Edición Nº 1774


 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Artes y Ensartes
  • Mal Menor
  •  

     

     

     

    ARTICULO

    29 de mayo de 2003

    Martes 27, en Miraflores. Las marchas de los maestros fueron relativamente pacíficas en Lima; pero las pugnas internas contribuyeron a enrarecer la atmósfera política y social.

    ESTADO DE EMERGENCIA
    Lo Que Se Veía Venir

    Sólo cinco minutos duró el mensaje del Presidente Toledo la noche del martes 27. Pero provocó un sacudón. El estado de emergencia que entonces anunció se veía venir desde hace meses pero se agudizó en los últimas horas: la violencia desatada desde el lunes por la huelga de un sector del agro precipitó la medida. Era una imposición de los hechos, pero también implica un riesgo para el régimen. Todo dependerá ahora de la forma como se aplique y se gradúe la medida, la cual se enmarca dentro de la Constitución y obedece a la realidad, y puede abrir paso a una nueva etapa en la vida del país. Algunos enigmas se alzan en el camino.

    EL rumor circuló durante horas la tarde del martes 27: el gobierno decretaría el estado de emergencia. Incluso hubo quienes telefonearon a las redacciones periodísticas para comunicar la primicia, con el ruego de máxima reserva hasta que el, presidente hablara. Equivalía a encender a todo volumen la tradicional radio Bemba.

    El anuncio oficial llegó, por fin, a las 10.30 de la noche, en la forma de un breve mensaje del Presidente Alejandro Toledo. Fueron cinco minutos dramáticos.

    El detonante para la medida fue la huelga agraria, que se caracterizó por el bloqueo violento de por lo menos 33 puntos neurálgicos de carreteras, en particular en el norte y el centro del país. Era un hecho grave, atentatorio contra derechos ajenos, contra la economía general del país y contra la tranquilidad de los ciudadanos. Iniciada el lunes por un sector agrario representado en la Junta Nacional de Usuarios de Distritos de Riego, la paralización asumió insólita violencia. En su segundo día, el martes, mostró un potencial destructivo en cuanto a libre circulación de personas y de bienes, en particular alimentarios. La costa norte y la sierra central fueron escenarios de bloqueos de carreteras que parecían programados.

    Imagen de archivo: como en la época de la subversión senderista, las FF.AA. asumirá el control de las calles. der.: EsSalud se sumó a la marejada huelguista de una semana que puede resultar decisiva.

    Era llover sobre mojado. Dos semanas antes, el lunes 12, se había iniciado la huelga de los maestros que abarcaba todo el país. La negociación sobre los reclamos magisteriales había llegado a un punto muerto, debido a que los maestros no aceptaban un aumento menor de 210 soles mensuales. El gobierno había insistido en que lo máximo que podía ofrecer eran cien soles.

    Un aspecto bochornoso del conflicto venían siendo los choques entre la dirección nacional del Sutep y numerosos maestros llegados a Lima desde Huancayo y otros puntos del país, cuya principal bandera de lucha parecía ser el promover choques y pugilatos en las calles. Esta querella intestina del Sutep, a la que no era ajeno un sector visiblemente extremista, amenazaba con alcanzar niveles de violencia.

    Si la paralización agraria parecía no exhibir banderías partidarias, en el caso de los maestros resultaba manifiesto su tinte político. No es un secreto que la dirección del Sutep milita mayoritariamente en el Partido Comunista del Perú -"Patria Roja" (ver recuadro). Es exacto, por otra parte, que hay una minoría prosenderista entre los maestros.

    Notable es el caso de Robert Huaynalaya Campusano, secretario de organización del Sute-Junín, que se ha autoerigido como presidente del Comité Nacional de Lucha de los maestros. Informes de inteligencia lo sindican como muy cercano al senderismo. Parecido es el caso de Luis Jordán Quispe, secretario general del Sute-Puno.

