Luces, Cámaras, Acción
Función de gala en la presentación de `Feliciano'.

Escenografía teatral con gran telón rojo de fondo, música folclórica y un `Feliciano' que decepcionó al público: estuvo mudo y fastidiado porque el libreto de la función se alargaba.

LA presentación pública de Oscar Ramírez Durand, camarada Feliciano, tuvo un final de telenovela. De aquellas de origen brasileño en las que la historia se cuenta -y se adecua- según la opinión del público, y el final es un círculo perfecto en el que encajan todas las piezas sueltas.
El oficial de la Dincote que recapituló la historia ató cabos y presentó la versión oficial de la caída de Ramírez Durand, la misma que sostuviera al final el propio jefe del Estado, por un lado, y la conductora de televisión, Laura Bozzo, por el otro.
"Feliciano cayó gracias a un trabajo paciente del Servicio de Inteligencia y a la operación combinada de las Fuerzas Armadas y Policiales, cuyo trabajo fue supervisado personalmente por el presidente Fujimori".
Como telón de fondo, tras un vidrio-espejo que servía para aislar a los jueces militares sin rostro -la presentación se realizó en la Sala de Audiencias del Consejo Supremo de Justicia Militar- apareció un `Feliciano' recién bañado, con ropa nueva, paseando en un escenario de 6 por 3 metros, rumiando de impotencia y abatimiento.
Mandíbulas apretadas, sudoroso, impaciente por el tiempo de exposición, `Feliciano' atinaba de vez en cuando a pararse frente al espejo y levantar el puño. No hizo más gesto que ese.
Apenas apareció, le soltaron huainos ayacuchanos y yaravíes salidos de la guitarra del maestro Raúl García Zárate. `Feliciano' no podía oír lo que los hombres de prensa le gritaban.
-¡Feliciano, di algo!
-¡Qué piensas del Acuerdo de Paz!
-¡Habla!
Fue el anunciado final de una serial por capítulos, con vacíos y contradicciones no del todo aclarados por el presidente Fujimori como se desprende de la cronología de hechos tomada de los principales diarios. A continuación algunas de las dudas en la historia oficial:
1. Si como dijo Fujimori, la captura de `Feliciano' fue producto de un seguimiento de inteligencia durante 40 días, ¿por qué el 12 de julio, al dar a conocer choques del Ejército y senderistas en Junín y San Martín, afirma no saber con exactitud si `Feliciano' está presente en estos combates?
2. La madrugada del martes 13 `Feliciano' es visto a 300 metros y escapa cruzando el río Shullcas. Ahora se sabe que el río por esta época está seco, y un hombre con la pierna lisiada no puede sacar mucha ventaja a un coronel de inteligencia; y menos si está a 300 metros de distancia.
3. `Feliciano' solicitó el apoyo de dos columnas. ¿En qué momento? ¿De dónde vinieron estas columnas? ¿Eran realmente columnas o fuerzas raleadas? Fujimori habla de una persecución desde el 2 de junio. Laura Bozzo dice que `Feliciano' se trasladaba de Vizcatán hacia el centro de Junín para sostener una reunión de dirigentes senderistas, y que el SIN conocía todos sus movimientos.
4. El paradero y nombres de las mujeres capturadas es un misterio. Primero se informa que se captura a la avanzada de `Feliciano' (Diana, María y Marcela). Al día siguiente, junto a `Feliciano' caen Olga, Rita y Raquel; dos vienen a Lima y una se queda en Huancayo "para seguir informando el paradero de los demás terroristas". ¿Qué pasó con las primeras tres mujeres de avanzada? ¿Se las trajo a Lima? ¿Se quedaron en Huancayo? Esto último no puede ser, de lo contrario, ¿para qué se quedó una de las tres que acompañaba a `Feliciano' si ya habían otras tres informantes.
5. "20 hombres de las fuerzas armadas capturan a `Feliciano'". La más clamorosa mentira del primer mandatario. (Ver nota aparte sobre participación del policía que manejaba el bus).


Pradera que se Apaga
La chispa encendida por Sendero hace 19 años
parece extinguirse con la caída de `Feliciano'.

Escribe DAVID MONTOYA

EL 3 de diciembre de 1979, Abimael Guzmán, en Conferencia Nacional Ampliada de Sendero Luminoso en Huamanga, alentando a sus huestes que en pocos meses iban a iniciar años de terror en el Perú, les dijo: "Seré simple combatiente de la primera compañía, haré aquello que haya que hacer, haré aquello que deba, no espero nada ...Ha comenzado el derrumbamiento de los muros y comienza a desplegarse la aurora". El 17 de mayo de 1980, la organización que engendrara Guzmán inicia sus acciones de horror; y hoy, 19 años después, va extinguiendo la flama de terror con la cual se originó. El 19 de abril de 1980, a 29 días de su primer atentado en Chuschi, `Gonzalo', al clausurar la Primera Escuela Militar de Sendero Luminoso en Ayacucho, en la que participó Oscar Ramírez Durand, acuñó la frase "Somos los iniciadores. Esta escuela militar es sello y apertura, sella y abre. Sella los tiempos de paz y apertura los tiempos de guerra".

