Edición Nº 1726


Este espacio se subasta
 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Mal Menor
  •  

     

     

     

    ARTICULO

    20 de junio de 2002

    En Qué Se Han Metido
    El gobierno intenta superar una crisis sin precedentes -con una reunión cumbre entre Toledo y Alan García de por medio-, pero Arequipa se la pone difícil.

    Un Rospigliosi atizando la hoguera y dos estudiantes muertos. Toledo no alcanza a entenderlo. Der.: El martes, inesperadamente Toledo llamó a AGP.

    "A estas alturas, los cambios en el gabinete ya no nos sirven para ganar puntos. Ahora son un asunto de sobrevivencia", reconoce un desalentado ministro de Alejandro Toledo ante la magnitud de lo que a esta hora del día (martes 18, 5.30 p.m.) ocurre en el sur del país.

    Dos horas después, la puerta que da a la estación de Desamparados en Palacio de Gobierno se abriría para que ingrese -contra todo pronóstico- la camioneta del ex Presidente Alan García.

    El líder aprista fue convocado esa misma tarde por el Jefe de Estado. Se desconoce el detalle de lo tratado, pero se especula que García insistió en su propuesta del día anterior -conformar una comisión multipartidaria para viajar a Arequipa- y deponer el estado de emergencia decretado en la zona. Luego de una hora, AGP partió y dejó al mandatario ensimismado en sus cavilaciones.

    Seguramente Toledo ya habrá entendido que ésta es una crisis sin precedentes históricos: en una región donde obtuvo alrededor del 70 % de los votos hace un año, hoy la autoridad (no se diga la popularidad) de su gobierno está por los suelos.

    Y todo por una privatización que, según opinión de varios de sus consejeros y colaboradores, no era prioritaria para asegurar la viabilidad del programa económico. Al cierre de esta edición, la Comisión de Alto Nivel nombrada por el Ejecutivo y las autoridades arequipeñas encabezadas por el alcalde Juan Manuel Guillén, no encontraban visos de solución al impasse que paraliza por más de cinco días a uno de los departamentos más importantes y representativos del país.

    Martes 18, por la mañana, el ómnibus que lleva a los representantes del gobierno recibe lluvia de piedras al recorrer Arequipa.

    El detonante: el manejo torpe de una privatización que se cerró a otras alternativas -empresa de accionariado mixto, era una de ellas- y que representó el incumplimiento de una promesa de campaña -no vender Egasa y Egesur- hoy transformada en la más grave crisis de gobernabilidad que haya aquejado a Toledo.

    Tanto así, que desde el viernes 14 el gabinete ha estado sesionando a diario, analizando posibles salidas y descartando -hasta el momento- medidas extremas: trascendió que el comando que tiene a su cargo la jefatura político-militar de Arequipa solicitó, poco después de ser designado, una autorización por escrito que le permitiera emplear su potencia de fuego -léase disparar sus armas- en caso fuera necesario.

    El gobierno, tras larga deliberación, negó la autorización y subrayó para sí que no debía hacerse nada fuera del cauce constitucional.

    El martes 18, pese a las expectativas cifradas en lo que la comisión gubernamental pudiera obtener, el Ejecutivo se mostró irreductible en su decisión de ir hasta el final con el calendario privatizador. Así, si la Corte Superior de Arequipa confirma el fallo de primera instancia que declara fundado el recurso de amparo presentado contra la venta de las empresas eléctricas del sur, el gobierno apelará hasta llevar el caso a la Corte Suprema.

    "No se dan cuenta que aquí no está en juego la viabilidad del programa privatizador, sino la viabilidad del gobierno", señala un asesor del Jefe de Estado a quien no deja de sorprender el dogmatismo mostrado por Toledo aun después de que estallara el descontento characato.

    Tras casi 8 horas de deliberación el diálogo entra en receso para el día siguiente. El ambiente es cordial, pero ni el gobierno ni Guillén (der.) quieren ceder.

    ¿Qué sucederá en las próximas horas? Cabe la posibilidad de que el gobierno y los frentes de lucha lleguen a un acuerdo, pero es difícil. De no ser así, la confrontación se prolongará por varios días alcanzando no sólo a Tacna -donde la protesta y el vandalismo crecen día a día- sino a ciudades como Juliaca y Cusco, que ya han manifestado su disposición a enfrentar al gobierno.

    Mientras eso sucede, en Lima el paro parcial del gremio transportista y de la CITE será un prolegómeno de 48 horas a otras paralizaciones en los días siguientes. Se habla de un paro agrario para el 26 y 27 de este mes, por ejemplo.v ¿Podrá el gobierno mantener la ecuanimidad con tantos frentes simultáneos de lucha? Difícil apuesta en la que sus acólitos privatizadores -Kuczynski, Dañino, Quijandría y Vega Llona- han puesto a Toledo. Ante esto, Lourdes Flores extiende una mano que no ayuda a conjurar la protesta y, a despecho de Olivera y del mismo Rospigliosi -cuya testa rodará inexorablemente (se dice) en cuestión de días-, Toledo parece dispuesto a oír lo que tenga que decir Alan García.

    El país ingresa a una cuenta regresiva que indicará hasta dónde es capaz de llegar -sobrevivir y volver a empezar- Alejandro Toledo, más allá del despeñadero por el que aparenta sentir una fascinación inaudita. (Pedro Tenorio).


    ../secciones/Subir

    Portada | Nos Escriben... | Mar de Fondo | Heduardo | Culturales | Caretas TV | Ellos & Ellas | Lugar Común | China te Cuenta Que... | Piedra de Toque |Mal Menor

    Siguiente artículo...

     

       

       
    Pagina Principal