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18/Ene/2007
 
 
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Urbanismo La ciudad conmemora su 472 aniversario. Qué mejor oportunidad para que el lector descubra las posibilidades del Centro Histórico.

LIMA: Secretos Desde el Aire (VER)

7 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

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Foto en archivo PDF tiempo aproximado de carga 2 a 3 minutos según velocidad de conexión.

Muchos de los limeños que cotidianamente recorren las calles del Centro Histórico –se estima que suman alrededor de un millón y medio de personas–, seguramente se precian de conocer muy bien la ciudad, pero al ver esta excepcional vista aérea –la más reciente que se ha tomado de Lima antigua– descubrirán que había lugares que no conocían; lugares inimaginables que guarda la ciudad para una privilegiada mirada desde las alturas.

Aquí es donde la tecnología resuelve la situación. Esta aerofotografía redescubre la ciudad. Para más señas, en www.caretas.com.pe se puede encontrar una versión interactiva de ella (formato PDF), que permite acercamientos y seguir el siguiente tour virtual a vuelo de noble gallinazo limeño.

Tome como punto de partida la Plaza de Armas (1), cien y una vez renovada. A su derecha se yergue la Catedral de Lima (2), testigo de grandes sucesos y concentraciones humanas. En el Portal de Botoneros se alza el edificio de CARETAS, cuya terraza modestamente está ahí. Es la que destaca por sus contornos blancos.

En una de sus esquinas, comenzando la calle Pescadería está la Casa del Oidor, que sobrevivió, junto con la catedral y la pila, a la arremetida destructora de los bárbaros. Al final de esa misma calle asoma el restaurante Cordano (3), donde seguramente merendó más de una vez el abuelo. A la vuelta está la calle Rastro de San Francisco, en la que destaca la Casa de las 13 puertas, cuya restauración está virtualmente terminada.

Al costado de Palacio de Gobierno, se observa el centenario local del Correo y Telégrafos de Lima, hoy convertido en Museo Postal y Filatélico (4). Aún conserva su viejo encanto.

En la segunda cuadra del jirón Ucayali se divisa la Casa del Alcalde, adquirida durante la gestión de Andrade, lamentablemente hoy abandonada. En la siguiente cuadra está el Palacio de Torre Tagle (5), construido en 1730. Es una de las mejores muestras de la arquitectura colonial. En esta cuadra se alinean edificios antiguos muy bien conservados, como la Casa Goyeneche (con jardín) del Banco de Credito (Ver página siguiente).

En la intersección del jirón de la Unión, a la altura del jirón Miró Quesada se levanta la Iglesia de La Merced (6) y sus claustros (7), poco conocidos. En ellos hay tres grandes patios que acaso podrían tener un uso turístico. La Iglesia y el Convento abarcan casi toda una manzana.

Siguiendo por el jirón de la Unión se llega a la Plaza San Martín (8), que una vez más renovada luce imponente. Ahí se alzan, entre otros edificios históricos, el Hotel Bolívar –que hay que salvar a toda costa–; el Teatro Colón, que se dice va a ser restaurado; y unos metros más allá el Club Nacional. Al costado del Teatro Colón se encuentra la primera cuadra del jirón Quilca, hoy totalmente remozado.

Saliendo de la plaza, camino al oeste, a la vuelta de su primera cuadra está el jirón Camaná (9). Ahí los edificios son parejos, incluso juegan armoniosamente con la antigua Iglesia de Jesús María. Al otro lado de la plaza, en la primera cuadra de la Colmena Izquierda, se observa el espacio donde se levantó la Plaza de la Democracia (10), inaugurada hace siete meses.

En la esquina del jirón Carabaya con Emancipación se puede ver el terreno donde se alzaba la casa del presidente Ramón Castilla (11). Había un proyecto para reconstruir la casa siguiendo sus planos originales, pero han pasado más de 30 años y nada se ha hecho. Ahora más parece un baldío.

En la penúltima cuadra de Lampa, llama la atención un gran espacio totalmente liso. Pertenece al antiguo Centro Artesanal San Francisco, que pronto, según anuncia un cartel, será remozado. Qué bueno.

En el otro sector del Centro Histórico, yendo por el jirón Ica, salta a la vista lo que queda del Teatro Municipal, incendiado en 1998 (12). En esa misma cuadra, haciendo esfuerzos inauditos se mantiene vigente el pequeño teatro de la AAA. Qué mejor ejemplo de amor a la ciudad.

En este rápido recorrido, reparamos en un convento que pasa inadvertido para la mayoría de los limeños: el de la Santísima Trinidad, ubicado en la esquina de Emancipación y Lampa. Quién lo hubiera imaginado (13).

Esta es parte de la zona del Centro Histórico, que por cierto abarca mucho más: Abajo el Puente, Rímac, Barrios Altos.

Lima cuadrada revela la cantidad de cosas que se pueden salvar. La foto aérea muestra parte del Patrimonio de la Humanidad, cuya monumentalidad estamos llamados a conservar. Se observa grandes progresos en la Plaza de Armas, en la Plaza San Martín, en los alrededores de la Iglesia de San Francisco, en fin, una serie de logros, pero hay desafíos que están pendientes, entre ellos la tugurización.

Mejoras y Desafios

En la salvación del Centro Histórico –que arrancó a partir de 1995–, ha sido decisivo el empeño del alcalde Andrade, quien acabó con Polvos Azules –el gigantesco emporio del comercio informal– al trasladarlo al Paseo de La República y, entre otras cosas, recuperó a pie forzado numerosos balcones, mejorando así el rostro de la vieja ciudad. El plan de recuperación ha continuado con el alcalde Castañeda. En buena hora.

El Centro Histórico puede y debe volver a ser lo que fue en épocas pasadas: una ciudad para vivir y disfrutar de la herencia cultural y arquitéctonica nada común en el Continente. Claro, no será fácil lograrlo.

Lo bueno es que la actividad privada ha visto ya que el Centro Histórico es recuperable. Por lo pronto hay dos grupos de inversionistas que están empeñados en comprar y rehabilitar edificios para oficinas y viviendas. Lo mejor que le pudiera suceder al Centro Histórico es repoblarse con gente de clase media y jóvenes parejas, a fin de hacer más sólida su recuperación.

En esta tarea también está inmerso el Instituto Nacional de Cultura, que en relación permanente con la Municipalidad de Lima viene ejecutando, entre otras acciones, un exitoso proyecto piloto puesto en práctica en el jirón Contumazá (ex Pasaje de la Encarnación) “para generar microempresas de bienes y servicios que involucren a los habitantes, a fin de motivar en ellos la preservación del patrimonio y el desarrollo del orgullo y conciencia del sentido de pertenencia que permita la recuperación física de los inmuebles”, dice la doctora Cecilia Bákula, directora del Instituto Nacional de Cultura.

Solo un trabajo conjunto puede garantizar el rescate de una ciudad tan maltratada, no solo por el tiempo.

En www.caretas.com.pe explorar esta foto con archivo PDF ampliando detalles. Experiencia extraordinaria.

 


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