Los Amarres del 28
Todo el Perú en una escena. El amor, la fuerza y un grupo de manifestantes que intentaba expresar su descontento por la situación económica. El Mensaje de Fujimori los afectó a todos, con anuncios espectaculares que tenían sus peros.

Un abrazo de Fiestas Patrias en plena Plaza Mayor y antes de que vengan problemas mayores.

Foto ERIK DAÑINO

Y Los Nudos Electorales
Tras ver cumplido un sueño,
Rossy War se declaró, modestamente,
"ignorante en política".

HAY que reconocer que durante nueve años el presidente Fujimori ha sido un centralista consecuente. Tanto, que el 7 de mayo de 1992, un mes después del autogolpe de abril, creó el superministerio de la Presidencia, una de cuyas funciones ha sido arrebatar funciones y fondos a las regiones y los municipios. Ni siquiera los desastres de El Niño lo hicieron cambiar de actitud: a las zonas siniestradas llegaba, con celeridad encomiable, a dictar órdenes y disponer obras sin permitir, siquiera por cortesía, la presencia de los alcaldes.
Pero he aquí que en el Mensaje del 28 de Julio apareció con arrestos verbales descentralistas que parecieron descompaginar hasta a sus adversarios.
Poco a poco, sin embargo, esa nociva impresión ha sido suplantada por la realidad (ver recuadros más adelante). Resulta que en salud, lo que se va a municipalizar son postas médicas que tienen cada una un presupuesto de 40 mil soles anuales y que, en efecto, "esta descentralización hará posible que los gobiernos locales paguen los sueldos".
No es transferencia de recursos, sino de planillas. No se trata de dinero fresco, es una muestra de frescura.
La nueva postura adquiere sentido cuando se recuerda que el Ministerio de la Presidencia, hasta ahora encargado de los pagos a los maestros, no podía tocar un céntimo de esos sueldos y además no tenía demasiada capacidad de maniobra en un sector en que el Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación (SUTEP), gremio sumamente politizado, era una traba molesta. Se dice que en la agenda de Absalón Vásquez está capturar la dirección de ese organismo.
Ahora, se supone, la faena será más fácil.
El Ministerio de la Presidencia queda con las manos libres para manejar la carnecita. Por ejemplo, el Fondo de Compensación Municipal, que no pagó en 1992, 1993, 1994, 1995 y 1996.
Sobre el trasfondo de las medidas económicas anunciadas en el Mensaje, ver texto especial en Mar de Fondo.
Hay en las propuestas del mensaje un punto interesante porque se refiere a la olla (no pensar mal; no nos referimos a la de Anel Townsend). Es el asunto del arroz. El primer mandatario indicó que la sobreproducción de arroz y la modalidad de comercialización que afecta a los productores "nos ha llevado a decidir que éstos paguen sólo el 5 por ciento por concepto de IGV".

Animadores de la pachanga del 27: alcaldesa Delia Vergara y alcaldes Ricardo Chiroque, Francisco Antiporta y Augusto Miyashiro. Al centro, Absalón Vásquez, el varáyoc político. Derecha, olla espontánea en el jirón Junín.

Parece que Fujimori fue mal informado en esta materia. Le armaron un mal sazonado chaufa. Resulta que a estas alturas ya casi todos los arroceros han vendido su cosecha, y lo han hecho a un precio promedio de 45 céntimos por kilo, cuando el nivel de rentabilidad de arroz en cáscara es de 75 céntimos. No sólo por la sobreproducción interna, sino porque, hasta abril de este año, se habían importado 50 mil toneladas del grano.
Sin embargo, ni la sobreproducción ni la alta importación han reducido los precios al consumidor. Los grandes perdedores resultan así los arroceros pequeños y el público.
Según el Ministerio de Agricultura, en 1998 los arroceros eran 88,073. La mayor parte cultivan menos de tres hectáreas. Hasta ahora, esos minifundistas con ventas equivalentes a 50 Unidades Impositivas Tributarias (120,000 soles al año) estaban exonerados del IGV, del impuesto de promoción municipal y el de la renta. Ahora, con la medida anunciada, van a tener que pagar 5% de IGV.
Además, recuérdese que ellos sí pagan precios recargados con IGV al adquirir fertilizantes o pesticidas.
Una pregunta queda flotando: ¿Cómo es posible que, en condiciones de sobreproducción, estimulada por el ex ministro Rodolfo Muñante, quien prometió mercado para las exportaciones peruanas, se haya inundado al país con arroz importado? ¿No había posibilidad de defender a nuestros productores con alguna medida de salvaguarda?
La moraleja es que en el sector agrícola sigue faltando una estrategia y que, entretanto, hasta la buena producción es una desgracia.

El Presidente pareció perder el control cuando la congresista Anel Townsend le puso una olla al frente.

SERENATA MASIVA

Quizá para calmar las tensiones del 28, los amigos del Presidente le prepararon una serenata el martes 27 en el Parque Zonal Huayna Cápac de San Juan de Miraflores. Fue un lleno completo; es decir, una concurrencia de doce mil personas, calculable por la extensión del terreno.
El escenario era novedoso y sin torta gigante. Se atribuye el cambio a un anuncio publicado en El Comercio el 25 de julio por el Frente de Defensa de las Organizaciones de Base de Lima y Callao que acusaban a funcionarios de Pronaa (ver CARETAS 1573), del Ministerio de la Mujer y de la Presidencia, así como de la Comisión de la Mujer del Congreso de la República, de haber obligado durante nueve años a dichas bases a acudir a la Plaza de Armas y a preparar la torta gigante.
En todo caso, la cita de San Juan fue un éxito, aunque algunos escépticos de esos que no faltan lo atribuyen en buena parte a la presencia de Rossy War. La estrella del technocumbia estrenó, sin que nadie se lo sugiriera, dice ella, la canción "Perú, país con futuro", que ella y su marido han compuesto.
En todo caso, cuando el primer mandatario de la Nación se le arrimó un poquito, ella le dijo: "Perdón, que ahí está mi marido". "No importa", replicó Fujimori. "Yo tengo diez guardaespaldas". Nos hizo recordar a Jorge Negrete cuando intentó piropear a la entonces jovencísima María Félix, y ella le dijo: "No me moleste, porque soy casada". El artista respondió: "No me importa. No soy celoso". Negrete no tenía guardaespaldas.




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