Edición Nº 1803


 

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ARTICULO

22 de diciembre de 2003

Mi Primer Regalo
Personalidades evocan pedazos de recuerdo que llegaron envueltos en papel.

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Carlos Espá recibió este pequeño automóvil hace unos 30 años. Será el primer regalo de su hijo. Der.: Mabela Martínez recuerda su primera montañera, regalo a los 8 años.

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Carlos Espá

Lo tengo guardado en un cajón: un carrito de juguete que me regaló mi madre hace más de 30 años una vez que estuve enfermo. Y a pesar que nunca fui muy fanático de los carros, que no disfruto de la velocidad y que es más, me gusta tomar mi tiempo para hacer las cosas aquí está, casi intacto. Por estos días mi esposa y yo esperamos a nuestro primer hijo, y sea hombre o mujer, será su primer regalo.

Mabela Martínez

Mi padre me regaló una bicicleta montañera azul, a contrapedal, toda una maravilla. Fue también una sorpresa; yo no la había pedido. Yo tendría unos 8 años, y recuerdo esas Navidades dando vueltas en el garaje con la bici porque no me dejaban salir sin uno de mis hermanos por el miedo a que me la roben. Recuerdo también que para la cena de Nochebuena traían al pavo vivo semanas antes y nosotros lo correteábamos y jugábamos con él. Era triste, porque medio que te encariñabas y ya sabías lo que le iba a pasar al pavo.

Vanessa Saba

Mi primer regalo fue una casita de muñecas preciosa, bellísima. Me la dieron mis padres de sorpresa cuando yo tendría unos 4 años. Mis Navidades las recuerdo con la casa llena de gente, más de la que hay ahora, la comida y los regalos. No sé qué fue de esa casa, aunque yo sí fui de jugar con muñecas, tenía Barbies y todo eso. Esa casa de muñecas sí me duró porque creo que la tuve varios años.

Gerardo Chávez

Mi regalo más querido fue una corneta de cartón que me regalaron unos tíos cuando yo tenía 5 años. Ocurre que perdí a mi madre por ese entonces, y mis hermanos y la familia trataban de animarme. Y resultó que no podía desprenderme de esa corneta, incluso cuando un tío me obsequió la primera propina que pude llamar tal, lo primero que hice fue comprarme una corneta más grande. Soplaba y soplaba y soplaba, y con el tiempo las cornetas aparecieron en mis pinturas, así, inesperadas. Del modo más sorpresivo ocurren las cosas.
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Gerardo Chávez comenzó jugando con cornetas en su natal Trujillo, y luego se convirtió en coleccionista de juguetes. Der.: Cosas de muñecas. A Vanessa Saba le dieron una casa de muñecas a los 4 años.

Miki Rospigliosi

El regalo que más recuerdo es una bicicleta de bicicross, ésas con timón recto supuestamente deportivas. Nadie me la compró sino que el chino de las bicicletas Mister había recibido un nuevo lote allá por el '77 y le dijo a mi padre: "Pocho, llévale una bici a Miki, yo se la regalo". Dónde estará ahora no tengo la menor idea, pero claro que a esa edad, 11 ó 12 que tendría yo, la bici que me dieron era lo máximo.

Jorge Nicolini

Mis padrinos de bautizo, los Sres. Alberto y Rilda Isola (abuelos del actor y director teatral), me obsequiaron cuando tenía 7 años un auto a pedales, un Austin inglés verde, con llantas inflables y capó móvil. Le levantabas el capó y tenía unas bujías de juguete con las que uno se alucinaba mecánico. Con él jugaba; corría, lo estacionaba, y me iba por todas partes. Cuando fui adolescente me enteré que mi mamá lo había vendido al chatarrero porque pensaba que era obsoleto, y desde entonces comencé a buscarlo. Y después de 40 años, lo encontré. Ahora lo estoy refaccionando -en serio es una chatarra-, y cuando termine lo pondré en exhibición.

Mariella Balbi

Las Navidades en casa para mí siempre han sido momentos muy intensos, mis emociones se desbordan, no sabría decir bien por qué. Cuando tenía 6 ó 7 años me regalaron un disfraz de vaquero. Supongo que me lo dieron mis padres, porque esa parte del recuerdo se me ha borrado, aunque sí tengo nítida la imagen del traje completo, con todo y cinto con pistolas, y yo disparando como juego... Qué habrá sido de ese disfraz, en todo caso resultó un regalo lindo y en su momento, cumplió su cometido.

 


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