Representación de la Conferencia Nacional que da origen a Sendero.

Desde que iniciaron sus acciones en Ayacucho, los senderistas se propusieron tres cosas. La primera fue fortalecer su presencia en ese departamento y los colindantes, como Huancavelica y Apurímac, y que ellos llamaron el Comité Regional Principal. Desde 1982 ese organismo estuvo bajo la dirección del capturado `camarada Feliciano'.
La segunda misión era expandir su prédica armada en el territorio nacional. La tercera, cercar la ciudad (Lima) para tomar el poder. Si bien el terror se inició en Ayacucho, esto no significó que otras zonas del Perú carecieran desde esa fecha de presencia senderista captada políticamente. La capital no podía ser la excepción. Las primeras acciones de sus militantes fueron las "pintas" de apoyo a la lucha armada, para luego pasar a acciones de sabotaje, como el incendio de la Municipalidad de San Martín de Porres, el 13 de junio de 1980. Esta era la forma en que iban organizando su grupo político en todo el país.
La militancia senderista seguía la terrible consigna que Guzmán le indicó en la II Plenaria del Comité Central el 28 de marzo de 1980: "Desarrollar la militarización del partido a través de acciones ...Que las acciones armadas confirmen nuestra prédica, que nuestra sangre se junte con la sangre de los que tienen que vertirla. No tenemos derecho a que esa sangre tirite sola, que su frío se acune con la tibieza de la nuestra. O no somos lo que somos".
La mayor militarización senderista (atentados) en el Perú se produjo sobre todo en la década del 80. No por gusto el pico más elevado de estas acciones terroristas ocurre en 1989. A partir de 1990 comienza el declive.
En los diez primeros años, Sendero Luminoso constituyó hasta ocho Comités Regionales en todo el Perú. El Comité Principal de Ayacucho y alrededores; el Comité Metropolitano de Lima, dirigido durante muchos años por Laura Zambrano, la `camarada Meche'; el Comité Regional del Centro, que comprendía los departamentos de Junín y Pasco; el Comité Regional de la Selva, que tenía como ámbito los departamentos de Huánuco, San Martín, Ucayali y Loreto, y a `Artemio' como uno de sus dirigentes principales; el Comité Regional del Norte, compuesto por La Libertad, Piura, Lambayeque, Cajamarca y parte de Amazonas; el Comité Regional del Sur, donde se encontraban Puno, Cusco, Madre de Dios, Arequipa, Moquegua y Tacna. A su vez, existían los Comités Regionales Nortemedio y Surmedio, cercanos a Lima.
Cada uno de estos comités por lo menos tenía dos contingentes (columnas) militares. Era su forma de darle dimensión nacional a su organización. Por esa razón, en 1994, capturado ya Guzmán y lo principal del Comité Central de Sendero, más de la mitad del territorio nacional se mantenía en estado de emergencia.

En 1991, el GEIN incautó en esta casa el video en el que aparecía el Comité Central de Sendero en pleno.

