¿Y El `Huáscar' Liberado?
El debate en torno a su posible regreso, así como de otros "trofeos de guerra". Según los códigos guerreros, lo ganado en batalla no se devuelve.


RH `Huáscar' en Talcahuano. Derecha: trozo del camarote de Grau "rescatado" por visitante peruano. Contrlm. Fernando Casaretto: "Grau nunca pediría que le devuelvan su barco".

LA noticia sorprendió y luego alegró o sobresaltó a una parte importante de la opinión pública, según la posición que se tenga al respecto: de acuerdo con ella, el retorno del monitor "Huáscar" formaba parte de las negociaciones finales por los tratados de 1929. Pasado el revuelo inicial y negada esta versión, al menos ella sirvió para agitar, nuevamente, el debate en torno a si debe o no volver, algún día, el `Huáscar' al Perú.
El Contralmirante (r) Fernando Casaretto, quien fuera por más de dos años agregado naval en Chile y es un estudioso del tema, ha sido de los primeros en expresar una posición contraria a su retorno. "No creo que Grau, si estuviera vivo hoy, pediría su buque... sería humillante. Para los chilenos el `Huáscar' es una reliquia histórica, pues si bien es cierto que fue capturado en combate, ellos nunca hablan de trofeo de guerra. Allí murió Pratt y muchos otros que lo siguieron, y para ellos es un santuario donde se rinde culto a todos los héroes". Además agrega: "Recuérdese que los buques chilenos que participaron en el combate de Angamos tuvieron un final deshonroso... el Blanco Encalada fue hundido durante una revuelta civil, el Cochrane se vendió como chatarra, al Loa y a la Covadonga las hundimos nosotros y el Matías Cousiño terminó de carbonero... así que no les queda casi nada con qué sacar pecho".

Los coleccionistas privados recuperan, conservan y eventualmente exhiben material capturado. Oscar Ferreira, con escudo nacional de Ecuador, 1941.

Otras sugeridas fórmulas de intercambio, propuestas para lograr su retorno, han incluido al terreno del Chinchorro, en Arica, o los restos de la Covadonga hundida en Chancay, como parte de un trueque. "Quienes proponen esto ignoran que la espiritualidad del `Huáscar' no se puede comparar con lo que representa ese terreno. O lo de la Covadonga, o como piden otros: construir una copia exacta y colocarla en el Callao. Es ilógico. Sostener esto es ofender la memoria de Grau", afirma Casaretto.

Cartucheras para balas, revólver y casco de acero ecuatorianos permanecen en el Real Felipe.

Lo cierto es que incluir la devolución del `Huáscar' dentro de las actuales negociaciones sería entorpecer lo andado. La opinión pública chilena y su Marina son muy sensibles al tema y contrarios a cualquier devolución. Además, no debe olvidarse que el "Huáscar", cuando chileno, combatió al Perú y sirvió en la armada de ese país hasta ser dado de baja en 1901.
La tradición guerrera ha dado a ciertos objetos -obtenidos al calor de un combate- el valor simbólico de trofeo. Armas, banderas y la logística de campaña siempre han impresionado a los pueblos e interesado a coleccionistas y museos. Aun cuando para muchos el `Huáscar' sigue siendo una herida abierta, aquí también es posible hallar las más variadas prendas, capturadas al enemigo en épocas, por fortuna, ya superadas. En la fortaleza del Real Felipe, en el Callao, se guarda parte del material de guerra capturado por la Infantería peruana en la guerra de 1941. Fusiles, cañones, morteros y los más variados tipos de proyectiles -junto a cascos, mochilas y uniformes de oficiales- aguardan al lado de varias banderas ecuatorianas para ser reparados y debidamente exhibidos.


Director del Museo del Ejército,
general (r) Eulogio Castro Arenas y
material bélico de 1941.

Otros coleccionistas privados han realizado, por años, un seguimiento personal entre las familias de los combatientes, instituciones privadas y vendedores ocasionales para rescatar una parte de nuestro pasado que requiere ser conservado y mejor mantenido. El Museo de Armas del Mundo de Miguel Mujica Gallo, y el Instituto de Estudios Históricos del Pacífico de Oscar Ferreira -próximo a realizar una exposición pública de sus tesoros- contribuyen a preservar los recuerdos de una época que nunca debe volver. (Pedro Tenorio).



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