La Vida Partida
Detalles ocultos sobre los primeros años de
Oscar Alberto Ramírez Durand, `Feliciano'. Fue un hijo
ilegítimo criado por su abuelo, el kepicero Feliciano Durand.

Partida de nacimiento de Oscar Alberto Durand. No se rectificó su apellido.

El viernes 13 de agosto la DINCOTE terminará de investigar al terrorista `Feliciano'. Inmediatamente sería pasado al Fuero Militar para un juicio sumario en el que, con seguridad, se le sentenciará a cadena perpetua. CARETAS fue hasta Arequipa, lugar de nacimiento del cabecilla de Sendero Rojo y descubrió algunos datos desconocidos sobre su vida. Entre ellos, que en su partida de nacimiento no figura con el nombre de Oscar Alberto Ramírez Durand sino con el de Oscar Alberto Durand. Al parecer, `Feliciano' nunca vivió con su padre, el general (r) Alberto Ramírez Martínez. Es un hijo ilegítimo de este oficial y recién fue reconocido en 1969, cuando tenía 16 años de edad. Quien lo crió fue su abuelo materno, Feliciano Durand -de quien adoptó su sobrenombre de guerra-, simpatizante comunista y dueño, irónicamente, de una fábrica artesanal de kepís para militares. La "Kepicería Durand" aún existe. Un tío de `Feliciano', Rómulo Durand, la administra y fue quien nos hizo estas revelaciones.

`Feliciano' el día de su aparatosa presentación a la prensa. Su infancia no fue precisamente normal.

NADIE en Arequipa ha querido hurgar mucho en el asunto. Sin embargo, el director de Registros Civiles, doctor Julio Calizaya, parecía estar esperando: Ahhhh, lo que usted busca es la partida de nacimiento de `Feliciano'. Pues fíjese, hemos tenido que zambullirnos en más de 15 libros para encontrarla. Aquí está.
Tenía, acaso pensando que la prensa le caería encima, varias copias de este documento hasta ahora desconocido e importante. Y es que se sabía con exactitud la fecha y lugar del nacimiento del líder de Sendero Rojo, inclusive algunos episodios de su pasado. Pero se ignoraba la verdad de su origen.
Todo parece indicar que en 1952 Oscar Ramírez Martínez regresó de Lima. Se acababa de graduar en la Escuela Militar de Chorrillos y era, seguramente, el orgullo de sus padres, el comandante Oscar Ramírez Pérez y Alicia Martínez de Ramírez (a quien se conocía como `Pochita' y que por cierto era prima de María Montesinos Martínez, abuela del capitán en retiro Vladimiro Montesinos). La familia vivía entonces en la segunda cuadra de la plácida y hermosa Avenida Siglo XX. Muy cerca del centenario Hospital Goyeneche, de la cárcel con aspecto de fortín de utilería y de la "Kepicería Durand".

Rómulo Durand, tío de "Feliciano", muestra deteriorada fotografía de su padre, Feliciano Durand. Derecha: General (r) Oscar Ramírez Martínez, padre biológico del jefe terrorista. No lo habría criado.

Allí, en esa kepicería -Siglo XX N° 116-, donde Feliciano Durand Tito fabricaba kepís y los bordaba, el joven militar conoció a Josefina Teresa, la tercera de los cuatro hijos de don Feliciano. En 1953, sin haber mediado compromiso matrimonial alguno, nació, según la partida: Julián Durand, hijo ilegítimo de doña Josefina Durand, soltera de 18 años. (Más tarde, y en las mismas circunstancias, nacerían otros dos niños).
Recién en 1970, aparece en la misma partida una rectificación que dispone cambiar el nombre de Julián por el de Oscar Alberto. El trámite lo hizo el Juez Suplente de Primera Instancia en lo Civil, doctor Francisco Chirinos Soto.
Algunos párrafos del oficio firmado por Chirinos Soto dicen: Josefina Teresa Durand solicita la rectificación de la partida de nacimiento de su menor hijo Victoriano Juliano Durand, quien en todos sus actos lleva el nombre de Oscar Alberto Ramírez Durand, nombre con el que también figura en la escritura pública de reconocimiento de paternidad ilegítima. (...) Que no es procedente ordenarse el agregado del apellido paterno de Ramírez, porque si es verdad que con el testimonio de fojas dieciséis correspondiente a la escritura que pasó por ante el notario Rosendo A. Fernández, de la ciudad de Lima, con fecha siete de marzo de mil novecientos sesentinueve, don Oscar Martínez Ramírez reconoce como hijo ilegítimo a dicho menor, pero para esto es suficiente que se presente dicha escritura de reconocimiento al Registro del Estado Civil(...) Por tanto, esta sentencia debe referirse únicamente al cambio de nombre de Julián por los dos nombres ya mencionados.

Facsímil de la rectificación del nombre de `Feliciano'. No del apellido.

