Edición Nº 1728


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    ARTICULO

    4 de julio de 2002

    ADN Prueba Final
    Una orden judicial le pone fecha a la resolución de un caso que ya lleva 14 años en litigio. Se llama Zaraí Toledo Orozco.

    Zaraí: el misterio de su identidad se resuelve a través de una prueba cuyo resultado no demora más de 10 días.

    ALEJANDRO Toledo debió haber resuelto el dilema que actualmente lo embarga en 1989, cuando Lucrecia Orozco le entabló el primer juicio. O, en 1987, cuando nació Zaraí. Así todo este enojoso asunto habría quedado oleado y sacramentado en estricto privado. Ahora, ya como Presidente y atravesando una seria crisis de credibilidad, el contencioso podría tener consecuencias más que comprometedoras.

    La jueza Carmen Kcomt ha señalado el día 7 de agosto próximo como la fecha determinada para que se someta a la prueba del ADN.

    Al respecto, no se ha escuchado un solo comentario proveniente de Palacio. Las especulaciones de si, finalmente, el Presidente se hará o no la prueba de ADN, son por tanto razonables. Una conciliación habría sido menos escandalosa y por sus características de relativa discreción, más apropiada dado el momento. Desbordado el vaso, lo único que se espera es que ATM no le corra al examen genético definitivo que él mismo ha reclamado en diversas oportunidades. Ya no puede arriesgar más su alicaída credibilidad.

    Esta historia, que se hiciera mediáticamente masiva el 3 de marzo del 2001, cuando Lucrecia Orozco y Zaraí Toledo se presentaron en el programa de Jaime Bayly, es bastante larga, comparable con los varios kilos que ha llegado a pesar el expediente del caso.

    En el 2000, el tema Zaraí fue explotado hábil y malévolamente por el fujimontesinismo a través de Laura Bozzo. Después, también se han cometido excesos que, de un modo u otro, han perjudicado el interés de la niña, como por ejemplo, la "oportuna" adhesión a la causa Zaraí de las hermanas Crousillat o las desaforadas opiniones de ciertos políticos. Lo único que han logrado estos exabruptos, son más suspicacias: ¿No están todos utilizando a la niña para derrumbar a ATM? La Zarai de hoy ya no es la niña precoz y candorosa de antes, se ha especializado en el tema y es más consciente de sí misma, lo que podría generarle algunos anticuerpos. Sea como fuere, no se debe ignorar el origen del primer juicio, el de 1989, y mucho menos las discrepancias y contradicciones de sus protagonistas.

    En CARETAS (Nos. 1660, 1661, 1667, 1668, 1670, 1677, 1693, 1720, 1721 y 1725), se han explicado detenidamente los pormenores de todo este proceso. Vale la pena, no obstante, detenerse en algunos detalles remarcables.

    El presidente Alejandro Toledo fue el primero en sugerir "la prueba de paternidad genética". Al lado, doctora Klein, experta elegida.

    En un escrito de Alejandro Toledo Manrique, al juez del 6º Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, del 10 de marzo de 1995, éste dice:

    "Que la menor hija de la actora use el apellido Toledo, Romero o Fujimori, no convierte a la hija de la demandante en hija del recurrente, ni del banquero ni del actual Presidente de la República". "En cuanto a los fundamentos de hecho expuestos, ignoro si la menor hija de la accionante usa el apellido Toledo, García, Belaunde, Fujimori o Pérez de Cuéllar desde que nació o lo va cambiando de acuerdo a las circunstancias. (...) No he concurrido a firmar el registro civil de nacimiento de la menor hija de la demandante, en primer lugar porque no soy el padre y en segundo lugar porque no tomé conocimiento del insospechado propósito de la reclamante de pretender lucrar con su hija atribuyéndome su paternidad sin ningún fundamento". (...).

    Desde luego, Alejandro Toledo, ni sospechaba en esos días que él sería elegido Presidente de la República. De otro lado, esta es la cronología relacionada con la inclusión del apellido Toledo en la partida de nacimiento de Zaraí:

    1) El 31 de diciembre de 1987, Zaraí Jezabel Toledo Orozco fue inscrita en el concejo Provincial de Piura, a 15 días de su nacimiento. Alejandro Toledo Manrique no firma esa inscripción.

    2) Alejandro Toledo solicita la exclusión de los nombres y apellidos como presunto padre de Zaraí Jezabel en 1988. El pedido fue abandonado hasta el verano de 1995.