El Comité Regional de la Selva o del Huallaga, el único que existe hoy día y dirigido por `Artemio', siempre fue concebido como la zona senderista que obtenía la mayor cantidad de recursos económicos para la organización terrorista, debido a los cupos que cobra al narcotráfico. `Feliciano' llegó a hacer lo mismo en la selva ayacuchana del valle del Apurímac, hasta que el precio de la coca entró en crisis.
Desde mediados de los '80, siempre se dijo que `Artemio' y el Comité Regional senderista de la Selva o el Huallaga mantenían cierta independencia de la Dirección Nacional. Necesitaba eso para poder pactar y hacer negocios con el narcotráfico con el objeto de conseguir dinero y apertrechamiento militar.
En 1988, se produce un debate en la Dirección Nacional terrorista entre los que planteaban mantener el esquema clásico maoísta de seguir con la lucha armada desde el campo a la ciudad, teniendo como lugar principal de acción las zonas rurales; y los que consideraban que ya habían llegado a un equilibrio estratégico con las fuerzas del orden y era momento de remecer el país y cercar la ciudad, lo que implicaba trasladar parte del Ejército senderista a Lima, con el objeto de realizar acciones duras (coches-bomba, asesinatos) que iban -según su lógica- a anticipar la toma del poder. Triunfó esta segunda opción por una razón: Guzmán ya había anticipado en una entrevista de su pasquín `El Diario' que en 1990 iba a triunfar la lucha armada, es decir tomarían el poder.
Si Sendero Luminoso no tomaba esta decisión política de priorizar la ciudad, estaríamos en una situación fatalmente distinta. Quizás Guzmán todavía seguiría libre y `Feliciano' también. Desde Ayacucho, Guzmán y la dirección senderista, a través de los coordinadores nacionales, hubieran podido transmitir directivas a los diversos comités regionales. Así se habría mantenido la organización terrorista, no sabemos por cuánto tiempo más.
Desde 1989, los senderistas profundizan su presencia en las barriadas de Lima, captando militancia y creando espacios de logística para los senderistas que eran trasladados desde el interior del país. Fueron años duros los que se vivieron en Lima, porque otra de las razones que pesaron para el traslado a la capital fue la resonancia nacional e internacional que obtenían sus acciones, a diferencia de lo que ocurría en el interior del país. Ni las masacres que los terroristas ejecutaban contra comunidades en estas zonas llamaban la atención y creaban el pánico que buscaban.
Dirigentes asesinados y temerosos; barrios populares tomados por Sendero donde "los mil ojos y mil oídos" eran una presión cotidiana; coches-bomba y apagones, crearon un ambiente de ingobernabilidad y terror en Lima.
Pero al mismo tiempo la inteligencia policial avanzaba. En Lima, a diferencia de las provincias, la detección y el seguimiento eran mucho más rápidos. Así, en 1991, el Grupo Especial de Inteligencia de la Policía Nacional (GEIN) obtiene el video con la imagen de todo el Comité Central senderista, y allí empieza a seguirse la pista principal. Se detecta quién era el Coordinador Nacional y de allí a la captura de `Gonzalo' quedaba sólo medio paso. Al ser Sendero una organización vertical, esto significaba darle un golpe neurálgico a la cabeza. Eso ocurrió en setiembre de 1992.
Sin dirección política, la organización senderista se empieza a desmoronar, y a pesar de los esfuerzos de `Feliciano', una organización como la senderista no podía sobrevivir sólo con acciones militares. Por eso mismo, la captura de `Artemio' es sólo cuestión de tiempo.


¿Y Dónde Está el Chofer?
Suboficial PNP Adolfo Salazar descubrió a `Feliciano' y desapareció.

En Cochas Grande regresó la calma. Derecha, a 25 metros del lugar, Carlos Rufrán, carpintero de Cochas Grande vio cómo fue detenido `Feliciano'.

UNA de las cosas más raras de la presentación de `Feliciano' fue que un capitán de la Policía Nacional del Perú vaya en contra de su institución al certificar una versión ya desgastada y rebatida por más de una decena de testigos: que la captura de este líder subversivo fue obra de un capitán del Ejército que lo "identificó" por su enorme parecido a su padre y hermano, ambos conocidos por el militar.
El testimonio recogido por CARETAS en el anexo de Cochas Chico, lugar en el que ocurrieron estos hechos, niega esta versión y reafirma que fue el suboficial Juan Alfonso Salazar Quintana (38) quien detectó a `Feliciano'.
Carlos Rufrán (58), carpintero, declaró: "Vi que el chofer bajó del microbús y se acercó a un grupo en el que había militares y policías. El gritó: ¡Tengo a Feliciano! ¡Está sentado atrás!".
Apenas fue capturado, `Feliciano' fue llevado a la Comisaría de El Tambo. Si lo hubiese detenido un militar, el terrorista hubiese ido a parar a uno de estos dos lugares: al Cuartel 9 de Diciembre o a la Comandancia de la 31 División de Infantería del Ejército.

Suboficial Salazar: Un parte de su puño y letra desdijo su primera versión.

Rosario Rodríguez, reportera del diario Correo de Huancayo, afirmó que entrevistó al suboficial Salazar cuatro horas después de la captura y antes de realizar el parte policial en el que negó su crucial participación. "Lo ubiqué en los pasillos de la octava región policial y cuando me acercaba vi que varios colegas suyos lo felicitaban por la captura".
Pero eso no es todo. Salazar contó a la periodista que fue él quien identificó al terrorista: "Vi a la patrulla de la Comisaría de El Tambo a unos 80 metros y les dije que aquí estaba `Feliciano' y todos subimos al bus". Estas declaraciones fueron publicadas por el diario Correo el mismo día de la captura en una edición especial que apareció en circulación en la tarde.
No se conocen aún las razones que obligaron a Salazar a cambiar su versión. Se habla de una amenaza de baja y de hasta una recompensa de 10 mil dólares. Pero lo cierto es que hasta hoy su paradero es desconocido.


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