Edición Nº 1680

 

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    ARTICULO

    26 de julio de 2001

    Hamlet o Pachacútec
    Al cierre de la presente edición, Alejandro Toledo tenía lista la banda presidencial, pero no su Gabinete.

    Lunes 23: Daniel Gutiérrez, hacedor de la banda presidencial, visita a Toledo para la prueba definitiva. Las horas transcurren, las dudas subsisten.

    SOLO dos cosas eran seguras entre los colaboradores más cercanos de Alejandro Toledo a la hora de escribir estas líneas: que el premierato recaería indefectiblemente en Roberto Dañino y que no era seguro que el miércoles 25, tal como se había dejado entrever en un primer momento, se conocería la nómina completa de ministros.

    No era una buena señal. Si Toledo ha estado en campaña casi dos años y se ha preparado, según propia confesión, tres décadas para ser Presidente, tardaba más de la cuenta para anunciar al país su primer Gabinete. Sobre todo si se tiene el antecedente de un Valentín Paniagua armando el suyo en menos de 48 horas.

    En el camino, una andanada de rumores invade el directorio de todas las empresas y asalta las redacciones periodísticas. Una pugna tenía lugar en el piso 11 del edificio Petroperú en San Isidro y en la calle Los Olivos de Camacho, vivienda del Presidente electo.

    De un lado el partido -encarnado en Luis Solari, su secretario general-, parte de sus congresistas y el grueso de asesores que manejaron la campaña -hoy a la cabeza de la mayoría de subcomisiones de transferencia-, se resistían a Dañino y a la influencia cada vez más fuerte que Pedro Pablo Kuczynski tendría a la hora de definir los puestos claves del Ejecutivo.

    Una confrontación que vivió su momento más álgido a mediados de la semana pasada, cuando Raúl Diez Canseco se descartó a sí mismo en la presidencia del Consejo de Ministros, y el asesor Gustavo Gorriti le dijo a Toledo, ministerialmente hablando, "buenas noches los pastores". A eso se sumó que Solari declarara públicamente su oposición a Dañino y que una pequeña ala "izquierdista" -cosmopolita, viajada y tan rosada que como no es del Jet-set podría resultar del Red-set- se aunara al malestar existente.

     

    Waisman (Defensa) seguía en la duda. Derecha: García Sayán fijo en Cancillería.

    "¡Es increíble! Kuczynski se apareció con una lista de 36 nombres para los cargos de confianza en el Ejecutivo. La derecha quiere copar a Toledo", comentó alarmado un ex militante izquierdista que lo acompaña desde las movilizaciones del año pasado y que ahora figura entre los ministeriables.

    No es una guerra, pero sí una confrontación de fuerzas en la que el sector mayoritario teme que Alejandro Toledo deje de lado los postulados de la campaña. En la otra acera, por cierto, sólo pretenderían un manejo cómodo del aparato productivo y financiero, con proyección internacional, y en ese papel se ubican tanto Dañino como PPK.

    El martes por la noche, los más seguros en el Gabinete Dañino eran: PPK en Economía y Finanzas, Diego García Sayán en Relaciones Exteriores, Raúl Diez Canseco en Industria y Turismo, Alvaro Quijandría en Agricultura y Fernando Villarán en Trabajo.

    A esa misma hora se voceaba también a Luis Solari en Salud, Carlos Bruce en Transporte y Comunicaciones, Fernando Rospigliosi o Aurelio Loret de Mola para Interior (con más peso el primero), Nicolás Lynch a Educación, el ministro Ludwig Meier, Javier Reátegui o Loret de Mola en Pesquería y, finalmente, a David Waisman en Defensa, siendo él y Lynch unas verdaderas sorpresas.

    Dañino ya había sido confirmado como Premier sin cartera (se dijo que había bregado, sin éxito, por hacerse del fajín de RR.EE), si bien Toledo tuvo la astucia de hacerle creer a los descontentos del partido que Luis Solari podía ser una posibilidad en el premierato, reivindicando así a PP. Precisamente, en el homenaje a Valentín Paniagua realizado el martes 24 por la mañana en Palacio de Gobierno, la comidilla entre los parlamentarios toledistas y sus pares de Unidad Nacional e incluso del Apra era que Solari venía sonando fuerte para desplazar a Dañino.

     

    Lynch: sorpresiva nominación en Educación. Derecha: Merino a SUNAT, pero podría ir al Gabinete

    Al mismo tiempo, Fernando Olivera comentaba entre los congresistas del FIM y algunos de PP su eventual designación como ministro de Justicia. "Si se da, espero contar con tu apoyo", decía en previsión a la andanada de críticas que le lloverían si se confirma el trascendido. Sin embargo, horas más tarde surgió otra posibilidad: Justicia pasaría a manos del jurista Javier de Belaunde y el FIM asumiría el Ministerio de la Presidencia. Aun así, esa misma noche nadie se atrevía a descartar definitivamente a Popi en Justicia.

    Entre otros cargos ya definidos figuran la presidencia del BCR para Richard Webb, y la jefatura de la SUNAT, en manos de Beatriz Merino. En este último caso, se supo que la dupla Dañino-PPK intentaba colocarla en el Ministerio de la Mujer. Al parecer, ambos la preferirían en el Gabinete como una suerte de contrapeso a favor, dada la orientación liberal de Merino y un pasado político común junto a Mario Vargas Llosa en 1990.

