Cómo Hará Bailar el SOL
Para reactivar la economía es necesario bajar las tasas de interés.

Mientras la Misión del FMI anuncia su llegada la próxima semana, presidida por nada menos que Claudio Lohser, jefe del Hemisferio Occidental, la brecha fiscal sigue ampliándose y cubriéndose con los escasos recursos de la privatización. Apenas quedan US$ 1.151 millones. ¿Durarán hasta el 9 de abril? El fantasma de los nuevos impuestos está a la vuelta de la esquina. Para cortar la recesión a Goldenberg sólo le queda esperar que regresen los flujos del exterior o que haya una rebaja de la tasa de interés.

Martes 19, Goldenberg al mando de la bolichera del MEF.

EN sus primeras horas en el despacho de Economía, el lunes 18, el ministro Goldenberg recibió al jefe de gabinete de Víctor Joy Way, Carlos "Guayo" Paredes. Luego de aceptar su renuncia, Goldenberg estuvo a un tris de nombrar a Oscar Blanco en el ansiado cargo de jefe de la Coordinación de Préstamos Sectoriales (cuyo sueldo mensual es de US$ 11.000 con cargo a los préstamos del BID). Blanco no se llegó a sacar la Tinka, pese a que en el último año ha ganado el premio de un carro en dos sorteos bancarios.
José Valderrama, ex gerente de Estudios Económicos del BCR y miembro del equipo económico del ex ministro Camet, sería el que finalmente ocupe este puesto. Otros de la partida, que formarían una especie de consejillo serían el actual director del BCR Gian Franco Castagnola de los registros de APOYO S.A. junto a Mayu Hume del ING Baring y Miguel Palomino del Merril Lynch.
Octavio Chirinos y Humberto Gobbitz, Cecilia Blume y Verónica Byrne se quedan. Regresa Edgard Zamalloa y se aceptaron las renuncias de Alfredo Delgado, Luis Alberto Sánchez, Bruno Paulsen y Gabriel Ferrer, los Joy's boys.
Inamovibles como siempre permanecen los viceministros Alfredo Jalilie y Rosario Almenara y los escuderos de Jalilie: Carmen Negrón, Política Fiscal; Reynaldo Bringas, director de Presupuesto; y Marcelino Cárdenas, director del Tesoro.

Cuadro que indica dónde se encuentran depositados los fondos públicos.

LA REACTIVACION

La severa recesión económica que hereda Goldenberg, sin embargo, hace difícil imaginar que el tema pase a un segundo plano. De hecho Juan Carlos Hurtado, al estrenar el fajín de ministro de Industria el miércoles 13, anunció la pronta implementación de un dinámico programa de reactivación económica, que incluye la reanudación de la cadena de pagos, reestructuración empresarial, impuesto único en el agro, con un ímpetu que más parecía de un ministro de Economía.
También César Luna Victoria, antecesor de Hurtado en Industria y actual ministro de Pesquería, adelantó que su nombramiento responde a la necesidad de implementar un esquema de salvataje financiero para el sector harinero (ver Mar de Fondo) endeudado hasta el mástil mayor.
Así, el sector industrial recibió con inicial entusiasmo estas primeras declaraciones, sólo para estrellarse con la frialdad de Goldenberg.
El nuevo titular de Economía se limitó a declarar: "Soy gerente y me rodearé de buenos economistas".
Claro que Goldenberg fue convocado para la cartera MEF recién ese miércoles a las 10 am, estando en Miami, y juramentó el jueves 14, por lo que es probable que no estuviera al tanto de lo que traman sus colegas del gabinete.
Pero no cabe la menor duda que la reactivación de la economía debiera ser una primera prioridad del nuevo gabinete. El problema es que el margen de maniobra es limitado. Según el modelo de Mundell y Fleming, para reactivar una economía sólo existen tres opciones: se restablecen los flujos del exterior, se aumenta el gasto fiscal o se bajan las tasas de interés.
Está claro que en las actuales circunstancias el MEF no puede contar con los dos primeros factores. Si el crecimiento económico del país aumentó 40 % entre 1993 y 1997 (medidos con el PBI "bamba"), se basó fundamentalmente en el financiamiento al sector privado con créditos de corto plazo, lo que proporcionaba alrededor de US$ 200 millones mensuales, a partir de la crisis rusa la tortilla se vuelve. Ahora, más bien, los capitales se retirarán del país con la misma velocidad. En suma, son US$ 400 millones mensuales con lo que ya no se cuentan. A ello debe añadirse el menor ingreso por exportaciones de materias primas (salvo el oro y la plata) debido al colapso en los precios internacionales.
Un aumento del gasto fiscal, por otro lado, no haría sino agravar el déficit fiscal. Lo que ese "toro fiscal" (CARETAS 1589) más bien necesita es un buen puyaso para bajarle el morro.

