Edición Nº 1779


 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Artes y Ensartes
  • Mal Menor
  •  

     

     

     

    ARTICULO

    3 de julio de 2003

    En Busca del Paso Perdido
    Gabinete Merino. Retos de un Consejo de Ministros encargado de reenganchar a Toledo y su gobierno con el pueblo.

    Desde su primer mensaje al país (aquí en Palacio) Beatriz Merino apela a un discurso patriota y de género para atraer y sumar esfuerzos. Der.: Toledo: Bedoya Reyes y Flores-Aráoz lo convencieron de que debía "compartir el poder"

    A menos de 48 horas de estrenar su cargo de Primer Ministro, dos son las reglas de oro que Beatriz Merino ha impuesto entre sus colegas del Ejecutivo: puntualidad para iniciar las reuniones del Consejo de Ministros y "Nada, nada de celulares prendidos".

    Si no que lo diga Anel Townsend, flamante ministra de la Mujer y Desarrollo Humano, quien en el Consejo extraordinario realizado en Palacio olvidó fugazmente el pedido y desenfundó su celular al primer timbrazo. Dicen que Merino reaccionó de inmediato con un sonriente "Aneeel...". Y asunto acabado.

    Más allá de la anécdota, se inicia una nueva etapa para el gobierno de Alejandro Toledo. En los próximos días -el viernes 18 de julio para ser exactos- el gabinete en pleno acudirá al Congreso para exponer sus objetivos y recibir el "voto de confianza" bajo los parámetros establecidos por la Constitución.

    En los días posteriores a su nombramiento, Merino y compañía han merecido el público respaldo de Somos Perú y la Confiep, el rechazo del Apra y de algunos sectores de izquierda, y hasta el "beneficio de la duda" por parte de centrales sindicales como la CGTP y Construcción Civil.

    Sin embargo, más de la mitad de limeños (53,6 %) según encuesta flash de la Universidad de Lima realizada el lunes 30, apoya su nombramiento. Y ése es un buen comienzo.

    Beatriz Merino tiene por delante una agenda bastante cargada en lo económico (ver nota aparte). De cómo haga para conciliar prioridades con otros sectores políticos y sociales dependerá su éxito.

    CUBILETEO FEROZ

    Durante seis días -del lunes 23 en que Toledo habló de "punto de quiebre" en su gobierno hasta la juramentación de sus ministros el sábado 28-, Lima fue algo así como la capital mundial del rumor: todo el que se reuniera con el Presidente era considerado un virtual reemplazante del Primer Ministro Luis Solari.

    O, en el peor de los casos, engrosaba las filas de aquellos que le habían dicho no al Jefe de Estado.

    Ahora que las cosas están definidas es posible indagar acerca de quiénes estuvieron realmente en el bolo y quiénes fueron más bien fruto de la especulación periodística.

    Recogiendo diversas versiones, CARETAS ha podido determinar que a las únicas cuatro personas a las que el presidente Toledo les propuso el cargo de Primer Ministro fueron Mario Vargas Llosa, Luis Bedoya Reyes, Antero Flores-Aráoz y Beatriz Merino.

    Todos los demás que fueron mencionados -Raúl Ferrero, Jorge Avendaño, Lourdes Flores, Alberto Andrade, etc- no pasaron de algún tanteo preliminar por parte de personajes cercanos al Presidente, quienes indagaban quién estaba dispuesto a aceptar la invitación y quién no.

    Pero no nos adelantemos. Los hechos siguieron una cronología interesante al analizar cómo se toman ciertas decisiones en Palacio.

    Como se sabe, en el Consejo de Ministros del 4 de junio el presidente Toledo fue informado de que la mayoría de sus ministros había decidido poner sus cargos a disposición (CARETAS 1776), adelantando así un gesto que tradicionalmente se da en días previos al 28 de julio.

    Luis Solari no participó de la movida, pero queda claro que dado el clima de convulsión social que vivía el país -paros, estado de emergencia y secuestro a Techint, el grueso del gabinete deseaba que el mandatario hiciera los cambios lo antes posible.

    Según un conspicuo colaborador del Jefe de Estado, es por esos días de junio que Toledo comienza a elaborar una lista de potenciales candidatos al premierato. El primero de la lista: Mario Vargas Llosa.

    Mario Vargas Llosa fue el primer convocado -de cuatro- que rechazó el premierato. Der.: A falta de reemplazo, producto de la crisis, Sanabria seguiría uno o dos meses más en Interior.

    UN PREMIER DE NOVELA

    ¿Cómo así Toledo pensó en él? Se dice que en días posteriores al triunfo electoral del 2001 ambos personajes tuvieron una larga conversación al final de la cual el novelista le habría dicho: "Alejandro, si algún día necesitas que venga a ayudarte, cuenta conmigo".

