Edición Nº 1619

 

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    18 de Mayo de 2000
    Por LORENA TUDELA LOVEDAY


    Mi Nuevo Paciente, Hija

    AY no sabes, estoy ante el reto profesional de mi vida y todo porque la descerebrada de la Maripí Pinillos, como siempre, o sea, no entendió nada y me derivó a un neura -que en su opinión era para diván- en base a una evaluación que le había hecho, pucha, según la cual el hombre estaba en un estado de shock sólo comparable al que sufrió Delgado Aparicio cuando de chiquito se vio reflejado en el cromo del triciclo, en fin.
    La cosa es que ni le presté atención al nombre del nuevo paciente -tanta cosa que una tiene en la cabeza, hija- por eso, pucha, cuando abro la salita de espera y veo entre los cuadros de Ramiro y las esculturas de Lika, a ese cholo blanco percudido del Federico Salas, hija, con todo y sombrero en-mi-consultorio, cómo te explico, o sea, en media fracción de segundos pasaron por mi cabeza dos posibilidades: o le digo que se vaya a la chacón de su drema en el mejor estilo de Laura Bozzo que bien se merece, o la pego de profesional y lo atiendo y ya vemos pues.
    Pero hija, la magdalena no está para tafetanes (porque con la recesión toda la colonia ha decidido reemplazarme por el Prozak o el Soloft), así que lo hice pasar, o sea, tratando de transmitir todo el profesionalismo de la Tierra desde que parieron a Freud hasta el día de hoy, pero el inconsciente es el inconsciente, por eso, o sea, cuando me saludó, yo en lugar de contestarle "buenos días", como hubiera querido, tuve un lapsus y se me salió: "cabrón, recabrón, recontracabrón", cosa que debo consultar ya pero ya con Saúl, lo que pasa es que no he tenido tiempo.
    Hija, tomé aire frente al paparulo ese echado en-mi-diván, y cuando le pedí que se pusiera a asociar libremente, lo primero que me dijo fue: "Ayer he tomado el té con la doctora Hildebrandt en la Tiendecita Blanca, y me ha visto medio Lima, inmediatamente después de haberme hecho una foto con el monstruo Farah para la próxima carátula de Chuchi, sonriendo debajo de una banderola de PERU 2000. Mañana a las diez debo encontrarme con Absalón, Yesabella y Mónica Adaro en el Bertolotto, para hacer relaciones públicas. El sábado hay una pollada donde Larraburro por la presentación del nuevo libro de Macera, nos van a pasar a recoger en un bus de Ciccia a todos en la casa de Blanca Nélida. María Jesús me ha pedido que le enseñe a montar. Medelius me ha dejado un mensaje en la grabadora del teléfono, diciéndome que como tengo bonita letra del Santa María, le encantaría que colaborara en un `proyectito de unas rubriquitas'. Laura Bozzo me ha mandado decir que ya tengo asiento en uno de sus programas, llamado `En las representaciones escolares de la Pasión de Cristo siempre me obligaron a hacer de Judas'. El cura Cipriani me ha comprometido a jugar básket con todo el Opus (¿sabía usted, doctora, que juegan con la sotana cosida por abajo para no verse las piernas entre ellos?). Jorge Trelles quiere intercambiar ideas conmigo y usted sabe que de ésa sólo se puede salir perdiendo. La Mellado quiere que la ayude a poner una farmacia en Huancavelica porque dice que ya se dio cuenta de que su destino es ser boticaria, como le dijo una adivina de su tierra la primera vez que la vio. Una señora Gamboa me ha enviado una carta con membrete del Congreso, en la que me consulta si me gusta el tono de su nuevo tinte de pelo. Me han mandado -no sé quién, creo que su primo Pancho, doctora- un cassette con la grabación de El Ritmo del Chino y un manual de instrucciones para aprender a bailarlo en los mítines. Hasta ahí todo estaba dentro de lo previsto, doctora. Pero ayer me han confirmado que esta noche se celebra el cumpleaños de Martucha en el salón Majestic, y que ella misma me ha elegido para abrir el baile con el valse de aniversario, y ahí decidí cortarme las venas, doctora, ¿puede hacer usted algo por mí?"
    Hija, le pasé un cleenex para que se secara las lágrimas y sólo le pude decir que según Freud, el hombre es el único animal que se da cuenta de que la cagó después del acto, o según la propia fuente, Entleeren auf Unterhosen, y si no sabes alemán, consulta. Chau, chau. (Rafo León)

     

     

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