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14/Jun/2012
 
 
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Los Viajes de Ollanta en Europa

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Encuentro con la canciller alemana Angela Merkel, la política más poderosa de una atribulada Europa, fue espaldarazo a negociaciones del TLC.

Humala hizo gira europea de alto perfil mientras virajes políticos e ideológicos marcan su gobierno. En el Perú, los puentes del diálogo ardían y el presidente confesaba su inquietud por estar ausente. Los problemas le persiguirían desde casa.

El presidente Ollanta Humala lo repite como un mantra: una vez en el poder, tiene la responsabilidad de hacer lo que “debe” y no lo que “quiere”. Esa subordinación casi militar a los rumbos emprendidos por el Estado puede ayudar a entender la transformación más grande, que es la suya.

En el paquete de obligaciones asentadas en razones de Estado destacan los Tratados de Libre Comercio. De hecho, a pesar de su vocal oposición al libre mercado como candidato, Humala esta semana viajó a Europa para impulsar la aprobación del TLC con la Unión Europea, al voto en octubre próximo.

Con el euro en el borde del precipicio, crece la incertidumbre en Bruselas sobre la conveniencia de abrir las vapuleadas economías del viejo continente. Perú y Colombia, en cambio, abren las puertas a las inversiones de esos países en su desesperada búsqueda de mercados.

El encuentro con canciller alemana Angela Merkel, el personaje más influyente y sobre el que más expectativas hay puestas en Europa, fue un vital espaldarazo a las gestiones binacionales.

Cuando Ollanta Humala llegó al poder el Perú ya había firmado 11 TLC. Horas antes de partir el sábado 9, el Presidente caviló sus dilemas:

“Encontré una recua de once mulas, cierto, con la carga mal distribuida, pero que ya habían tomado un camino. ¿Pateo el tablero? Prefiero ajustar bien la carga y arreglar los puentes en el camino”.

En el Perú, mientras tanto, los puentes del diálogo sufren de incendios y Humala confesó su inquietud por ausentarse del país. Su agenda le recordaría permanentemente los problemas en casa. Luego de reunirse en París con el equipo que asesora al Perú en el proceso de límites marítimos con Chile ante La Haya, siguió a Ginebra. Allí, en la Asamblea de la Organización Internacional del Trabajo, salió a remarcar que su gobierno no criminaliza la protesta social. En Alemania, donde Merkel destacó el apoyo financiero de su país a la implementación de la Consulta Previa, Humala fustigó a las ONG que “inyectan fondos e ideología” en las protestas. ¿Incluía en el reclamo a Misereor, la ONG asociada a la Iglesia Católica alemana que colaboró con la Vicaría de Sicuani en la elaboración de uno de los informes que denuncian contaminación en Espinar?

Humala también se ausentó del país cuando su plataforma política era más cuestionada que nunca. Todo llegó a un punto de comedia cuando el premier Óscar Valdés declaró en la radio el lunes 11 que Humala debía olvidarse de sus promesas electorales para insistir al día siguiente con que las cumpliría todas.

Decidir que se quedara en Lima su esposa Nadine Heredia no hace más que confirmar la importancia de la primera dama en el gobierno donde, ante la ausencia del argentino-brasileño Luis Favre, asumió además el papel de timonel de la imagen gubernamental. El encuentro del Presidente con directores de medios de prensa, celebrado en la mañana del sábado 9 en Palacio, salió de su iniciativa. El twitter que prometía la gradualidad y persistencia de La Gran Transformación se escribió en respuesta al éxodo de cuatro congresistas la semana pasada.

Cuando los esposos fueron a Japón y Corea, terminaron con tres cambios ministeriales. El gobierno ya tiene 14 relevos y se vienen más.

LA SALIDA DE VALDÉS

Las próximas son semanas críticas para delinear el perfil del gabinete. A estas alturas nadie duda en el gobierno de la salida del premier, muy probablemente antes de fiestas patrias. Y la mesa está servida si además se toma en cuenta que fue el propio primer ministro quien, al asumir inicialmente la cartera de Interior, dejó en claro que suspendería sus actividades en la empresa privada solo durante un año.

Seguro que la advertencia ahora le será útil al presidente Ollanta Humala para agradecerle por sus servicios.

Como pocas, la emergencia de Valdés reflejó la temprana caducidad del estilo exhibido por su predecesor, Salomón Lerner. La primera oleada de protestas contra el proyecto minero Conga vio a Valdés asumir un creciente rol protagónico, inversamente proporcional al de Lerner, que vio naufragar su estrategia dialogante.

A juicio del Presidente, su primer gabinete cayó porque competían en la gestión de gobierno tres corrientes políticas: la del Partido Nacionalista, los invitados de izquierda y quienes propendían a la mano dura.

La apuesta por lo último pareció rendir frutos iniciales reflejados en las encuestas. Pero cuando el humo se ha disipado en el resto del país, cuando ya se levantaron los muertos de Espinar en Cusco y los reveses del VRAE y La Convención recuerdan la precariedad del Estado frente al narcotráfico, ahí vuelve a escucharse la letanía de “Conga No Va” con una insistencia que sacude los nervios.

La onda expansiva de Cajamarca llegó hasta el Parlamento, donde el gobierno perdió a cuatro miembros de su bancada debido sobre todo al manejo de los conflictos sociales (CARETAS 2235).

La carta de renuncia de Verónika Mendoza y, particularmente, de Javier Diez Canseco, recapitulan reclamos puntuales como la venta de tierras irrigadas con subsidio estatal a grupos de poder económico, como en el caso de Olmos (CARETAS 2224), la no aplicación de un impuesto a las sobreganancias mineras reemplazado por “un ligero cambio a la ley de regalías” y el limitado alcance de los nuevos programas sociales.

