimen informativo impuesto por el despacho ministerial al Instituto del Mar del Perú (Imarpe) hizo imposible conocer las razones técnicas de dicha decisión. En todo caso, pareciera que el stock de anchoveta es tan escaso, que las están contando una por una.

Se supo que en noviembre pasado el Imarpe sugirió suspender la campaña de pesca hasta nuevo aviso. Sin embargo, se impuso la necesidad política de fijar lo que la ministra calificó como una “cuota social”.

2279-anchoveta-3-C

La biomasa de anchoveta experimentó un sostenido e inquietante declive a lo largo de la década del 2000. La última campaña de pesca fue para llorar.

La ministra Triveño será interpelada la próxima semana, siendo el espolón de proa de las críticas el Decreto Supremo 005, promulgado en agosto del 2012. Este declara una zona de pesca exclusiva para la flota semiartesanal (de 10 a 32 toneladas de capacidad de bodega) y limita el área de operación de la flota industrial (con barcos hasta 550 toneladas de capacidad de bodega) de las 10 millas mar afuera.

Ante la Comisión de Pesquería del Congreso el lunes 15, sostuvo que el nuevo ordenamiento pesquero se basó en múltiples informes del Imarpe. “Obviamente si no podían hacer uso de su cuota (la industria harinera), el ordenamiento no iba a funcionar”, señaló. Luego, al afirmar que “las embarcaciones del sector privado no han podido capturar la cuota” en la raquítica última campaña, el argumento hizo agua.

Sin duda, en medio del temporal desatado entre la ministra y los gremios se ha perdido de vista el horizonte: el declive sostenido y peligroso de la biomasa de anchoveta en mar peruano. Debido a la escasez, el precio internacional de la harina se ha disparado sobre los US$ 2,000 la tonelada, exacerbando la producción de “harina negra” abastecida por precisamente la flota semiartesanal, facultada por el DS 005 a navegar sin restricción alguna –cuotas y vedas– entre las 5 y 10 millas, agitando la bandera de la pesca de consumo directo.

A ojo de buen cubero, se estima que se captura anualmente unas 150,000 toneladas de anchoveta al margen de las cuotas o US$ 150 millones al año en harina negra. Es aproximadamente el 10 por ciento de la cuota total, pero incide evidentemente en el declive general de la biomasa en la última década. La informalidad en el sector pesquero es un problema complejo cuya solución demanda romper huevos así como una rigurosa supervisión.

En Chimbote, por ejemplo, reina la impunidad. Mediante un simple edicto regional, el presidente regional César Álvarez tiene proscrito al gobierno central supervisar los volúmenes de desembarque y producción de un manojo de fábricas conserveras, y que cuentan con plantas residuales muy activas. Con características propias, sin la complicidad del Gobierno Regional de Piura, es importante señalar que las fábricas conserveras en el puerto de Paita tampoco lo permitieron durante varios meses el año pasado. A río revuelto, ganancia de pescadores.

Búsqueda | Mensaje | Revista