Lo de Bruno Chiappe
¿Nadie Sabía?
Jueces de Suiza quieren interrogarlo con su esposa y cuñado desde hace más de un año.

ESTA semana las autoridades montaron un respetable espectáculo con la captura en Puno y traslado a Lima de Pedro David Pérez Miranda -alias "Peter Ferrari"-, personaje parrandero conocido en la farándula y acusado de exportar barras de zinc, cobre y bronce enchapadas como si fueran de oro, y de reciclar con un pequeño grupo de "empresarios" afines unos 40 millones de dólares.
Con él cayeron dos compinches y una bolsa de viaje de 27,000 dólares, además de un kilo de joyas -recursos considerados muy escasos para estos menesteres.
Debidamente advertidos, los medios de comunicación estuvieron presentes en el desembarco del Antonov policial, siguieron la caravana provista de medidas de seguridad dignas de un pontífice, y escucharon al director general de la PNP, general Fernando Dianderas Ottone, describir las proezas de la Dirección Nacional Antidrogas (DINANDRO) y de los servicios de inteligencia cuando los detenidos pretendían salir por Desaguadero.
El diario oficial El Peruano aludió nuevamente a la participación de una unidad antidrogas del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) en esta operación, dado que la trafa de las barras doradas de alguna forma estaría ligada al lavado de dinero del narcotráfico.

Primero dijo chau el 4 de abril y después se arrepintió. ¿Afuera se sentía mucho más inseguro?

FUGA CON TONDERO

Lo que llama la atención es que la captura de "Ferrari" ha merecido más prensa que el caso de Bruno Chiappe Ebner, corredor de autos que, habiendo logrado fugar al exterior, sin apretar el embargue volvió voluntariamente, y se entregó "arrepentido".
Chiappe, por cierto, está vinculado a un asunto más contundente: la interdicción de 2.3 toneladas de cocaína pura en el Callao el 1° de abril -cargamento valorado en más de 200 millones de dólares- y al posterior hallazgo de otras 2 toneladas de pasta básica en Chincha.
Ambos acopios pertenecían a una banda denominada Los Camellos y figuran entre los prendimientos récord en la larga historia del narcotráfico en el Perú. Son superados sólo por las 3.3 toneladas de cocaína de Los Norteños en 1996, y por las 4 toneladas provenientes del Perú recién descubiertas en Holanda en un contenedor de textiles.
En la conferencia de prensa realizada el martes 6 de abril después de la intervención en el Callao también se aludió al meticuloso trabajo del SIN, organismo que en coordinación con la DINANDRO habría implementado un plan, se dijo, con semanas de antelación.
Presentes estuvieron, además de Dianderas, el propio ministro del Interior, general José Villanueva Ruesta, y el jefe de la Dinandro, general Dennis del Castillo.
Lo único que faltó decir ese martes fue que Chiappe, presumible cabecilla de Los Camellos en el país y socio de un panameño, Boris Foguel, había fugado el domingo 4, pero no por Desaguadero o algún otro punto fronterizo apartado, sino tomando un vuelo de COPA hacia Panamá y después Cuba en el Aeropuerto Internacional de Lima.
Dado el hecho que las 2.3 toneladas de pichicata habían sido descubiertas cuatro días antes, y puesto que según coincidentes versiones ya habían sido detenidas 6 personas y 27 interrogadas, la modalidad de la fuga de Chiappe llamó la atención de CARETAS.
El abogado de la familia Chiappe, Javier Corrochano, explica que Bruno salió por el Aeropuerto Internacional simplemente porque no había una orden de captura contra él.
Esto en términos de las pantallas del Aeropuerto es evidente, pero ¿cómo lo sabía Chiappe?
¿Y cómo le consta a Corrochano? En un escrito remitido al juzgado en lo penal de turno en mayo el abogado lo afirma con la seguridad de quien posee información privilegiada, ya que los intentos que hizo el periodista Orazio Potestá de CARETAS, junto con otros colegas, para obtener referencias en la PNP sobre el periplo de Chiappe fueron en vano.
El propio jefe de la Dirección de Informaciones de la institución las negó, indicando que podrían atentar contra la investigación en curso.
Potestá publicó dos artículos sobre este sonado caso de narcotráfico mayor en CARETAS 1565 y 1566, descubriendo en el camino que Corrochano estaba de alguna forma relacionado.
Los artículos de Potestá le han valido una denuncia judicial de Corrochano, quien pide una reparación civil de US$ 500,000, nada menos.
Corrochano es, sin duda, un abogado con buena estrella financiera, pero con mala suerte -digámosle así- en materia de conflictos y acusaciones.
Uno de sus más notorios clientes fue Carlos Manrique de CLAE, quien en 1994 también logró fugar misteriosamente por avión del país, que luego fue capturado y repatriado, y que eventualmente se quejó de su defensor por cobrarle honorarios que sumaban un millón de dólares y que, según su versión, incluían los no prestados servicios del Dr. Vladimiro Montesinos.
Cartas de Manrique fechadas el 6 de febrero y 18 de mayo de 1995 dirigidas a Corrochano y a Montesinos fueron hechas públicas, y en CARETAS aparecieron facsímiles. Corrochano negó entonces y rechaza ahora la autenticidad de esas cartas, pero en la cárcel de Miami en agosto de ese año Manrique fue entrevistado por Cecilia Valenzuela, y confirmó haber escrito las misivas añadiendo que Corrochano anteriormente le había recomendado "contratar al estudio del Dr. Vladimiro Montesinos" para sumarse al suyo y "reforzar la defensa de CLAE".
Manrique también afirmó que de Lima habían viajado "dos personas diciendo que representaban al gobierno para negociar mi regreso: el doctor Corrochano y el doctor Flores".
Potestá en sus artículos también recordó las acusaciones que un allegado temporal del estudio Corrochano, Luis Isuzki García, hizo contra el abogado, vinculándolo al caso de los López Paredes y a Fernando Zevallos.

