Edición Nº 1631

 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Controversias
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Mal Menor
  •  

     

     

    ARTICULO

    10 de Agosto de 2000

    La Protesta Y La Paz
    Tras huellas pacifistas de Gandhi y Luther King, la resistencia civil no claudica.

    Luis García Zapatero, de Sociedad Civil y ritual de Lava la Bandera. "Este símbolo nos reúne a los peruanos y a sus instituciones tan manoseadas".

    Escribe
    TERESINA MUÑOZ-NAJAR

    ``Para mantener y resistir en una campaña por la democratización del país es imprescindible sacarle el jugo a la creatividad", dice la combativa escritora y periodista Rocío Silva Santisteban. Y añade: "Sociedad civil" y "La Resistencia", por ejemplo, son dos colectivos que con sus propuestas Lava la Bandera y El minuto de Resistencia, han conseguido a nivel simbólico muchísimo más que los políticos con sus discursos ambiguos. Tienen que reproducirse espacios de este tipo para renovar la energía, pues el imaginario es uno de los pocos reductos posibles en la batalla contra un gobierno autoritario que, con su pragmatismo, lo está copando todo. El imaginario jamás será pragmático". Todo comenzó con una convocatoria -a raíz de la tercera candidatura de Alberto Fujimori- que pretendía reunir a ciertos intelectuales y artistas a fin de lanzar manifiestos de protesta y fabricar afiches. Pero la casa de Víctor Delfín y su entusiasmo son tan grandes como el número de ciudadanos que reclaman un régimen democrático. Ahí, donde las puertas están siempre abiertas, nacieron entonces algunos de los tantos movimientos civiles opositores a este gobierno. A unos cuantos se sumaron otros y luego otros y más. Las agrupaciones adquirieron nombre propio y se tramaron una serie de significativos actos.

    César Gayoso: política electrónica con argumentos.


    A estas alturas, "Sociedad Civil" y "La Resistencia", que giran en torno a una coordinadora, ya han realizado varias ediciones de "Lava la Bandera": ritual de limpieza Patria con agua, jabón y tendales en plena Plaza Mayor, en el que además, se pide la participación del público y, del "Minuto de Resistencia", piteo que se reproduce todos los viernes a las seis de la tarde en el Parque Kennedy de Miraflores.
    "Hemos tomado conciencia de lo que está ocurriendo y estamos convencidos de que la dictadura se acabará porque nosotros así lo queremos", sostiene el pintor Luis García Zapatero, uno de los promotores de "Lava la Bandera".
    "Ahora -afirma Víctor Delfín- sabemos que la pelea será más fuerte pero no nos desalienta". Y aclara: "Nuestros movimientos se caracterizan por no involucrarse en manifestaciones violentas ni partidarizarse con nadie".

    "Por sobre todas las cosas mantengo vivo el espíritu de rebeldía", dice Víctor Delfín.


    Se refiere a los trágicos sucesos del 28 de julio. El, como se sabe, fue testigo y víctima. Una certera bomba lacrimógena dirigida por la Policía directamente a su cara, le han dejado el oído y la frente maltrechos. Los actos violentos, según el artista, se produjeron porque ciertos manifestantes se desbordaron ante la represión policial. "La indignación -asegura- a veces no se puede controlar".
    Es cierto que lo acontecido está obligando a los distintos grupos de civiles a reflexionar y replantear actitudes pero también es verdad que es injusto mezclar a todos en un mismo saco. Específicamente a los jóvenes. Ojalá que una investigación acuciosa pueda deslindar responsabilidades. Sobre todo, porque fueron ellos con sus marchas y afiches, los iniciadores de esta resistencia que va tomando cuerpo en todos los sectores del país.
    Lo importante en estos momentos es que los jóvenes, ya sea de la red juvenil, universidades, colectivos o lo que fuere, están tratando de articular acciones y generar un gran movimiento único. Si lo logran habrán conseguido "lo que los viejos saurios de la política jamás pudieron": la unidad. Sus planes, amén de solidarizarse con los detenidos y heridos el 28 de julio, a través de plantones y vigilias, abarcan desde concursos de pintura: "Contra la dictadura pintaremos hasta el cielo", recitales poéticos de cinco generaciones (de 1950 al 2000): "Poesía Rebelada", escuelas democráticas: clases callejeras de democracia, hasta el volanteo, las pintas y la edición de un video.

    Red Joven por la Democracia y original iniciativa de confeccionar Bandas Presidenciales: "Ahora están en poder del pueblo". Juan Julio Wicht, Rocío Silva Santisteban, Julio Cotler.


    "Nos hemos replegado y debemos mantener la llama encendida", dicen. "Tenemos que sensibilizar a la gente porque nos miran como culpables cuando no lo somos. En grupos desorganizados, como los del 28 de julio, basta un infiltrado para crear una atmósfera de violencia".
    Las ideas desbordan. Y es que como señala el padre Juan Julio Wicht, "La resistencia pacífica -que rechaza sistemáticamente cualquier acto de violencia física o verbal- puede revestir varias formas. De la más extrema, la "huelga de brazos caídos" (cuando los trabajadores asisten puntualmente a sus centros de trabajo pero allí actúan con gran lentitud) a la menos: la manifestación pública ordenada". "Las huelgas de brazos caídos -continúa el padre Wicht- en las fábricas y oficinas pueden producir un gran daño a la economía. No hay que olvidar que llegaron a paralizar el aeropuerto de Londres y el sistema ferroviario francés". "Lo trascendente en una resistencia pacífica, no obstante -refiere- es no resignarse nunca ante el abuso y la injustica, mantener los criterios, formar una conciencia solidaria, reclamar la libertad de expresión y manifestar con firmeza y serenidad las convicciones sociales y políticas. La resistencia violenta busca destruir al adversario. La pacífica busca promover el diálogo que es la esencia de la democracia".
    Exactamente igual piensa César Gayoso, analista político y administrador de la "red democrática": (www.egroups.com/groups/elección - Http://tpsipol.home-page.org) Sin más interlocutor que la pantalla de su computadora, Gayoso ha generado uno de los debates políticos cibernéticos más importantes de esta parte del mundo y les ha dado un perfil internacional. Su objetivo es el de originar opinión pública y criterios de evaluación que permitan crear escenarios futuros posibles. "A través de las redes -sostiene- queremos articular procesos de institucionalización. No hay política sin capacidad de tipificar y esa semántica se construye en las redes".
    Sin ánimos de desalentar cualquier tipo de resistencia, el sociólogo Julio Cotler advierte que si bien sus formas simbólicas son muy importantes, sus resultados son limitados para los efectos que se quieren conseguir. ¿Cómo se puede combatir a la dictadura entonces? A través de las organizaciones políticas, responde tajante. Mientras tanto, que los símbolos no claudiquen.


     

  • ../secciones/Subir

  •    

       
    Pagina Principal