Las Mujeres y El Poder
La visión política y social de las peruanas a la luz de la historia y de una encuesta en Lima y en provincias.

Dos mujeres, dos épocas en el largo proceso de la incorporación de la mujer peruana a la política. La dama de la derecha es Zoila Aurora Cáceres, hija del Héroe de la Breña en la guerra del Pacífico y escritora que se carteaba con Rubén Darío y Miguel de Unamuno. Luchadora social, en 1919 se vinculó con la protesta de las proletarias y en 1930 pidió al comandante Luis M. Sánchez Cerro el voto para la mujer. Organizó más de una institución específicamente femenina. La foto la muestra en el esplendor de su juventud (había nacido en 1872). A la derecha vemos a Luisa María Cuculiza, ministra de la Mujer, conocida por su energía en la actividad municipal y en el lanzamiento de la jabalina y de improperios para quienes no comulgan con los puntos de vista del presidente Fujimori y del régimen del que ella ahora forma parte.

Escribe CESAR LEVANO

A nueve meses del parto electoral, el gobierno tiene la ardiente necesidad de conquistar a las mujeres. Acude para ello a todas las artes de la seducción oficialista: desde la presión bajo amenaza de ayuno a las señoras del Vaso de Leche hasta la asimilación de lideresas del feminismo.
La angustia gubernamental proviene de que hasta hoy la mayoría del electorado no quiere la re-reelección del presidente Fujimori y que esa tendencia predomina tanto entre mujeres como entre varones. (También Keiko Sofía, primera dama de la Nación, está en esa línea, aunque por razones muy específicas.
La única posibilidad de romper tal círculo de hierro es acrecentar simpatías en los sectores sociales C y D (bajo y muy bajo), particularmente entre las mujeres, cuya opinión ha empezado a mostrar, como luego veremos, curvas no precisamente tentadoras para el régimen.
Eso explica por qué el primer mandatario de la Nación muestra tanta preferencia por el programa "Laura en América" de la doctora Bozzo.
Múltiples datos explican ese hechizo palaciego. Contrariamente a la opinión general, "Laura en América" tiene, según indica Ibope, gran audiencia no sólo en los sectores C y D. Para las cuatro semanas de junio, su rating promedio en todos los niveles fue de 38.3 (en los niveles alto y medio, tuvo 33.1; en el C, 33.8 y en el D, 46.1 %).
La variante por sexo de ese público es elocuente: en todos los niveles sociales, sólo 8.8 de varones ven el mentado programa (6 en A y B, 6.3 en C y 13.2 en D). En cambio, las mujeres son más aficionadas a Laura: un 18.7 de todos los niveles (14.8 en A y B, 17 en C y 22.8 en D).
Eso no quiere decir que todos los que ven ese espacio sean automáticamente partidarios del gobierno.
En verdad, no todo se presenta de color naranja para el oficialismo. Imasen realizó entre el 24 de mayo y el 3 de junio una encuesta de nivel nacional especializada en temas de género. La consulta abarcó a 1659 personas, de las cuales 1166 fueron abordadas en provincias. Pues bien: el sondeo indica un cambio de acento en las preocupaciones de las mujeres de todo el país, y una tendencia a distanciarse del voto de 1995, que fue abrumadoramente favorable para Fujimori.
La encuesta fue realizada por encargo del Centro de Estudios Sociales y Publicaciones (CESYP), entidad que agrupa a diez organizaciones feministas (entre ellas, Flora Tristán y Manuela Ramos).

1908: así trataban en Londres a mujeres que luchaban por el derecho a voto. A esta joven, presa y en huelga de hambre la querían alimentar a la fuerza.

NUEVA INQUIETUD

El resultado es que las principales preocupaciones son compartidas por hombres y mujeres.
Tres son esas preocupaciones: Desempleo, mala situación económica y pobreza.
El desempleo ocupa el primer lugar de las preocupaciones, con 52.3 % de las opiniones (51.2 % los varones, 53.3 % las mujeres).
El segundo malestar proviene de la situación económica: acumula el 16.1 % de las preocupaciones, pero también allí hay diferencia por género (17 % los hombres, 15.1 % las mujeres).
En cuanto a pobreza, el 13.8 % la considera el problema más grave (12.2 % los hombres, 15.4 % las mujeres).
"La mujer", nos explicó Giovanna Peñaflor, directora de Imasen, "tiene menos trabajo dependiente, pero siente más el peso del desempleo del esposo o de los hijos. En problemas económicos, la mujer es más crítica que los varones: tiene que satisfacer las necesidades del hogar con el mínimo ingreso que recibe".
He aquí un dato importante para gobierno y oposición: el sector que reclama creación de empleo y reactivación económica está creciendo. Dice la especialista: "En las mujeres, ese sentimiento suele aparecer no tanto en las respuestas cuantitativas, pero sí en los focus groups donde ellas resultan mucho más críticas que los varones".
La relación de las mujeres con Fujimori ha sido muy cambiante. En 1995, su voto, como el de los varones, estuvo en gran parte determinado por el deseo de estabilidad y, para eso, continuidad.
Pero ahora la estabilidad no aparece por ninguna parte, la economía se hunde, los puestos de trabajo desaparecen, y esto implica un riesgo tanto para una eventual candidatura de Fujimori, como para la probable composición del futuro Congreso.
Algunas encuestas apuntan que lo más probable es que en abril del 2000 sea elegido un Parlamento en que ninguna fuerza cuente con mayoría absoluta. Somos Perú, de Alberto Andrade, podría obtener la bancada mayor, pero de todas maneras necesitaría de aliados aunque sea para puntos específicos que hagan viable la gobernabilidad de la Nación.