    3) En 1996 -en contramarcha premonitoria de lo que sería su estilo de gestión presidencial- ATM se contradice. El documento presentado ante la jueza del 6º Juzgado en lo Civil de Lima dice: "Me desisto estrictamente de mi pretención en la reconvención formulada en lo que se refiere a que sea eliminado mi nombre y apellido de la partida de nacimiento de la menor Zaraí Toledo Orozco".

    El examen de histocompatibilidad sanguínea que, en 1995, arrojó un 97 % de compatibilidad. Las flechas indican rasgos heredados por Zaraí. Al lado: Lucrecia y su hija, larga espera.

    Como se sabe, el 7 de julio de 1995, un examen de histocompatibilidad sanguínea entre los implicados arrojó un 97 % de compatibilidad (ver documento). El 7 de setiembre del mismo año, la abogada de ATM Leyla Cavero Soto, recusó la mencionada prueba sanguínea y pidió un nuevo examen con peritos especialistas en "paternidad genética". Se sugirió el Centro Médico Especializado "Genética" (el mismo solicitado por Lucrecia Orozco para la prueba del 7 de agosto próximo). Alejandro Toledo no se presentó a las dos citaciones que se le hicieron. Así y todo, Lucrecia Orozco perdió el juicio. Es decir, en la sentencia no se tomó en cuenta ese detalle y sí más la de unos testigos que acusaron a Lucrecia Orozco de "alguien fácil de entablar amistad".

    En este punto, es interesante recordar lo que el propio ATM pensaba de la prueba de ADN (ésta procede judicialmente desde el 28 de diciembre de 1998, Ley 27048). En el mismo escrito mencionado anteriormente, del 10 de marzo de 1995:

    "La prueba en referencia no tiene nada de científica porque no se han demostrado sus bondades ni existe un reconocimiento unánime en el medio científico sobre la procedencia y aplicación de esta prueba. De otro lado, el hecho que en el país, según la demandante, exista una sola persona que realice esta prueba hace que ésta sea sumamente manejable y peligrosa. No tengo ningún temor de someterme a prueba alguna, pero, no a aquellas que la demandante pueda manejar caprichosamente, recomendando a sus amigos o conocidos".

    En resumen. ATM dudó de la prueba de ADN en marzo 1995. La reclamó en setiembre de 1995. Rehuyó de ella en dos oportunidades, la última, el 15 de abril de 1996. La volvió a sugerir durante la campaña electoral. ¿Qué hará ahora? Por lo pronto, el genetista Ernesto Bustamante ha lanzado una idea para despejar cualquier duda. Que la prueba la realice el pool de cuatro laboratorios especializados que hay en el Perú.

    Eliane Karp, resistencia al reconocimiento en medio de silencio oficial.

    Hay otro detalle que se deberá tomar en cuenta en el caso que la prueba de ADN -si el Presidente se somete a ella, claro- resulte positiva.

    El 30 de enero de 1995, nuevamente ante el juez del 6º Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, ATM dice:

    "Desconozco si durante los años 1986 y 1987, por razones profesionales y de capacitación, la demandante estuvo radicando en la ciudad de Lima. Lo cierto es que la conocí en el año de 1987, a propósito de un ciclo de conferencias de temas económicos que dicté en la ciudad de Lima. No es verdad que entablamos una "amistad muy especial" ni que "mantuviéramos relaciones extramaritales" como interesadamente dice la actora, pues sólo la vi en dos oportunidades, siendo nuestra relación muy superficial. Tampoco es verdad que su menor hija, llamada Zaraí Jezabel, sea también mi hija pues como repito, jamás tuve una relación afectiva, sentimental o sexual con la demandante".

    Aquí hay riesgosas similitudes con el caso Clinton ¿Habrá mentido ATM ante el juez? Se está discutiendo inclusive la vacancia presidencial (ver nota "Se Va La Lancha").

    Llama la atención, consecuentemente, la manera errática en que ATM ha manejado todo este asunto. Se sabe, de otro lado, que un buen número de consejeros le ha recomendado reconocer a Zaraí sin someterse al ADN. Tal vez lo haría pero hay un problema: dicen que Eliane Karp se opone terminantemente, tercamente a esa salida. Deben, sin embargo, apresurarse para tomar la decisión más conveniente. El presidente Alejandro Toledo tiene que acabar de una vez por todas con este proceso. El solo ha convertido un conflicto personal en un asunto de interés nacional. (Teresina Muñoz-Nájar).


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