Nunca llegó a los Registros Civiles de Arequipa tal escritura de reconocimiento. En consecuencia, y de acuerdo a su partida y al sentir de sus familiares maternos, `Feliciano' es y siempre fue Oscar Alberto Durand.
Ha pasado mucho tiempo. Siglo XX es hoy en día un enjambre de mercadillos sin nombre y comerciantes de toda laya. Persisten, no obstante, el Hospital Goyeneche, la cárcel (sin presos) y la "Kepicería Durand". Esta última -aunque ya no fabrique kepís para militares sino trajes típicos y mantos de vírgenes- ha prosperado. Tiene una sucursal en la calle Piérola y otra en el barrio llamado Vallecito. La dirige un artesano que hace cuatro años recibió un diploma de la Ciudad de Arequipa. Es Rómulo Durand Lozada. El hijo mayor de Feliciano Durand Tito.

De izquierda a derecha, Josefina Teresa, madre de `Feliciano'; Dionisio Durand, su hermano (junto a su esposa e hijo); y Rómulo Durand (también con su esposa). Tres de los hijos de Feliciano Durand.

"Por lo Lozada -dice- soy arequipeño. Por lo Durand, revolucionario". Feliciano Durand no era un militante comunista, "no tuvo tiempo pues trabajaba de sol a sol", pero "sus ideas se inclinaban hacia ese lado". Además, su vecino y amigo era nada menos que Augusto Chávez Bedoya, secretario general del Partido Comunista de Arequipa. "En ese ambiente creció mi sobrino Oscar Alberto -afirma don Rómulo- porque quien lo crió fue mi padre". Rómulo Durand asegura que su padre "adoraba" a su hija Teresa y que cuando ésta se vio "abandonada", él la acogió. "A sus hijos, que no tuvieron papá, los amó, alimentó y educó. ¿Por qué cree que Oscar Alberto adoptó el nombre de `Feliciano' y no el de ninguno de sus parientes paternos, que fueron todos militares?".
Rómulo Durand "no quiere vender la vida de nadie". No desea hablar mal ni más de su cuñado y de su sobrino, hoy capturado, sólo puede decir que lo dejó de ver hace muchísimos años. "Escogió un camino difícil y quizás hoy esté reflexionando. Espero verlo algún día y abrazarlo".

Volante de la actual "Kepicería Durand" y placa recordatoria en el colegio San Francisco de Asís.

Sus declaraciones distan diametralmente de las del general (r) Oscar Ramírez Martínez, padre de `Feliciano', quien varias veces ha dicho que "su hijo ha muerto para él". Es seguro que Rómulo Durand, honrado artesano arequipeño, no justifica la insania de su sobrino pero, si su relato es cierto, ¿cómo puede el general Ramírez expresarse así de un hijo que prácticamente abandonó?
CARETAS quiso conocer su versión y ésta fue su respuesta: "Estoy enfermo de las presiones de la prensa y de la familia. No deseo en absoluto conversar sobre este tema".
En los próximos días, Oscar Alberto Ramírez Durand se enfrentará al Fuero Militar. Lo espera la cadena perpetua. En Arequipa, sus parientes -su madre está en la selva con otro de sus hijos- y quienes lo conocieron de niño y adolescente aún no pueden creer que ese sea su fin.

Don Rómulo en el negocio familiar. Centro, estragos de la toma de la cárcel de Huamanga, que dirigió `Feliciano'. Derecha Abimael Guzmán, máximo cabecilla de Sendero Luminoso, y César Rincón, del MRTA. También hijos ilegítimos. Este último lleva el apellido de su madre.

`Feliciano' estudió la primaria y secundaria en el colegio San Francisco de Asís. El empresario Germán Cáceres Portilla, su condiscípulo durante esos años, lo recuerda nítidamente. "Era muy estudioso -cuenta- y siempre se mantuvo entre los primeros de la clase. Era más sano y tranquilo que cualquiera de nosotros. Era un trome jugando ajedrez y también tocaba el saxo en la banda. Sin embargo, era muy retraído. Yo caminaba a veces con él hasta la calle Jerusalén, donde quedaba el colegio, y nunca intimamos mucho. Creo que su único gran amigo, además de contrincante en el juego, fue Alberto Campos Ruiz, quien vive en México"
Y continúa: "En 1994, cuando mi promoción festejó sus bodas de plata, colocamos una placa conmemorativa en el patio del colegio, donde figuraban los nombres de todos los alumnos. En esa oportunidad, algunos compañeros quisieron obviar el nombre de Oscar Alberto, pues ya era uno de los terroristas más buscados del Perú. No obstante, fue nuestro condiscípulo y eso no lo podíamos negar".
Ocurre que la mayoría de los arequipeños prefiere obviar el tema `Feliciano' . Lo consideran un baldón para el prestigio de este pueblo, ya zaherido por la trayectoria y abominable fama de Abimael Guzmán Reinoso, otro mistiano descarriado. No les falta razón. (T.M.N.)



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