Keiko Sofía
prefiere a su padre en el hogar.

CUOTAS PARA MUJERES

Aquí asoma una cuestión que puede tornarse candente en los próximos meses: la del 25 % de puestos que deben asignarse a mujeres en las listas parlamentarias. Esa cuota fue establecida en 1997 tanto en la Ley General de Elecciones como en la de Elecciones Municipales, y tuvo auspicioso estreno en los comicios municipales de 1998. En el caso de las regidoras a nivel del país, el número de ellas se triplicó.
Pero surgió un problema que ahora se puede repetir. La ley no dice en qué tercio de la lista deben ir las mujeres. Por eso, sobre todo en provincias, impenitentes machistas colocarán a las damas en el último tercio de la nómina. Como material de relleno. El grupo Transparencia lo ha señalado en un análisis de las recientes elecciones municipales complementarias.
Por otro lado, no se ha realizado difusión suficiente del sistema de cuotas. La encuesta nacional de Imasen demostró que en algunos lugares el 80 % de los consultados ignoraba su existencia.
En todo caso, una vez enteradas de esa disposición, las mujeres se muestran más esperanzadas que los varones respecto a sus resultados. Así, a la pregunta: ¿Cree usted que esta medida logrará que haya más mujeres en el Congreso?, la respuesta a nivel nacional fue: Sí, con un 74 % (60 % de los varones y 80.3 % de las damas).
A nivel de la Gran Lima, los optimistas son aún más: el Sí llega a 80.5 % (73 % de los varones y un abrumador 88.8 % de las damas).
El sistema de cuotas para las mujeres es sin duda un avance. Pero en estricta justicia no es equitativo. Si el número de electoras es igual al de electores, ¿por qué a aquéllas se les asigna sólo una cuarta parte de las candidaturas?
Esta verdad de Perogrullo ha hecho surgir disputas entre las congresistas de Alemania. El 26 de octubre de 1998, el semanario "Der Spiegel" daba cuenta de una polémica al respecto y sacaba esta conclusión: "La cuota para las mujeres fue concebida por los hombres con el objeto de ofender a las mujeres". Nada menos. Hay que recordar que el derecho de voto costó lucha y sacrificio a las mujeres, como ilustra estas páginas el trato a una sufragista inglesa.
En todo caso, acá en nuestro Perú el 25 % es de todas maneras un paso adelante para las hijas de Eva. Como lo fue el derecho al voto, que el dictador Manuel Odría estableció en 1955; pero que había sido reclamado desde décadas antes por la izquierda peruana.
Un personaje notable en esa reivindicación fue la escritora Zoila Aurora Cáceres "Evangelina", que en 1924 creó el movimiento "Feminismo Peruano" y antes, en 1911, la institución "Evolución Femenina". En mayo de 1919 organizó la primera marcha de mujeres que preludió el paro de las subsistencias. El 29 de noviembre de 1930, apenas convocadas las elecciones para Asamblea Constituyente, "Evangelina" dirigió una carta abierta al comandante Luis M. Sánchez Cerro, entonces presidente de la Junta de Gobierno, en que pedía que éste reconociera el derecho de la mujer a elegir y ser elegida. "Evangelina" presidiría más tarde, en los años de la II Guerra Mundial, la organización antifascista "Acción Femenina".
¿Qué planteamiento cree usted que debe llevar al Congreso un representante de su región?, fue otra de las preguntas de la encuesta. La mayoría respondió, en primer lugar: "Proyectos para fomentar la inversión" y, en segundo: "La descentralización".
Otra idea central de hombres y mujeres consultados es que las elecciones no debieran ser de distrito nacional único, como ahora, sino de lista múltiple, a fin de que las provincias estén representadas por voceros directos, conocidos y queridos en su jurisdicción.

