Gobierno Versus CIDH
Mc Carthy de Bolsillo
Para Medelius el presidente Menem también sería terruco.

Carlos Menem y Oscar Medelius. Los "terroristas" y "antiperuanos" de la CIDH son el blanco del gobierno. La cosa es no acatar fallos internacionales.

Escribe
GUILLERMO GONZALES ARICA

" Dicen que es terrorista, pero no saben que (Jorge Taiana, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos) compartió celda con Carlos Saúl Menem durante la dictadura de Videla, y que aquél lo nombró embajador en Guatemala durante su primer gobierno". Este comentario se escuchó más de una vez la tarde del lunes 18 en el octavo piso del 1889 de la calle F de Washington D.C., donde funcionan las oficinas del secretario ejecutivo de la CIDH y del presidente de la misma, Robert Goldman. Aludía a la reciente bravata acusatoria del presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, el notario Oscar Medelius, quien volvió a repetir la especie que ya hace más de un mes lanzó: la improbable filiación terrorista de miembros de la CIDH.
El momento elegido para meter más carbón a las ya caldeadas relaciones con el organismo interamericano, no fue casual. Se produjo, justamente, 48 horas después de las declaraciones del presidente del Consejo de Ministros, Alberto Bustamante Belaunde, anunciando la presentación de un proyecto de Ley para trasladar los casos de terrorismo agravado al fuero común como corresponde (ver aparte) y la voluntad del gobierno de tratar en la CIDH los casos de Baruch Ivcher y del Tribunal Constitucional, e invocando la liberación de Gustavo Cesti (CARETAS 1589) en cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos con sede en San José de Costa Rica.

Jorge Taiana, argentino, y Claudio Grossman, chileno, secretario ejecutivo y segundo vicepresidente de la CIDH, respectivamente. Nuevos blancos del oficialismo.

Medelius no sólo echó mano, de manera tendenciosa, al pasado peronista de Taiana, sino que también arrojó otra pedrada. Esta vez contra Juan Méndez, detenido sin proceso alguno, perseguido por la dictadura militar argentina y exiliado en Estados Unidos, ex director del Instituto Interamericano de Derechos Humanos y flamante miembro de la CIDH, y contra el chileno Claudio Grossman, ex asistente del secretario general de la Presidencia durante el gobierno de Salvador Allende, actual decano de Washington College of Law de la American University y vicepresidente de la CIDH. La mencionada trayectoria política de ambos juristas, es para el versado hombre de leyes, notario y congresista, prueba suficiente de la relación de éstos con el terrorismo.
Según Medelius, Grossman, además, lo habría amenazado con meterlo a la cárcel.
Nada más alejado de la realidad. La CIDH, en comunicado oficial, sostiene que ninguno de sus miembros "ha tenido intervención pública sobre temas relativos al Perú ni haber concedido entrevistas sobre dicho país a medios peruanos".

Juan Méndez, jurista argentino nuevo integrante de la CIDH. Ya es atacado por el gobierno.

Pero tras la declaración de Medelius la CIDH ha adelantado en su comunicado "que no excluye el derecho de recurrir a las acciones jurídicas en los foros que sean pertinentes para defender su reputación". Razones no le faltan. Una cosa es no acatar los fallos del sistema interamericano de justicia y otra decir lo que dice Medelius. Recuérdese también, que este parlamentario junto con Daniel Espichán, César Larrabure y otros son conocidos en el Congreso como miembros de la "bancada" del SIN. No por nada Medelius es presidente de la Comisión de Justicia desde hace cuatro años y en ese lapso se han dado las leyes que han vulnerado la independencia del Poder Judicial.Como consecuencia de ello algunos han tenido que recurrir a las cortes internacionales.
Su actitud, en todo caso, no parece ser inquina personal.
El martes 19, Bustamante Belaunde borró con una mano lo que había escrito con la otra. Acompañando al Presidente Fujimori respondió a las recientes declaraciones del presidente de la Corte Interamericana, Antonio Cancado. "La Corte no nos puede juzgar en rebeldía porque ya nos retiramos de su competencia", dijo. Y cuando se le preguntó sobre los casos del Tribunal Constitucional y el de Baruch Ivcher añadió: "Esos son fallos no vinculantes. Mal podríamos acatar fallos de un organismo de cuya competencia nos hemos retirado".
Así en menos de 48 horas se desdijo: quien lleva los casos ante la Corte Interamericana, como se sabe, es la CIDH. Esto es, el organismo al que esta vez le ha tocado a Medelius atacar.


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