    En el Cusco destaca Florencio Jurado, secretario del Sute-Cusco, (CARETAS 1773), quien, durante la gestion de Nicolás Lynch en el ministerio, encabezó la primera disidencia en el Sutep. Cuando en estos días llegó a Lima, las cámaras del Canal N lo captaron junto a José Velásquez, ex jefe del gabinete de asesores del entonces ministro Lynch. Durante esa gestión, Velásquez fue representante del gobierno en el Consejo de Vigilancia de la Derrama Magisterial. Ahora apoya las protestas de un sector sutepista contra la Derrama. Jurado se proclama miembro del "Sutep Democrático".

    Lo cierto es que los violentos pugilatos entre partidarios del Sutep nacional y algunos sectores provincianos, añadió drama y confusión al escenario magisterial.

     

    Reunión el martes en el Consejo de Ministros con directivos agrarios. No llegó a buen puerto. Al lado, desórdenes en Tacna.

    EL FACTOR POLICIAL

    En los últimos días aumentaron los síntomas de que se preparaba una huelga policial para el mes de junio. Como en el caso de los maestros, los policías están mal pagados y descontentos. No fue casual que el martes 27 apareciera un Decreto Supremo que aumenta el valor de la "Ración Orgánica Unica" a S/. 6.20. Hasta ese día, los pobres policías recibían sólo S/. 2.80 para el rancho diario.

    Es posible que la amenaza de un paralización policial haya pesado también en la decisión gubernamental de declarar al país en estado de emergencia. Un paro de la Policía hubiera desguarnecido la seguridad pública y privada, bastante venida a menos en los últimos años.

    Aparte de frenar o impedir desmanes en las carreteras y las vías urbanas, la declaración de estado de emergencia puede estar destinada también a evitar una huelga que ahora resultaría nonata. Después de todo, conforme al anuncio del Presidente Toledo: "Como Presidente Constitucional y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, he decidido encargarle a las Fuerzas Armadas asumir el control del orden interno, para cuyo propósito contribuirá la Policía Nacional."

    No deja de ser significativa esa precisión sobre el rol de la Policía. La declaración del estado de emergencia se ajusta, por cierto, al Artículo 138 de la Constitución. Un párrafo de ese texto constitucional expresa que "en estado de emergencia las Fuerzas Armadas asumen el control del orden interno si así lo dispone el Presidente de la República". No se alude allí al papel de la Policía.

    Digno de anotar es que el artículo constitucional que autoriza el estado de emergencia contiene asimismo, un aspecto condicional. Dice que al establecerse tal estado, "puede restringirse o suspenderse el ejercicio de los derechos constitucionales relativos a la libertad y la seguridad personales, la inviolabilidad del domicilio, y la libertad de reunión y de tránsito en el territorio". El subrayado es nuestro.

     

    Martes 27: Agitación en el país y retiro aprista del Congreso porque se decidió no invitar a ministro Ayzanoa.

    EXTRAÑO PRELUDIO

    Un ángulo curioso del anuncio presidencial fue la convocación previa a personajes políticos de primer nivel. Se los llamó por teléfono hacia las tres de la tarde y se les pidió que estuvieran en Palacio a las siete de la noche.

    Con Alan García se produjo un impase. Ocurre que a él lo citó la secretaria de un secretario. Quizá herido en su amor propio, o quizá enterado de lo que se iba a anunciar, el líder aprista decidió no ir.

    Acudieron, en cambio, el ex Presidente Valentín Paniagua, Lourdes Flores, Alberto Andrade y Luis Castañeda Lossio. Ellos permanecieron en Palacio desde las 7 p.m. hasta las 8.30. Se supone que Toledo los informó del anuncio, pero que no se les pidió ni dieron apoyo a la medida. Sin duda que cada uno expresará su posición personal o colectiva respecto a la medida del Presidente Toledo.

