Edición Nº 1748


 

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    ARTICULO

    21 de noviembre de 2002

    Cuenta Regresiva
    EE.UU. mantiene el dedo en el gatillo mientras inspectores de NN.UU. desembarcaron esta semana en Irak.

    Mohamed El Barandei (centro), director general de la Organización Internacional de Energía Atómica, flanqueado por el sueco Hans Blix, y el brigadier iraquí Hossam Amin al momento del arribo de la misión de las NN.UU. a Bagdad el lunes 18.

    Escribe LUIS NAVAJAS

    CON la llegada a Irak del sueco Hans Blix, jefe de los inspectores de Naciones Unidas, y de Mohamed El Baradei, director general de la Organización Internacional de Energía Atómica, se abre una etapa de tensa espera sobre el desarme de ese país en materia de armas de destrucción masiva. Mientras, Estados Unidos continúa con sus preparativos militares para atacar al menor signo que considere como una trampa en el proceso de inspecciones por parte de Bagdad. El proceso de inspecciones, suspendido desde febrero de 1998 por iniciativa de Irak, se reinició a partir de la resolución 1441 del Consejo de Seguridad y ha coincidido con alarmantes anuncios sobre la inminencia de un nuevo ataque terrorista de grandes proporciones en Estados Unidos o Europa y con la propalación de una cinta grabada atribuida a Osama bin Laden. Si bien las inspecciones abren un cierto compás de espera respecto a acciones bélicas, el panorama continúa afectado de peligrosas corrientes cruzadas.

    NACIONES UNIDAS

    El 8 de noviembre pasado, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad (15 a 0, incluyendo el voto de Siria) la resolución 1441, fruto de largas negociaciones con miras a evitar una acción militar unilateral de Estados Unidos contra Irak y enmarcar las acciones del organismo internacional en las resoluciones anteriores para lograr un desarme de este país en materia de armas de destrucción masiva (nucleares, químicas o bacteriológicas). Pocos días después, los ministros de relaciones exteriores de los países árabes apoyaron la resolución 1441. El parlamento de Irak, por su parte, en una muestra de la democracia ejemplar que rige en el país, rechazó -también por unanimidad- esa resolución y dejó en manos de Saddam Hussein la decisión definitiva. Dos días antes de que venciera el plazo para hacerlo, Irak aceptó la resolución.

    La resolución 1441 incluye diversos aspectos que le interesaban a Estados Unidos. Así, su primer párrafo contiene un reconocimiento que Irak se encuentra en "violación grave de sus obligaciones respecto a las anteriores resoluciones del Consejo de Seguridad. Incluye también una advertencia sobre las graves consecuencias" que acarreará la falta de cumplimiento de las resoluciones pertinentes y concede a Irak una última oportunidad para cumplir con ellas. También refuerza marcadamente el régimen de inspecciones, autorizando el acceso "inmediato, irrestricto e incondicional" a todos los establecimientos y áreas que los inspectores decidan, incluidos los palacios presidenciales, así como las entrevistas a las personas que estimen del caso, en Irak o en el extranjero.

    En un aspecto esencial, esta resolución instruye a los inspectores que informen de manera inmediata al Consejo Permanente sobre cualquier interferencia por parte de Irak en las actividades de inspección y decide que este órgano se reúna inmediatamente para considerar la situación y la necesidad de que se cumplan plenamente las resoluciones anteriores "con el objeto de asegurar la paz y la seguridad internacionales". Estados Unidos anunció que, con esta resolución, tiene ya la autoridad para encabezar una coalición militar que desarme a Irak en caso de falta de cumplimiento con el régimen de inspecciones. Los otros miembros del Consejo de Seguridad sostienen que tal incumplimiento debe ser examinado por este Consejo a fin de decidir, en un segundo momento, cuál es la acción que corresponda adoptar. Este fue inicialmente el nudo del problema: que las Naciones Unidas autorizara automáticamente la acción militar unilateral en caso de incumplimiento, posición sostenida por Estados Unidos, o que cualquier acción de este tipo fuera decidida por el Consejo de Seguridad una vez evaluada la situación, posición adoptada por Francia y Rusia entre los miembros permanentes y México entre los no permanentes. Cabe notar, adicionalmente, que Estados Unidos ha suspendido las referencias al "cambio de régimen" en Bagdad.

     

    Eliminación de misiles 122mm cargados con gas Sarin durante inspección de las NN.UU. previa.

    LAS TENSIONES EN LA ADMINISTRACION BUSH

    El domingo 17 de noviembre, The Washington Post publicó un extenso artículo de Bob Woodward -el periodista que fue uno de los dos iniciadores de lo que se convirtió en el escándalo de Watergate- sobre las luchas internas en la administración Bush para lograr que éste adoptara una posición definitiva en el conflicto contra Irak: confrontarlo en el marco de las Naciones Unidas o proceder militarmente de manera unilateral. Especialmente interesantes son las razones que, según el artículo, utilizó Colin Powell para convencer a Bush de concurrir a las Naciones Unidas.

    Una acción militar unilateral, según el general convertido en jefe de la diplomacia, provocaría la desestabilización completa del mundo árabe y los regímenes amigos de Estados Unidos como Egipto, Jordania y Arabia Saudita, serían puestos en peligro o derrocados. Resultaba imprevisible, asimismo, el curso que cobraría en tal eventualidad el conflicto entre israelíes y palestinos. También se afectaría negativamente la guerra contra el terrorismo, las diversas iniciativas diplomáticas en curso y las labores de inteligencia mientras que, en el ámbito económico, el aprovisionamiento y precios del petróleo afrontarían condiciones difíciles de imaginar.

