Edición Nº 1596


 

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    MAL MENOR
    2 de diciembre de 1999

    Por JAIME BEDOYA

    El Día Que No Conocí a Paul Bowles


    SIEMPRE hay tres versiones de todo. La de las dos partes involucradas, y la del testigo que casualmente encontrábase allí al quedar fascinado por el espectáculo de lo fortuito representado priveligiadamente ante él, se convierte en una parte más. ¿Cuál es la versión verdadera? Todas y ninguna.
    En efecto, en marzo de 1993 Rocío Silva Santisteban, Iván Thays y quien esto escribe coincidimos1 una temporada en un ex reformatorio en Málaga convocados bajo el cruel apelativo de jóvenes promesas. A estas alturas ya entendí el fino humor que este tipo de denominaciones esconde y que la vergüenza ajena anticipa2. Debe decirse en honor a la cuota sentimental del que todo viaje se envenena que todos los recuerdos, hasta los peores, son gratos. Pero la verdad es que aquella temporada malagueña ya ha sido explotada hasta la saciedad en copioso anecdotario, epifanías, y publicaciones varias hechas públicas en su momento. Sin embargo, cual historia de espantos al lado de una fogata, parece inagotable. El domingo 21 de noviembre de 1999, en la página c3 del diario El Comercio, Rocío Silva Santisteban publica un nuevo ángulo de la misma3 . Lo interesante es que la propia autora, hacia el final del bello relato en el que se cuenta cómo nosotros tres conocimos al finado Paul Bowles, lo autocalifica de "historia falsa".
    Debo decir que no estoy de acuerdo. Es decir, es falso que su historia falsa sea tal en el sentido estricto de la palabra.
    Hay quienes escriben lo que creen, hay quienes creen lo que leen. Esta arbitrariedad de la verdad escrita tiene por lo menos dos fuentes de respaldo teórico. El poeta y crítico inglés Samuel Taylor Coleridge propuso la teoría literaria de la Suspensión Voluntaria de la Incredulidad4 , según la cual el lector acepta la verdad provisional de un escrito en nombre de la fe poética. Posteriormente, el filósofo alemán Hans Vaihinger forjó la teoría del als obs5 , una actitud idealista básica que, en aras de un fin deseado, acepta como verdadera una proposición que se sabe falsa. ie: los chanchos levitan, vuelan, planean.
    Esto es lo que recuerdo de la visita a Bowles. En el ferry que cruzaba el Estrecho de Gibraltar Iván y yo nos dedicábamos al deporte: asomados desde la cubierta veíamos quién producía la baba más larga, cuál llegaba al mar. Rocío observaba la práctica con cariño caritativo.
    Tánger, un sueño petrificado, blanco y extasiante. Inmediatamente olvidamos toda referencia doméstica, cualquier necesidad de retornar a algún lugar de origen. La única sospecha era ese tumor turístico/cosmopolita alojado en su Cafe de París. Tomamos desayuno en El Minzah, cisterna de luz y azulejos en el 85 de la rue de la Liberte, además de hotel donde P.B. tomara su primer té marroquí. Iván citaba de memoria párrafos enteros de la incompleta autobiografía6 de P.B. Rocío describía los castigados personajes de Under The Sheltering Sky. Yo me contentaba con que Bowles hablase mal de algún rockero7. No fue difícil llegar a su casa.
    Resumiendo, estuvimos tocando el timbre aproximadamente 122 minutos. Iván decía ya lo sabía. En mi cabeza se repetía una pregunta de una entrevista a Bowles que había leído en una fotocopia en Málaga:
    Pregunta: -Mr Bowles, ¿do you watch Tv.?
    Respuesta: -¿Do you think I should?

    En el viaje de vuelta Rocío se unió al concurso de baba. El resto de esta versión8 coincide con la de ella. Ya en Málaga, en Mollina exactamente, volvimos al bar de Paco el alcalde discjockey, a escuchar la misma canción 100 veces y a debatir otros proyectos inútiles. Robar toda la grifería del ex reformatorio era uno de ellos.

    _______________
    1 La coincidencia de dos o más peruanos en el extranjero, al parecer, supone "un evento".
    2 Hablo a nombre propio, obvio.
    3 "El Día que Conocí a Paul Bowles".
    4 S.T. Coleridge, Biographia Literaria (1815).
    5 H. Vaihinger, The Philosophy of `As If´ (1911).
    6 P. Bowles, Without Stopping (1972).
    7 En Sincronicity, Sting tomó el título "Tea in The Sahara" de P.B. Dijo este último: "Es tan fácil hacer versos así, in and out with you, up and above the world with you, etc..."
    8 Falta una.


     

     

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