    Entre analistas políticos hay, por supuesto, diversas posiciones. Los más sobrios señalan que se trata de una medida quizás necesaria, pero llena de riesgos. Alguno planteó: ¿qué pasa si el estado de emergencia no logra su objetivo de sofocar violencias y garantizar la paz ciudadana? ¿Qué viene después, en ese caso?

     

    Los índices de la macroeconomía son alentadores, pero no alivian la sensación política de malestar. Der.: El bajón en la popularidad de Toledo es casi inversamente proporcional al ascenso de la economía.

    BERNALES: OPINION SINGULAR

    Enrique Bernales, ex parlamentario y constitucionalista reconocido, expresó a CARETAS, apenas se difundió el mensaje presidencial:

    "Pero evidente que sectores en huelga han formado piquetes, bloqueado carreteras y provocado desmanes que nada tienen que ver con el derecho de huelga y que son censurables."

    "Pero también considero censurable que el gobierno apele a una medida extrema. La vía regular, sin llegar a la suspensión de derechos, permite al gobierno hacer que se respete el orden interno. El artículo 118, inciso cuarto de la Constitución establece que el presidente de la República tiene lo que en doctrina constitucional se denomina "derechos de policía".

    El citado texto expresa, explica Bernales, que corresponde al Presidente de la República "velar por el orden interno y la seguridad exterior de la república" y, adicionalmente, el inciso 14 dice que al Presidente le corresponde "organizar, distribuir y disponer el empleo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional".

    Por tanto -según Bernales-, el Presidente puede ordenar a la Policía y a las Fuerzas Armadas que tomen acciones sobre delitos que son perseguibles de oficio. No se necesita suspender derechos e ir al estado de emergencia para poner orden.

    Dice Bernales: "Como constitucionalista no puedo aceptar argumentos fáciles. Toledo podía ejercer 1os `derechos de policía' que tiene cualquier gobernante del mundo. El estado de emergencia es una medida de excepción reservada para situaciones de extrema gravedad que equivalen a un riesgo para el país. La Constitución dice que se aplica "en caso de perturbación de la paz" -lo que no sucede-, "con perturbación del orden interno -que tampoco se da, pues a lo más hay una alteración que es regulable por medidas a cargo del ministro del Interior-, para "casos de catástrofe" -como no lo es- o "una situación que afecte la vida de la nación" -que tampoco sucede-.

    "¿Puede el país quedar sometido por 30 días a un estado de emergencia? Me parece un exceso entregar el orden interno a las Fuerzas Armadas, es como regresarnos a los años 80's o 90's. Es una decisión que favorece al extremismo, a quienes buscan agudizar las contradicciones. En estos 30 días vamos a estar sometidos a los términos que decidan las Fuerzas Armadas".

    "Creo que se ha tratado de una medida apresurada. Me parece que a Toledo lo han asesorado mal. No se ha consultado a constitucionalistas, pues el gobierno ha pasado por alto que le asiste un derecho de policía y que puede aplicarlo de inmediato".

    Cuando le preguntamos qué ocurriría si se detiene a dirigentes sindicales, respondió:

    "Espero que no se caiga en ese error, porque un régimen democrático debe ser coherente con su origen y naturaleza. Nadie apoya la detención de un dirigente, pero sí de quien apedrea un ómnibus o ataca a la gente. Pero para eso no se necesitaba declarar el estado de emergencia".

    Son puntos de vista de un jurista que indican que, por lo menos en el campo legal, las aguas no se han aquietado.

     


     

    El Costo de Las Demandas
    Los gastos corrientes ya se incrementaron en S/. 500 millones. Y falta.

    EN medio de la huelga de maestros, empleados del seguro social y los trabajadores del Poder Judicial, el gobierno tomó medidas esta semana para desactivar otra rumoreada y peligrosa paralización en la Policía Nacional.