    Una muestra de las dificultades existentes era que, según el artículo, aún no se haya podido capturar a bin Laden y otros líderes de Al Qaeda o del régimen Talibán y, en el caso de un ataque contra Irak, tampoco se sabía dónde se encuentra Saddam Hussein para poderlo neutralizar. Por fin, quedaba el problema del "día siguiente" a un eventual y posible triunfo militar de Estados Unidos: ¿un general McArthur en Irak? Impensable. La salida, según Powell, era concurrir a las Naciones Unidas y proponer una nueva resolución que respondiera a los requerimientos de Estados Unidos.

    La posición del Secretario de Estado entraba en conflicto con la del vicepresidente Dick Cheney y el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld. Estos dos últimos reflejan las posiciones más duras en la administración y abogan por una acción militar unilateral sin dejarse tragar por las "arenas movedizas" del régimen de inspecciones de las Naciones Unidas. Según los duros, una nueva resolución sería parte de un juego que, en definitiva, le conviene a Saddam Hussein.

    George W. Bush decidió, sin embargo, buscar una nueva resolución de las Naciones Unidas y decidió que tal solicitud debía incluirse en el discurso que pronunciaría el 12 de setiembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Misteriosamente, sin embargo, esta solicitud clave no fue incluida en la versión del discurso que Bush leía en el Tele Prompter. Para alivio de Powell, el presidente recordó la solicitud y la formuló verbalmente durante el discurso.

    En el ámbito de la opinión pública de Estados Unidos, por su parte, cerca de un setenta por ciento de la población cree que una guerra con Irak es inevitable pero una proporción similar considera que debe actuarse a través de las Naciones Unidas.

     

    Kofi Annan de las NN.UU y Colin Powell de EE.UU.: se impuso el multilateralismo, por el momento.

    CON EL DEDO EN EL GATILLO

    Las declaraciones de Bagdad de no poseer armas de destrucción masiva han contrastado con las afirmaciones de altos funcionarios de la administración Bush de contar con información de inteligencia que da cuenta de que sí existen tales armas en poder de Irak. Si tal fuera el caso, sería ésta una violación grave de la resolución 1441 ¿Autorizaría una situación así una acción inmediata por parte de Estados Unidos? ¿Cómo deben evaluarse los disparos iraquíes contra aviones de Estados Unidos e Inglaterra que patrullan la zona de exclusión de vuelos en Irak? ¿Afecta todo esto la "tolerancia cero" que es la política de Estados Unidos en esta circunstancia?

    Todo parece indicar que la actitud de la comunidad internacional, y en especial de los indispensables aliados árabes de Estados Unidos, es conceder un tiempo para que el proceso de inspecciones se desarrolle. Este es el tiempo, por otra parte, que necesita Estados Unidos para culminar con sus preparativos militares para una eventual acción contra Irak. Se abre, así, un compás de espera mientras los inspectores desarrollan sus delicadas tareas.

    Esta situación coincide con preocupantes desarrollos en otros ámbitos de esta lucha contra el terrorismo. La cita grabada entregada a una cadena de televisión árabe contenía, en opinión de diversos expertos, las declaraciones de Osama bin Laden incitando a nuevos ataques terroristas y felicitando a los autores de las acciones de Bali y el teatro en Moscú. Los encargados de la seguridad pública en Estados Unidos, Inglaterra y Alemania dieron cuenta, asimismo, de la posibilidad de nuevos ataques terroristas, con ribetes espectaculares, pero sin indicar cómo, ni cuándo ni dónde, ocurrirían. Esto tiene el doble efecto de contribuir a crear una sensación de inseguridad entre la población o a comenzar a perder credibilidad en sus anuncios; ambos efectos le hacen el juego a los terroristas. Queda en claro, sin embargo, que la confrontación con Irak y la posibilidad de nuevas acciones terroristas en Estados Unidos son líneas en planos paralelos que, por ahora, carecen de punto en contacto. Sin embargo, visto desde la óptica de la confrontación que el terrorismo promueve, una acción espectacular que provocara la reacción militar de Estados Unidos contra Irak sería lo que más les conviene.

     


     

     

    El Cronograma
    Un trimestre de candela.

    SEGUN la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el cronograma es el siguiente:

    15 de noviembre de 2002: Manifestación de Irak sobre el cumplimiento de la resolución (Cumplido dos días antes del vencimiento del plazo).

    18 de noviembre de 2002: Llegada de los inspectores Hans Blix, jefe de la Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección (UNMOVIC) y de los representantes de la Organización Internacional de Energía Atómica, y un equipo inicial a fin de iniciar el montaje de la base de operaciones.

    25 de noviembre de 2002: Llegada de una treintena de inspectores para comenzar las actividades de avanzada en materia de inspecciones.

    8 de diciembre de 2002: Declaración de Irak dando cuenta, de manera total y completa, de todos los programas para fabricar y emplear armas químicas, biológicas y nucleares (El 16 de noviembre Irak declaró que no posee tales tipos de armas).

    23 de diciembre de 2002: los inspectores deben haber reiniciado sus labores (se calcula entre 80 y 100 personas, todas ellas funcionarios de las Naciones Unidas).

    21 de febrero de 2003: Informe de la misión de la inspección al Consejo de Seguridad sobre los resultados de sus labores.

     


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