Edición Nº 1694

 

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    MAL MENOR
    31 de octubre de 2001

    Por JAIME BEDOYA

    La Hora Cabana
    Tempus Fugit

    LOS humanos no somos más que tiempo. Tiempo en movimiento, tiempo compartido, tiempo perdido si se quiere, pero tiempo al fin y al cabo. Inasible e indefinible, lo temporal impregna nuestras existencias de manera tal que madura a su antojo cuerpos, ideas y sentimientos que damos por propios, moldeando a su voluntad esa acumulación de experiencias que pretenciosamente damos luego en llamar vida.

    Renuentemente sometidos a él, nos desquitamos pretendiendo encapsularlo en un mecanismo de ingeniería, ejerciendo la paradoja cortaziana de acabar siendo propiedades de los relojes pulseras, y no al revés. Borges reunió la tríada temporal fundamental -pasado, presente, futuro- en el Aleph, esbozando el concepto y la posibilidad de vivir fuera del tiempo1. Es decir, ser eterno. Imponer una nueva relación de espacio, materia y tiempo propios que en el caso que aquí nos ocupa quiere decir, en blanco y negro, La Hora Cabana.

    Las sociedades occidentales viven traumatizadas con el tiempo, la cuarta dimensión. La precisa simpleza del reloj solar, humilde en su aceptación de la preponderancia natural, ha sido suplantada por los más ridículos dispositivos de neurosis crónica. Súmense a éstos el Internet, los celulares, el delivery 24 horas, y se suscita un descalabro antinatural ante el cual el hombre sabio deposita su fe en la manifestación natural del tiempo, no en su convención burocrática. Vive en un estado de sincronía tal en el que, por ejemplo, no existe mejor despertador que el propio hambre o una vejiga llena. El hombre sabio, y acá me repito adrede, vive en La Hora Cabana.

    La ciencia tartamudea al respecto: Según ella, en un sentido estrictamente newtoniano, no hay nada que distinga un intervalo de tiempo del otro salvo los eventos que en éstos suceden. Veamos.

    El más breve espacio de tiempo susceptible de ser medido es 1 picosegundo: un trillonésimo de un segundo. Un nanosegundo, un billonésimo del mismo, es la mitad del tiempo que una computadora se demora en ejecutar una orden de programación. Un decisegundo es un pestañeo. Un segundo son 9,192' 631,1770 oscilaciones de Cesio-133 en un reloj atómico, o, más silvestremente, lo que transcurre entre cada latido del corazón humano.2

    El observatorio Greenwich en Inglaterra, desde la conferencia astronómica de 1884, aporta el meridiano cero como base imaginaria de los horarios terrestres. Son veinticinco zonas horarias que determinan la hora en cada nación. El Perú se encuentra en la zona R, lo que determina que su hora sea la de Greenwich menos cinco horas:

    Hora Peruana = GMT- 5

    Las coordenadas de Cabana (latitud 8 24' sur, longitud 78 1'oeste), la ubican teóricamente en dicho huso horario. Digo teóricamente porque la Teoría de la Relatividad de Einstein dejó abierta la posibilidad de vivir ajenos a los parámetros temporales3. Añádase la innegable virtud mística del departamento de Ancash4 y el aporte del pensador peruano Sixto Paz, quien postula la existencia de xendras o puertas virtuales atemporales, y considérese a Cabana como hueco negro cuya poderosa fuerza gravitacional causa una curva del espacio/tiempo. Un Aleph andino que otorgaría a su hijo predilecto una independencia absoluta de la cronología horaria. Sintetizando:

    Hora Cabana = GMT +/- mc2

    Si esto, con fines pedagógicos y/o artísticos, debiera ser llevado al lienzo, lo más apropiado de hacerlo sería superponiendo un retrato del presidente Alejandro Toledo sobre uno de los desiertos surrealistas de Salvador Dalí5, rodeado de relojes de bolsillo derritiéndose ante su prodigio.

    •••

    Este incomprendido comportamiento metacrónico del Presidente ha originado el concepto de La Hora Cabana. De manera superficial y frívola ha querido asociarse a un mero problema de impuntualidad, de descortesía. Politiquería barata que se nutre de argumentos viciados. El peor de ellos radica en la ominosa servidumbre al despertador y la supuesta vulnerabilidad a las cualidades adherentes de las sábanas. La puntualidad, en realidad, es la virtud de los aburridos. Sus implicancias estratégicas, ejercer el poder mediante hacerse esperar, son una cuestionable manera de proyección de poder, sólo aplicable a personalidades deleznables a ambos extremos de dicha relación6. Otros estudiosos de las conductas de liderazgo aseguran que la impuntualidad es un síntoma de baja autoestima, en donde quienes la adolecen "tratan de ponerse en situaciones en las que terminan haciendo las cosas mal, donde se demuestran a sí mismos que, efectivamente, no son competentes (...). A través de comportamientos subconscientes, terminan comprobando que en realidad no son personajes capaces."7 A mí, con todo respeto, me suena a pamplinas. Toda especulación en dicho sentido queda desarticulada ante el sólido postulado inscrito en el Código de Etica del Militante de Perú Posible:

    art. 19.-
    La Puntualidad, ese valor que refleja el retrato de la personalidad de un individuo debe ser una característica de todo militante de Perú Posible, especialmente de los dirigentes de todos los niveles, su práctica se traduce en un adecuado empleo del tiempo y por supuesto en mayor trabajo, por tanto, más y mejor producción, Es respeto por quienes esperan de su presencia y de sí mismo, refleja voluntad, responsabilidad, disciplina y honor.
    8

    Quien no entienda La Hora Cabana como un tema metafísico que busca abolir las nociones pretéritas de subordinación temporal, o sencillamente no entiende nada, o es un fujimontesinista que debe ser investigado a la brevedad del caso. Es triste comprobar cómo tanta mente abyecta, tanto espíritu malagradecido, no logra percibir la gesta que anida humilde detrás de La Hora Cabana: Así como en la política, en el tiempo no existe el vacío. Todas las horas perdidas, todas las citas postergadas, cada evento internacional demorado por su tardanza, es susceptible de ser compensado luego de la más generosa manera. El presidente Toledo, el que siempre llega tarde a todo, acaso sólo llegue a tiempo -e inclusive adelantado en varios años- al término de su propio mandato. Gloria a ti, Hora Cabana, virtud circular.

    ___________
    1 Junto con Bioy Casares alguna vez fundó una revista titulada "Destiempo" (sólo duró tres números).

    2 Veinte minutos es lo que transcurrió entre que el ministro Jorge Bruce corrigiera al Presidente respecto de que su sobrino Coqui trabajaba en su ministerio.

    3 Hipotéticamente hablando, si el Presidente y su comitiva a bordo del avión presidencial -incluyendo al sr. Pollack, Coqui, y el sr. Ministro de RR.EE. y su novia- viajaran más rápido que la velocidad de luz, podrían viajar en el tiempo. Esto supondría ir y venir de China una y mil veces sin que nosotros necesariamente nos diéramos cuenta.

    4 Huaraz reporta el mayor número de avistamientos OVNI del país.

    5 Ver "La Persistencia de la Memoria" (1931).

    6 Pinchi Pinchi asegura que en el SIN Ernesto (a) "Ernestito" Schütz hacía antesalas de cuatro a cinco horas sin quejarse.

    7 Autoestima: La Base del Liderazgo (El Camino del Líder, David Fischman, UPC/El Comercio 2000).

    8 http://www.peruposible.org.pe/CodigoEtica/pp_codigoetica.htm.

     


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