    El gobierno reajustó el martes 27 el valor de la ración orgánica única -es decir "rancho"- de la Policía Nacional, de S/. 2.80 a S/. 6.20 diarios, homologándolo con el de las Fuerzas Armadas.

    La suma equivale a S/. 100 mensuales per capita, que serán entregados en efectivo a los policías en actividad -"haciendo un esfuerzo extraordinario", según reza el DS 068-2003-EF- lo que significa un incremento del gasto corriente del Estado de S/. 112,8 millones anuales. Pero ahí no acaba la historia.

    El sector policial también reclama que el Estado salde la deuda por concepto de vacaciones impagas desde el año 1995 (S/. 51 millones anuales), la bonificación por "destaque" y vestimenta, entre otros rubros, que suman otros S/. 140 millones al año, y la bonificación por fallecimiento, sepelio, viudez y orfandad que equivalen a S/. 37 millones anuales.

    Adicionalmente la Dirección de Salud de la PN pide un aumento de la "ración por paciente", de S/. 2,8 a S/ 3,50 diarios, que representan, entre muertos y heridos, otros S/. 6,2 millones anuales.

    El aumento de S/. 100 soles mensuales ya aprobado para los maestros representará un desembolso adicional del Fisco de S/. 384 millones al año. Si fuera de S/. 210 como reclama el Sutep, la suma se dispararía a S/. 806 millones.

    Adicionalmente, la exigencia del sector agrario para que se reduzca el IGV de 18 % a 3 % implicaría una caída en la recaudación de S/. 42 millones anuales. Por lo pronto, el Estado dejará de recaudar en los próximos tres meses S/. 20 millones debido a la suspensión del régimen de detracción de los impuestos (8 %) por 90 días aprobada la semana pasada.

    A su vez, el reclamo salarial de los trabajadores de EsSalud representa S/. 612 millones más anuales.

    Y, de ser atendido el piteo en el Poder Judicial, significaría que el MEF hurgue en sus bolsillos por otros 7,3 millones anuales. ¿De dónde pecata mía?

     

     


     

    Una Maraña Sindical
    Cada uno baila con su carné partidario.

     

    Nílver López, Olmedo Auris y César Barrera, líderes del Sutep y miembros de "Patria Roja".

    NO es novedad, por supuesto. Casi todos los dirigentes de los sindicatos activos tienen una militancia partidaria. Es, desde luego, un derecho. También implica una responsabilidad, no sólo respecto de sus gremios, sino también en relación con la colectividad. El caso más notable puede ser el del Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación Peruana (Sutep). Los miembros de su dirección nacional son todos de "Patria Roja", con excepción de dos independietes y un aprista.

    El ala opositora a esa directiva es más bien variopinta. Como se refiere en la nota de apertura, algunos son sindicados como militantes o aun dirigentes de Sendero Luminoso. Un caso singular puede ser el de Florencio Jurado, dirigente del Sute-Cusco, que se denomina "democrático". Resulta que es muy cercano a Nicolás Lynch, ex ministro de Educación, y a José Velásquez, ex jefe del gabinete de asesores de Lynch. (Velásquez y Jurado aparecen arriba en foto reciente). Velásquez fue incluso representante del ministerio en la directiva de la Derrama Magisterial, a la que ahora ataca con notables bríos, y con el apoyo de Jurado. Los dirigentes de EsSalud suelen ser apristas. En cuanto a los organizadores de una probable huelga policial, no se les conoce filiación; pero el Apra siempre ha tenido fuerza en la Policía.

     

    Luis Cáceres y Eduardo Saldaña, dirigentes de la Unión de Trabajadores de EsSalud, apristas.

     

     


    ../secciones/Subir

    Portada | Nos Escriben... | Mar de Fondo | Heduardo | Culturales | Caretas TV | Ellos & Ellas | Lugar Común | China te Cuenta Que... | Piedra de Toque |Mal Menor

    Siguiente artículo...

     

       

       
    Pagina Principal