    Según esta versión, Vargas Llosa sentía que Toledo lo había ayudado a reconciliarse con el país. Por eso, en agradecimiento, le ofreció su ayuda. Ahora, Toledo le tomaba la palabra. Sin embargo, hecha la propuesta telefónica, el novelista declinó argumentando compromisos académicos y editoriales que lo tendrían ocupado hasta diciembre.

    Descartada esta posibilidad, surge la figura de Luis Bedoya Reyes.

    El Tucán ya había sido sondeado por emisarios de Toledo en dos oportunidades y no aceptó. Aún así, el Presidente opta por hablar personalmente con él y el líder pepecista se toma 5 días para pensar mientras adelanta sus "condiciones" (CARETAS 1777). Luego de la negativa del líder pepecista, MVLl reaparece recomendando a Lourdes Flores.

    El Jefe de Estado es realista y sabe que Lourdes rechazaría la oferta. Según una versión, el mandatario le dice al escritor "Si la convences, o kay, acepto". Pero no hubo novedad.

    El miércoles 25 por la tarde Toledo y Lourdes se reúnen para analizar la coyuntura -como lo hiciera anteriormente con Valentín Paniagua, Luis Castañeda y Alberto Andrade- y oír sugerencias. Lourdes recomienda a Beatriz Merino y en eso coincide con Andrade y MVLl, lo que llama la atención del Presidente.

    Breve paréntesis: pese a los titulares periodísticos de ese día que lo dan como futuro Primer Ministro, Carlos Ferrero no goza del favor presidencial. Su "cercanía" al aprismo anula toda posibilidad y Toledo así lo hace saber a quienes -fuera de PP- le preguntan por él.

    Ese mismo día, por la noche, Toledo se reúne con Antero Florez-Aráoz en casa de éste. Ahí le ofrece la jefatura del nuevo gabinete, pero Antero -que dice que le encantaría- argumenta que en su condición de presidente del PPC tiene que pedir autorización al partido.

    Al día siguiente, jueves 26, Antero visita al presidente en Palacio y le dice que no puede aceptar su ofrecimiento. Entonces surge con fuerza Merino, quien es convocada para el viernes 27 y, tras escuchar la oferta del Presidente, acepta sin mostrar la menor duda.

    La Célula Parlamentaria Aprista prefirió colocarse en una oposición frontal al gabinete Merino. Der.: J.J. Gorriti (CGTP). A las centrales sindicales les preocupa el origen liberal de Merino.

    RAZONES DE PESO

    Se especula acerca de si Beatriz Merino negoció con Toledo su incorporación a la jefatura de la PCM y si tuvo injerencia alguna sobre el nombramiento de ministros. Sobre lo primero, se asegura que Merino le pidió al Presidente que le "diera espacio" en la toma de decisiones ejecutivas y que Toledo aceptó de buen talante.

    De ahí que haya sido el propio Jefe de Estado quien hablara de "compartir el poder", influenciado quizás por las negociaciones previas con Bedoya y Florez-Aráoz.

    Merino solicitó además que su Superintendenta adjunta de Aduanas, Nahil Hirsh, se convierta en titular de la SUNAT, lo que fue aceptado en detrimento de ciertos dirigentes de PP que ya le habían echado el ojo al puesto.

    Pero es un hecho que Merino no sugirió a ningún nuevo ministro.

    De estos últimos cubileteos, se supo que Toledo le ofreció a Fernando Rospigliosi regresar al Ministerio del Interior con total autonomía, pero Rospi dijo nones. En todo caso, al Presidente se le escuchó decir que Alberto Sanabria no se quedaría dos meses más en el gabinete, por lo que el cambio está cantado.

    Respecto a Fernando Villarán, éste había hablado con Toledo a mitad de semana para no seguir en el gabinete. Es más, Villarán le sugirió al presidente que apostara por Rospigliosi como Primer Ministro. Como se sabe, el ex titular de Trabajo pasó al naciente Instituto de Planificación.

    Un affaire mediático aparte significó la posición del FIM. Se dijo que vetó a Carlos Ferrero, que se rompía la alianza si algún aprista entraba al gabinete, pero no hubo nada de eso. Según una enterada fuente palaciega, Fernando Olivera sólo abogó ante Toledo para preservar sus dos ministerios. Y vaya que lo logró.

    ¿Qué sorpresas nos deparará el próximo -esperemos que aún lejano- capítulo ministerial? Sólo Alejandro Toledo tiene la respuesta. (Pedro Tenorio).


    ../secciones/Subir

    Portada | Nos Escriben... | Mar de Fondo | Heduardo | Culturales | Caretas TV | Ellos & Ellas | Lugar Común | China te Cuenta Que... | Piedra de Toque |Mal Menor

    Siguiente artículo...

     

       

       
    Pagina Principal