No Puede Postular
Constitucionalista Marcial Rubio señala con pelos y señales los impedimentos jurídicos que no permiten una re-reelección.

En octubre de 1994 Martha Chávez de Ocampo, entonces personera de la alianza oficialista C90/NM, reconoció ante el pleno del JNE presidido por Ricardo Nugent, que Fujimori ya postulaba entonces a la reelección. A confesión de parte, relevo de pruebas: si candidatea nuevamente lo haría pasando por encima de la Constitución que sólo permite dos elecciones consecutivas.

A seis meses del plazo para la inscripción de candidatos para la Presidencia, el último trabajo académico del constitucionalista Marcial Rubio Correa "Estudio de la Constitución Política del Perú de 1993" ofrece al JNE elementos de juicio claves. El cuarto de los seis tomos pone en letras de molde los aspectos jurídicos que impiden al presidente Alberto Fujimori postular a la re-reelección.

  • No existe ley interpretativa auténtica de la Constitución. Lo que existen son leyes de desarrollo constitucional. La interpretación auténtica es la que hace el mismo órgano que tiene la potestad de aprobar la norma interpretada, para aclarar su significado. Pero el Congreso de la República no dictó en tanto tal la Ley de interpretación auténtica o Ley de re-reelección, pues no es un órgano constituyente.
  • No es cierto -como pretende la Ley de re-reelección- que los mandatos a contar para aplicar la Constitución de 1993 comiencen en julio de 1995. El presidente Fujimori fue nominado Presidente Constitucional por ley constitucional del Congreso Constituyente promulgada el 06 de enero de 1993 que dice:
    Ley Constitucional promulgada el 06 de enero de 1993, artículo 3.- El Presidente de la República elegido en 1990 en actual ejercicio es el Jefe Constitucional del Estado y personifica a la Nación.
  • Y si de esto cupiera duda alguna, está la relación de hechos contenida en la fundamentación del voto de tres magistrados del Tribunal Constitucional que nadie puede objetar (ni ha objetado) y que dice:

    Marcial Rubio: el Derecho al revés y al derecho.

    (...) el Jurado Nacional de Elecciones, instancia última, definitiva e inapelable en asuntos de su jurisdicción, haciendo uso de esa suprema facultad, se pronunció mediante Resolución N°. 172-94-JNE, de fecha veintiséis de octubre de mil novecientos noventicuatro, en el sentido de que el actual mandatario, al momento de postular a la Presidencia de la República en el año de mil novecientos noventicinco, lo hacía procurando la reelección, situación ésta que también fue firmemente sostenida por la personera de la Alianza Electoral Cambio 90-Nueva Mayoría, señora Martha Chávez Cossío de Ocampo, tanto en su defensa escrita, cuanto en su intervención oral ante el Pleno del Jurado, al ventilarse la tacha interpuesta contra la candidatura a la reelección de quien en ese momento desempeñaba la Presidencia de la República, cuya postulación a la reelección fue consagrada, en consecuencia, por la máxima instancia electoral, constituyendo la resolución correspondiente del Jurado cosa juzgada, irrevisable, irrecurrible e inmodificable, por cualquier vía, de modo que, por el camino indirecto de una ley ad hoc, interpretativa, no puede desconocerse su autoridad y vigencia, máxime siendo obligación del Presidente de la República, de conformidad con el artículo 118 inciso 10), de la Constitución cumplir y hacer cumplir las Resoluciones del Jurado Nacional de Elecciones (Sentencia del Tribunal Constitucional de fecha 03 de enero de 1997, en la acción de inconstitucionalidad interpuesta por el Colegio de Abogados de Lima contra la Ley 26657).




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