FUJIMORI: DEBE Y HABER

Las feministas reconocen que bajo el régimen de Fujimori se han creado instituciones favorables a la mujer: en particular el Ministerio de la Mujer y del Desarrollo Humano (Promudeh), que aunque es un cajón de sastre lleno de retazos, de algo sirve. Igual valoración conceden a la Defensoría Especializada de la Mujer, que forma parte de la Defensoría del Pueblo.
"La clase social es una variable más importante que la variable género", explica Giovanna Peñaflor. "Por eso no puede hablarse de una opinión pública femenina. Las mujeres escapan del tema feminista, porque se dan cuenta de que en el mundo la mitad son hombres y la mitad, mujeres".
"Por ejemplo", acota, "cuando organizaciones feministas u otras proyectan cursos sólo para mujeres, no les agrada. Quieren acceder a cursos donde haya hombres y mujeres. Parece que ésa es la lógica que prima. Esto exige una readecuación de los movimientos feministas."
Las mujeres están más marcadas que los hombres por sus experiencias cotidianas, concretas. Les impresiona más el precio de los frijoles que el anuncio de un gran crédito concedido al Perú.
El peor momento de Fujimori en las preferencias femeninas, indica Giovanna Peñaflor, fue cuando acusó e hizo meter presa a la ex Señora Mundo Luciana Boggiano de Zoeger. Por contraste, Martha Chávez, la congresista más votada en 1995, tuvo su mayor aceptación en los días en que, siendo presidenta del Congreso, llevaba a su bebé al hemiciclo parlamentario.
La encuesta de Imasen sitúa hoy a la doctora Chávez en el tercer lugar de preferencias entre los congresistas. Una aún más reciente del CPI la relega al quinto lugar. Hay que subrayar que en ambas encuestas Fernando Olivera ocupa el primer puesto, seguido por Lourdes Flores.
¿Volvería Martha Chávez al Congreso? La respuesta es un misterio. En todo caso, la consulta de Imasen arroja un alto porcentaje de personas que se declaran dispuestas a votar por una congresista. Las mujeres tienen en esto un voto abrumador, muy por encima del de los varones.
Pero nadie sabe todavía cuáles serán las candidatas que conquistarán el corazón de los hombres. Y de las mujeres.


Juego de Damas
Según una socióloga,
cuatro categorías de mujeres
se encuentran cerca del Ejecutivo.

En la química
del poder, Susy Díaz
pertenece a un tabladillo
especial. Un número
fuera de programa
la llevó al Congreso.

CECILIA Blondet es la autora de un documento de trabajo impreso por el Instituto de Estudios Peruanos en el que expone una novedosa clasificación de las mujeres que colaboran hoy con el presidente Fujimori. Las define así:
Las regias. "Un pequeño grupo de mujeres jóvenes y modernas, procedentes de familias de clase alta, abogadas, administradoras de negocios, banqueras o periodistas que por la crisis y la violencia se educaron y vivieron fuera del país y han regresado gracias al gobierno de Fujimori. De ahí su lealtad con el Presidente, al que consideran el salvador del Perú. No tienen afiliación ni experiencia partidaria por lo que no resultan amenazantes y hoy forman parte de la nueva burocracia como funcionarias, asesoras o consultoras del Ejecutivo."

La ex ministra
Miriam Schenone
fue auspiciada
por feministas.
Derecha:
Martha Chávez
es la más conspicua
en esta activa
categoría.

Las políticas. Son "las incondicionales del mandatario. Por afinidades étnicas, relaciones familiares o amistades probadas a través de muchos años en la función universitaria, forman parte del partido de gobierno y desempeñan altos cargos en el Parlamento y en el aparato del Estado".

Carmen Higaonna:
estaría en
esta franja ideada
por Cecilia Blondet.
Derecha:
Susana Galdós,
dirigente
de la organización
"Manuela Ramos".

Las orientales. Las Feministas. Se sitúan "en la segunda línea de las altas esferas del poder (aunque sin llegar a tener una relación cercana ni vínculos con el Presidente) un grupo de mujeres intelectuales y profesionales, especialistas en temas de género y muchas de ellas feministas de las ONGs".


Hillary Aclamada
En EE.UU., muchos la creen presidenciable.

Todo indica que Hillary Clinton, la esposa del Presidente de Estados Unidos, será senadora por Nueva York en las próximas elecciones. Se lo merece por cien motivos.
No hay que olvidar que antes de llegar a la Casa Blanca era considerada entre los cien abogados más importantes de la Unión. Su serenidad frente al escándalo desatado por cierta prensa y los republicanos con respecto a la ligazón de su esposo con Monica Lewinski reveló a una mujer de temple, decidida a defender no sólo al jefe del Estado, sino también a su hogar y su familia. Se distingue asimismo como defensora de los derechos de la mujer, en especial de las más necesitadas.


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