La fractura salta a las columnas de opinión, donde la frustración y el desengaño de los actores políticos que se sumaron a La Gran Transformación llegan a niveles de paroxismo (ver cuadro).

Con sorna, Fernando Rospigliosi considera en “Los Traicionados” (La República, 10 de junio) que “hay una inocultable dosis de oportunismo que los izquierdistas tradicionales pretenden obviar hoy día. El Humala de 2012 es, en muchos sentidos, el mismo que ellos criticaban en 2006. En efecto, en ese momento ellos acusaban a Ollanta de ser un militar violador de derechos humanos, un corrupto que sobornaba testigos para ocultar sus crímenes”.

De hecho, el marcado izquierdismo que muchos de sus aliados querían ver en Humala pudo ser siempre una roja ilusión. Si bien el candidato de 2006 se proclamaba radical, desde el principio de su vida pública ello convivió con un pragmatismo que admitía aprovechar partidos como “vientre de alquiler”, negociar con sectores del fujimorismo y subir a bordo a aprovechadores sin ninguna base ideológica (CARETAS 1904).

La raigambre ideológica que proviene del tronco paterno, como se explica en la nota sobre la familia Humala de esta edición, se tradujo más en una forma de nacionalismo que en un marxismo clásico. Es significativo que Ulises considere que, de vivir en la Francia de hoy, su padre Isaac hubiera militado en la extrema derecha de Le Pen.

EL DESTINO DEL GABINETE

Medios y personajes como Álvaro Vargas Llosa lanzan cartas de posibles primeros ministros donde destaca Beatriz Merino. Lo cierto es que ya hubo sondeos con la ex defensora, cuando se comenzaba a preparar la salida de Lerner, y entonces no hubo química con el mandatario.

En el gabinete actual, mientras tanto, tres ministros destacan claramente con peso propio y ninguno podría ser considerado zurdo: Luis Miguel Castilla (MEF), René Cornejo (Vivienda) y Carlos Paredes (Transportes y Comunicaciones).

La pregunta es si la próxima etapa replicará el perfil de Valdés con otro personaje o volverá a salpimentarse de la inclusión política que favorecía Salomón Lerner, sin que esa opción llegara al punto de experimentos cada vez más fracasados como los de Venezuela, Argentina y Bolivia.

Una parte de las protestas se suman a lo que, desde el gobierno, se mide como un mecanismo de presión para cambiar el rumbo. Aunque Otra Mirada, el boletín asociado al movimiento Ciudadanos por el Cambio liderado por Lerner, publicó un duro editorial en el que advierte que el endurecimiento del gobierno puede terminar en proceso autoritario parecido al de 1992, el ex primer ministro es más cauto en las opiniones que él firma. Su crítica se centra en el gobierno y no en el Presidente. La diferencia es sensible. Quienes son cercanos a su trabajo creen que ‘Siomi’ guarda no solo una lealtad personal basada en la amistad con el Presidente sino que no pierde las esperanzas de influir en los futuros equipos de mando.

Según contó a CARETAS el presidente regional de Cajamarca Gregorio Santos, mantiene conversaciones con representantes de Ciudadanos por el Cambio con miras a posibles acercamientos políticos. Notable si se toma en cuenta que Lerner salió del gobierno cuando las negociaciones en Conga llegaron a un punto muerto.

Menos sutiles son los de la CGTP, que convocó a un paro para el próximo 12 de julio. Cajamarca es por estos días el Vaticano del piteo. No solo el congresista Jorge Rimarachín invitó al presidente regional Gregorio Santos a pronunciar su conferencia de prensa el martes 12 en el Parlamento, sino que también se le unió en Cajamarca al día siguiente, durante las deliberaciones en torno a la radicalización del paro que se inició el sábado 9. También se ha visto en coordinaciones al sindicalista del SUTEP y representante del movimiento Nueva Izquierda, César Barrera Bazán. La espera por la decisión de la minera Newmont sobre la continuidad o cancelación de Conga se ha convertido en el reloj de arena del que depende una protesta en la que el gobierno parece haber empeñado buena parte de su capital político.

Como lo reitera Marco Arana en la entrevista de las páginas siguientes, y aunque diferencie nítidamente Conga de Tintaya, lo que buscan buena parte de los ambientalistas es desterrar la minería de la región.

Para desarrollar el país hay que aprovechar de todos los recursos disponibles. Pensar en el Perú como un país agrícola, una suerte de Argentina andina, es un error. La cantidad de tierras hábiles para la agricultura es una fracción del territorio nacional. La propia región de Cajamarca tampoco es un paraíso agropecuario y los niveles de pobreza superan al 40% de la población. Cierto, tiene un gran potencial, pero requiere de represas e irrigaciones, obras en suma que han de financiarse. La extraordinaria renta minera es una fuente obvia para lograrlo. Antonio Raimondi dijo que el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro, pero el sabio italiano no dijo que había que dejar el oro bajo tierra.

Bajo el Lente del PBI

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El panorama global ad portas de un TLC entre la UE y el Perú parece una prueba de daltonismo, pero se debe leer con lentes positivos: Perú integra el selecto grupo de países con un PBI nominal superior a los US$ 100 mil millones. Los colores simbolizan los continentes; las principales economías figuran a cifras de 2010. “(El TLC) es una excelente oportunidad”, dice Francisco Sagasti, fundador de GRADE. “El Perú tiene que diversificar los mercados, y sobre todo ahora que somos muy dependientes de Asia. Hay que estar listos para cuando Europa se recupere”.

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