viernes 19 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2246

23/Ago/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre TransporteVER
Acceso libre LibroVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre ArteVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Acceso libre Jaime BedoyaVER
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Alfredo Barnechea
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Local Luego del éxito del festival gastronómico de Surco, un recorrido por los restaurantes y bodegas más tradicionales de Surco Pueblo.

Surco: La Fiesta de La Tradición

8 imágenes disponibles FOTOS 

2246-surco-1-c

Gloria y Elena Ugarelli, dueñas de la viña El Guayabo. Abierta de lunes a sábado de 9 a 6 de la tarde, se ubica en el Parque Alto s/n cdra. 4, en la avenida Roosevelt.

Del 10 al 12 de agosto se desarrolló en Surco el primer festival gastronómico ‘Con sabor a Surco’, donde más de 20 mil visitantes pudieron probar los platos más tradicionales de 33 restaurantes surcanos, 10 stands de postres y degustar las bebidas más típicas de la zona. Aquí, un breve recorrido por el tradicional Surco Pueblo.

SANGRE ITALIANA

En 1914, el italiano Ambrosio Ugarelli Capellini llegaba de Feltre, Italia, contratado por el gobierno peruano para construir ferrocarriles en Chiclayo. Un breve paso por Lima lo haría encontrarse con sus paisanos, la familia Solimano, y cambiar su destino ferroviario por el vinícola. El Fundo San Lorenzo, conocido actualmente como la Bodega de vinos José Ugarelli, enfatizando a la tercera generación de la familia, fue fundado en el año 1927 por los Solimano, quienes produjeron vinos y piscos hasta la década del 80. Luego, José Ugarelli se haría cargo. Cuarenta toneles ofrecen, para los vinos: borgoña, moscato, malbec y torontel; en piscos, italia, quebranta y acholado. “En surco había 47 bodegas, ahora hay tres”, comenta Ugarelli. Su producción asciende a 200 mil litros, entre vinos y piscos.

TRADICIÓN UGARELLI

La viña El Guayabo tiene más de 100 años funcionando. Parte del patrimonio cultural de Surco –y familiar de los Ugarelli–, en sus 180 años de vida ha recibido nada menos que al presidente Fernando Belaunde. “Mi papá cerraba de 12 a 2 para descansar y los peones se quedaban cuidando. Un día Belaunde vino a comprar a esa hora y mi papá no abrió, estaba descansando. Luego le hizo llegar un vino seco”, recuerda Elena Ugarelli, hermana de José y parte de la tercera generación. Su producción comprende borgoña semi seco, moscato, malbec y pisco acholado.

EL DESAYUNO DE SARITA

Sara Villanueva recuerda que hace 40 años nadie quería vivir en Surco. “Todo era chacra y oscuro”. Fue por esa razón que se hizo acreedora del terreno que hoy conforma el restaurante Sarita por el valor de 5 soles de la época. Próximo a cumplir 50 años el próximo verano, la madre de Sara empezó el negocio con anticuchos y picarones, y ahora ella y su hijo Jorge Galecio son conocidos por el mejor desayuno surcano: tamal, chicharrón con camote, té o café, pan y vino borgoña. Completito y solo de 8 a 12 y media. En la tarde, unos picarones que atiborran a los comensales en la puerta de la esquina del jirón Ayacucho en Surco Pueblo.

GALLOS & SANCOCHADOS

El restaurante El Rosedal tiene 35 años dedicándose a la comida criolla y a los pollos. Pero eso no es todo, de martes a sábado el mayor atractivo lo dictan las peleas de gallos, que pueden reunir hasta 500 personas. Sus atractivos gastronómicos: el sancochado y la huatia surcana. “El churrasco de guiso se pone a sudar en su propio jugo junto a una naranja durante una hora, no tiene aderezo”, explica la cocinera principal Élida Mass, quien trabaja hace doce años al lado de Ítalo Velásquez, la tercera generación del restaurante. Fin de semana: comida criolla.

EL RINCÓN DEL PISCO

En el día del pisco sour en el 2004, Katia Paredes, estudiante de talleres de coctelería en Sevilla, España, salió con dos barriles a la Plaza de Armas de Surco a vender pisco sour. Vendió 300. Ese mismo año inauguró Pisco Bar Surco Pueblo, un pequeño bar exclusivo del pisco. Chilcanos de hierba luisa o canela y sours de aguaymanto, de chicha y maracuyá conforman su variada carta y no faltan los macerados de guindones, café, pasas, sauco y coco, ambientados con rock en español y trova en vivo los sábados.

EL SON CRIOLLO

El chef Alcadio García ubica en las mesas antiguas del restaurante El Mesón de Surco todas las especialidades de la casa: la huatia surcana, ocopa al estilo arequipeño, papa a la huancaína, arroz con pato al estilo chiclayano, causa de pollo, cabrito a la norteña. Y en el medio su vino borgoña, “el preferido de los surcanos”, agrega. Ubicado frente a la Plaza de Armas de Surco, su plato bandera es el arroz con pato, y los viernes, a partir de las 5 de la tarde, la comida se hace fiesta al lado de las combinaciones más criollas de las teclas de un piano. Provecho. (Ailen Pérez)

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista