¿Qué Pasó en Anapati?
Cinco militares mueren en un helicóptero en la selva de Satipo. De acuerdo con el Gobierno, fue un ataque senderista. Pero faltan datos.

Coronel José Luis Orihuela Lavado, de 45 años, uno de los fallecidos. Desde joven siempre fue un oficial operativo. Como tal, estuvo en Ayacucho, Iquitos y Tingo María. También participó en la captura de "Feliciano".

EL lunes 4 por la tarde, durante una conferencia de prensa, el presidente Fujimori hizo el anuncio: como en los peores tiempos, nueve militares habían sido asesinados el sábado 2 por una columna senderista en Satipo, más precisamente en la zona del río Anapati, afluente del río Ene.
Según la versión presidencial, los 35 militares iban en un helicóptero MI-17, de fabricación soviética, y fueron atacados por 60 subversivos cuando aterrizaban. Para el martes 5, el saldo trágico de nueve muertos, por boca del mismo Presidente, disminuyó a cinco: cuatro oficiales y un suboficial.
El coronel José Luis Orihuela, el teniente coronel Javier de la Cruz (piloto), el capitán Blasco Villafuerte, el teniente Roberto Soto y el suboficial Oscar Córdoba eran los caídos en el incidente. Nadie más, ni el Comando Conjunto de la Fuerza Armada -que siempre emite un comunicado en estos casos- agregó algo.

Martes 5, pocos minutos
después de las 3
de la tarde.
Los cadáveres
de los cinco
efectivos muertos
en Satipo
llegan a Lima.

Después vinieron los 400 efectivos que perseguían a los atacantes, convertidos luego en 800, las versiones sobre el retorno de los otros 29 ocupantes de la nave a una base (¿cuál?) o los nueve que quedaron escondidos en medio de la selva, entre ellos el general José Fournier, autor del libro "Tiwinza con Z".
La presencia de Fournier da una idea de la envergadura de la importancia militar de la zona. Este general -autor también del libro "Conociendo al MRTA para vencerlo"- es un hombre vinculado a los sectores de Inteligencia. Se le atribuye el arrepentimiento de Sístero García, en 1994, un cuadro del MRTA, lo que produjo el primer cisma de la organización, y al espectáculo televisivo montado con la presunta camarada "Rita" entrevistada el año pasado.

Presidente Fujimori
explicando en un mapa
la presunta zona del ataque.

Fournier habría estado tratando de infiltrarse, aparentemente con la intención de cerrar el cerco a las huestes sobrantes de "Feliciano". Si es así, entonces parece que lo que Francisco Diez Canseco, presidente del Consejo por la Paz, sostuvo en CARETAS 1587 se aproxima a la verdad: que las columnas senderistas entre Vizcatán (Ayacucho) y el Huallaga no han sido desarticuladas con la captura del líder senderista el pasado julio.
Toda la zona estaría, desde hace unas semanas, siendo ocupada por fuertes contingentes militares. Diversas bases se habrían instalado: la de Puerto Prado, la de Potocheni, la de Pichiquia, la de Cañón del Diablo, la Quiteni. Esta última, al parecer, es la más cercana al lugar del incidente.

General Alatrista, jefe
de la División de Fuerzas
Especiales (DIFE),
actúa sobre el
terreno con 800 hombres.

Orihuela, por otra parte, jefe de Estado Mayor Operativo de Ayacucho, era un oficial constantemente requerido para reuniones en el "Pentagonito" con altos mandos de Defensa y con el propio presidente Fujimori. Antes también estuvo en el Frente Ayacucho, así como en Iquitos y Tingo María. Deja esposa y dos hijos menores.
De acuerdo con versiones recogidas por CARETAS, los familiares de los fallecidos conocieron la demoledora noticia el lunes 4 directamente desde Palacio de Gobierno, por la radio y la Tv. El presidente Fujimori, nuevamente, se erigió en portavoz, estratega, comunicador social.
Las FF.AA. guardan fuerte hermetismo sobre la naturaleza de la misión y las causas del incidente. Sin embargo, fuentes militares consultadas por CARETAS no descartan la posibilidad de que la tragedia haya sido provocada por cierta negligencia.
Que la nave viajara sola (se afirma que, con frecuencia, viajan dos) abona la tesis del descuido. También, por cierto, el hecho de que la nave pudiera ser atacada. Un helicóptero de combate no aterriza en zona enemiga sin haber asegurado el perímetro con fuerzas especiales.
Una fuente sostiene, por eso, que podría tratarse de un mero accidente, por error humano o falta de mantenimiento. Una razón: la muerte sólo de los cuatro oficiales y un suboficial.

Helicóptero llevaba a 35 militares,
entre ellos al general José Fournier.

Por lo general, en la cabina de mando viaja la oficialidad. Una caída a tierra por la parte delantera, debido a un accidente (¿o un derribamiento?), provocaría justamente la muerte del coronel, el teniente coronel, el capitán, el teniente y el suboficial. Aunque no queda claro dónde viajaba el general Fournier.
Otro elemento extraño, según esta fuente, es que la columna senderista se haya ensañado solamente con quienes iban en la cabina de mando. No hay razón, sostiene, para que la tropa y otros efectivos no hayan sido atacados. Ni se sabe quién repelió el ataque y quedó al mando tras la incursión.
¿Qué pasó entonces? ¿Es posible que, como en la captura de "Feliciano", se haya creado un escenario en el cual un hecho, esta vez desgraciadamente fortuito, se aprovecha para consolidar una imagen ante la opinión pública? (R.E./D.M.).



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