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Historia De los botes y la mar en la costa peruana, nuevo libro del especialista en historia marítima Jorge Ortiz Sotelo.

La Armada Artesana

5 imágenes disponibles FOTOS 

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Trece caletas de pescadores recorre el libro, ilustrado con fotografías de Ricardo Espinoza “ El Caminante”.

La historia de la actividad humana vinculada al mar tiene diversas facetas”, explica Jorge Ortiz. Sotelo, capitán de fragata en retiro e historiador por la PUCP. El autor y especialista en historia marítima y naval presenta así un libro que intenta reivindicar la larga tradición peruana de construir embarcaciones. “Usualmente se privilegia a las grandes naves, sean estas mercantes o de guerra, cuyas descripciones no dejan de causar asombro por el tamaño, complejidad o uso que se les dio”, advierte.

“Pero tal como el Sol no deja ver a las estrellas, la atención que le prestamos a este tipo de naves hace que dejemos de lado a las embarcaciones menores, particularmente a aquellas que son construidas de manera tradicional, siguiendo las formas, tamaños y proporciones que a lo largo del tiempo se han ido transmitiendo de padres a hijos”.

Sobre el autor, Luis Millones dice en el prólogo: “A la larga y muy erudita cadena de publicaciones de Jorge Ortiz Sotelo, esta vez se suma un trabajo que combina notas informativas y magníficas imágenes de la historia de los botes y canoas de la costa peruana. Su libro es un reclamo por el silencio de los estudiosos sobre las embarcaciones de menor calado y su importancia en las relaciones entre el mar y quienes lo desafían desde sus pequeñas naves”.

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Libro publicado con el auspicio de Securitas.

Según Millones, ese silencio obedece, en alguna medida, a que los pescadores han sido vistos, y muchas veces tratados, como un grupo marginal, y sus expresiones culturales, más allá de la gastronomía o de los festejos por el Día del Pescador, han merecido poca atención. Sin embargo, ellos forman la base de nuestra milenaria cultura marítima, siendo sus embarcaciones una muestra de lo diversa y rica que son. A las formas de los botes se unen los colores, los nombres, la iconografía, por no mencionar las técnicas de empleo de los botes o las fiestas particulares de cada caleta. Ortiz llama la atención sobre estos temas, que durante mucho tiempo, y para muchos, han pasado desapercibidos.

Lo cierto es que a lo largo de la costa peruana hay una gran diversidad de embarcaciones artesanales, unas pocas son herederas directas de las balsas y canoas prehispánicas, mientras que la mayoría refleja la diversidad cultural que se comenzó a mostrar en la pesca desde mediados del siglo XIX con la creciente presencia de pescadores europeos en nuestras caletas y puertos. De ese modo, nuestros pescadores artesanales de hoy utilizan, además de la balsa de totora y de palos, botes de diversa forma y tamaño, que el autor ha agrupado en cinco tipos: a) canoas; b) doble punta o buceta; c) de puntas diferenciadas; d) zapato; y e) chalana.

El libro De los botes y la mar en la costa peruana muestra esa diversidad e invita a conocer más sobre nuestra milenaria y rica cultura marítima, reseñando la historia de los botes peruanos, y la de su evolución en 13 caletas de pescadores, desde Puerto Pizarro hasta Quilca. Es así que vemos como en la ensenada de Sechura aún se utiliza la balsilla de palos a vela, mientras que en Carquín los botes muestran una rica iconografía en la que se muestran peces, sirenas e imágenes sagradas. Las faenas de puesta en la mar de los botes en la caleta de San José, con ayuda de tractores, guardan algunas semejanzas con las que se realizan en la caleta pisqueña de San Andrés; al igual que las labores de construcción que los maestros constructores realizan en diversos puntos del litoral; o las de mantenimiento que los propios pescadores hacen a sus naves y a sus redes.

Porque el mar no es solo olas y cebiche.

 


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