Ex jefe de gabinete del MEF, Carlos Paredes; salió tras la renuncia de Joy Way. Al lado, Juan José Marthans, propone fórmula para bajar las tasas de interés.

LAS TASAS DE INTERES

Otra forma de reactivar la economía es bajar la tasa de interés. Eso es lo que hizo, por ejemplo, Chile en junio pasado al lanzar su paquete reactivador: el Banco Central dispuso que la tasa bajara 5 %.
En el Perú las tasas promedio anual en soles son de 32,2 % -10 veces la inflación anualizada(3,44 %)-, lo que explican buena parte de las angustias del sector productivo. Por si fuera poco, la tasa interbancaria después de ubicarse en 17,6 % el 7 de octubre ahora ha subido a 20 % y la tendencia es al alza.
Peor aún, a medida que se calienta la campaña electoral, crecen las expectativas de devaluación y la tasa de interés tiende a crecer.
Sin duda, la recesión económica ha contribuido a aumentar los costos de los bancos porque las provisiones para respaldar la morosidad bancaria son a su vez mayores.
Para el economista Juan José Marthans -quien en el IV Encuentro Anual de banca organizado por la Universidad de Lima el miércoles 20 afirmó que para finales del año cuatro bancos coparán el 75 % del mercado-, el oligopolio bancario local no contribuye a bajar las tasas de interés.
Es verdad que la dolarización del 80 % de la economía peruana neutraliza la capacidad del BCR de inducir la rebaja de la tasa de interés a través de una política monetaria. Sólo es útil para evitar que el dólar suba de precio, aunque se sacrifiquen reservas: US$ 2.000 millones, según Oscar Dancourt de la Universidad Católica.
Para Ricardo Wenzel, gerente general del Banco Sudamericano, en cambio, el gobierno es quien presiona al alza los intereses debido a que en la captación de los fondos públicos (US$ 2.919 millones que representan el 23 % del total de los depósitos) gana la subasta aquel banco que paga la mayor tasa de interés. (CPN Radio 12/10/99).
Estos fondos fácilmente pueden acercarse a los US$ 3.500 millones porque, según una fuente del BCR, los depósitos de la Fuerza Armada y la Caja de Pensiones Militar y Policial no se registran en la Nota Semanal del BCR.
Pero, según Marthans, ha propuesto una ingeniosa forma de propiciar la rebaja de la tasa entregando los fondos públicos, previa subasta, a aquel banco que cobre, en promedio por sus préstamos, una menor tasa y que paralelamente ofrezca una mayor tasa por los depósitos. Es decir, que tenga un menor spread (diferencia entre la tasa activa y pasiva). Carlos Castro, vicepresidente de ADEX, señala que el spread del Perú (20,9 %) sólo es superado por Bolivia.
La propuesta de Marthans no ha sido escuchada. Por el momento, los fondos públicos se siguen rifando en una suerte de tómbola (ver tabla). Los seis bancos más beneficiados porcentualmente en la era Joy Way han sido el de Comercio, Progreso, Santander, Stándard & Chartered, Nuevo Mundo y Financiero. Un caso emblemático es el del Banco del Progreso (autorizado por la SBS a fusionarse con el NORBANK) porque tiene obligaciones con el sector público por US$ 132 millones (Nota Semanal BCR), pero sus depósitos totales sólo alcanzan US$ 92 millones (SBS). A estas alturas, está claro que con un proceso electoral en marcha, lo peor que pasar es seguir aumentando el déficit fiscal y no reducir las tasas bancarias.


© 1995 - 1999 Empresa Editora Caretas S.A.