    Ciertamente, el Ministerio de Defensa era escenario de dudas y cubileteos hasta el último momento. Ahí, convencidos de que el elegido será un civil, Javier Silva Ruete, Ricardo Vega Llona y Jorge Santistevan de Noriega son alternativas que se sopesan, pese a que Toledo habría designado a Waisman en el cargo hace una semana.

    En esos días Gustavo Gorriti tenía puesta la mira en ese ministerio y, según una fuente, fue desembarcado por quienes "no querían punzar la herida militar con un civil con las características de Gorriti", optando así por su segundo vicepresidente. Se le ofreció entonces la jefatura del SIN a Gorriti, pero éste prefirió dar un paso al costado aunque no en silencio. Si bien criticó a Dañino como futuro Premier, parece evidente que el detonante de su salida fue su desembarco del Gabinete.

    Así las cosas, si bien Toledo podría estar en los albores de un Gabinete de polendas, también es cierto que el tiempo transcurrido ha sembrado ciertas dudas en torno a su capacidad ejecutiva. ¿A quién puede convocar sin desencadenar una crisis interna? ¿No ha tenido tiempo en estas semanas para discutir con sus asesores y decidir lo mejor para cada sector? En 1990 Alberto Fujimori, que nunca esperó llegar a la presidencia, armó su gabinete una semana antes de jurar en el cargo y designó a su último ministro -el de Justicia- el 26 de julio. Cinco años antes, Alan García y Luis Alva Castro anunciaban ministros desde abril de 1985, es decir, días después de ganar los comicios. Y tuvo su Gabinete resuelto a fines de junio.

    Esta vez, Toledo ha preferido jugar a Alfred Hitchcok.

    Las advertencias al nuevo mandatario no son pocas, tampoco los deseos de buena suerte. Pero además de olfato político, mucho ojo con la corrupción, cuidado con lo que anuncia y promete, y actitud vigilante hacia los asesores contradictorios, bien podría mostrar un talante ejecutivo inspirado en el saliente Valentín Paniagua (ver nota previa).

     

    Quijandría a Energía. Carlos Bruce a Transporte.

    LO BENIGNO DE DAÑINO

    En la designación de Roberto Dañino no parece haber primado un afán "fondomonetarista" como temen algunos. Dañino es un abogado con estupendas conexiones en el extranjero y que trascienden lo económico. Se sabe que su participación estará orientada, de un lado, a agilizar el desembolso de los créditos ofrecidos a Alejandro Toledo en su reciente gira a EE.UU. y Europa. Y como parte de ese proceso, el Premier sin cartera concretará donaciones destinadas al financiamiento de los programas sociales y cuyo impacto en la lucha contra la pobreza debiera ser casi inmediato.

    Además, Dañino tiene llegada en la alta política de Washington y formará parte de la estrategía de lucha contra la corrupción. Así, se ha previsto que la PCM y el ministerio de Relaciones Exteriores diseñen un andamiaje jurídico capaz de ponerle el guante a Alberto Fujimori próximamente.

    "No se trata de reunir indicios contra Fujimori, sino de preparar una evidencia, una `bala certera' que nos permita dar a conocer el caso internacionalmente: sensibilizar a la opinión pública del mundo y traer a Fujimori", opina un observador al interior de PP satisfecho con Dañino.

    Otro aspecto esencial para el nuevo gobierno es que el Perú tiene hasta diciembre de este año para ampliar las condiciones del Acuerdo Andino de Preferencias Arancelarias impulsado por el gobierno norteamericano. El objetivo de Toledo, Dañino y compañía es lograr que los EE.UU. acepten un acuerdo que incluya las prendas de vestir peruanas, que actualmente pagan 21 % de arancel. Ese solo hecho significaría un incremento de más de US$ 800 millones anuales en el intercambio comercial, esenciales para reactivar la economía. Un campo en el que Dañino se comenzaría a mover sobre la marcha.

     

    Diez Canseco a Industria. Solari a Salud. Derecha: Fernando Olivera, vampírico apetito por hacerse de un espacio en el nuevo Ejecutivo.

    Conscientes de que necesitan un diálogo más fluido con el Congreso, Kuczynski se reunió por primera vez el miércoles 25 en el Hotel Country Club de San Isidro con la bancada de PP en pleno. El tema: plan de gobierno. Esto, a pocas semanas de que PPK pida facultades extraordinarias (ver nota aparte).

    Pero la pelota reactivadora no sólo se prevé que rebote en los predios de Dañino y PPK. Diego García Sayán, desde Relaciones Exteriores, tendría como norte fortalecer las relaciones del Estado con distintas ONG's que, en la actualidad, financian y participan de proyectos con mayor interés que algunos países. Además, sobre RR.EE. recaería la misión de "exportar" una buena imagen del país y de su potencial comercial.

    Al mismo tiempo, Raúl Diez Canseco va a Industria y Turismo más para impulsar este segundo rubro. Considerada como una veta en la generación de divisas y la creación de empleo (que podrían ser decenas de miles desde el primer año), el sector turismo recibirá un impulso desde el primer día.

    Como se ve, el talante economicista estará presente en diversos aspectos del nuevo gobierno. De otro lado, en PP saben que no tendrán una "luna de miel" ante el embalse de las expectativas ciudadanas. "Otra prioridad es demostrarle al país que la impunidad no tiene sitio. Es importante traer y procesar a Fujimori. Pero no vamos a desatender la reactivación y los programas sociales por obsesionarnos con ello. Hay que mirar a futuro", señaló a CARETAS un colaborador cercano del flamante Premier.

    Las próximas horas podrían confirmar la esperanza o ahondar la sospecha. (Pedro Tenorio)

     


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