Corrochano siempre en controversias. "Peter Ferrari" en la DINANDRO a paso de polca".

CARETAS 1439 publicó una rectificación de Corrochano en noviembre de 1996 rechazando enfáticamente las versiones de Isuzki, pero aceptando que, tal como lo había declarado el propio Zevallos en la televisión, en una ocasión se reunió en su estudio con el ahora prófugo ex presidente de AeroContinente, aunque sólo para decirle que no podía tomar su caso porque no estaba especializado en el tema de narcotráfico.
Zevallos, por cierto, no es habido desde 1997.
CARETAS no refrendó entonces ni certifica ahora la veracidad de las versiones de Manrique o de Isuzki, y vuelve a tomar nota del rechazo que Corrochano hace de ellas, y las denuncias penales que ha ejecutado.
La revista, sin embargo, no puede dejar de considerar que es válido referirse a esos antecedentes conflictivos en artículos periodísticos tratando el episodio de Chiappe, ya que los casos de fuga con tondero y repliegue posterior tienden a repetirse entre la clientela de Corrochano.
Baste recordar que fue también abogado de Alfredo Zanatti, otro cliente que fugó del país y que luego volvió para entregarse en el marco de una negociación que todavía no se aclara del todo.
Corrochano, por cierto, podría ser el buen samaritano legal de los arrepentidos, pero esto no se lo pudo explicar a Potestá porque nunca respondió a los reiterados llamados que hizo éste a su estudio.

ABOGADO DE LA FAMILIA

Ahora bien, la señora Hilda Ebner Wenninger viuda de Chiappe, la madre de Bruno, escribió a CARETAS contando que Corrochano, "el abogado de la familia", fue abordado para defender a Bruno. "El goza de nuestro aprecio y confianza, añadió, desde que vivía mi marido, don Juan Chiappe Brescia. El doctor Corrochano declinó la defensa de mi hijo porque no es su especialidad y nos recomendó a otro abogado, el doctor Ricardo Araujo..."
Corrochano cita en su escrito esta carta para demostrar que él está apartado de la situación de Bruno Chiappe y que, por lo tanto, poco tiene que ver con sus idas y venidas.
Sin embargo, éste es un caso de narcotráfico particularmente importante, y la prensa tiene el derecho a insistir en el esclarecimiento de todos los detalles, señalar cualquier incongruencia y hacer preguntas de toda índole.
Por ejemplo, la señora Chiappe (que sin duda resulta siendo una víctima inocente en todo esto) cuenta que "ahora que mi hijo está detenido, no se pueden imaginar la cantidad de acreedores que nos salen al paso a cada momento." Pero añade algo que resulta desconcertante: "Con ninguno ha tenido tratos el doctor Corrochano".
¿No cabe preguntarse a qué se dedica el abogado de la familia si no participa en este aspecto tan agobiante de la situación?
En todo caso, el abogado Araujo, al ser entrevistado por Potestá, señaló que fue Corrochano quien "habló con Bruno y lo hizo entender" que lo mejor era volver de Cuba y entregarse. ¿Corrochano desplegó sus poderes de persuasión por teléfono o viajó a La Habana en LACSA?
Una versión asegura que Corrochano acompañó como abogado a Rocío del Castillo Gonzales, esposa de Bruno Chiappe, a una diligencia conducida por un fiscal adjunto apellidado Cahuavilca. ¿Es esto cierto?

Sentencia de corte federal suiza confirmando embargo de dos cuentas por las que reciclaron US$ 12 millones.

EMBARGO EN SUIZA

Finalmente, y muy importante, ¿está al tanto el abogado de la familia Chiappe que tanto Bruno como su esposa y su cuñado Lorenzo La Rocca Parisi vienen siendo requeridos desde comienzos de 1998 por el procurador público del Cantón Ticino de Suiza, Emanuele Stauffer, para ser interrogados en vinculación a un caso iniciado con la captura de tres sujetos -Antonio Fago, Enrico Galli y Fabio Poggi- acusados de estafa, agresión, reciclaje de dinero e intento de asesinato?
¿Sabe Corrochano que una corte distrital de la justicia federal de Suiza confirmó el embargo de dos cuentas en el SBS (Societa di Banca Svzzera di Lugano) el 12 de noviembre de 1998, dado que sus titulares, Chiappe, esposa y cuñado, se han negado a acudir a la convocatoria judicial?
¿Está enterado el abogado de la familia Chiappe que el 12 de enero del presente año el Juez de Instrucción y Detención de Ticino, Ivano Ranzanici, rechazó una apelación interpuesta a nombre de Chiappe y señora para levantar el embargo, indicando que en esas cuentas, en un brevísimo plazo, entre el 17 de febrero de 1997 y julio de ese año, se depositaron per contanti y giraron más de 6.6 millardi di lire italiana" (o el equivalente de US$ 12 millones)?
¿Sabe Corrochano que en la argumentación del juez Ranzanici los movimientos registrados en esas cuentas inducen a pensar en lavado o reciclaje de dinero que se sospetta provenire da traffico di stupefacente?
Si Corrochano no conocía de esta situación tan seria, ¿qué clase de abogado de confianza es de la familia Chiappe?
Y si la DINANDRO y el SIN tampoco estaban al tanto de esta investigación judicial suiza involucrando a ciudadanos peruanos, ¿en qué medida son unidades especializadas en la lucha contra el narcotráfico?
Si, por otro lado, ya todos sospechaban de Bruno Chiappe, el manirrota que daba propinas de 100 dólares, ¿por qué pudo salir del país el domingo 4 de abril?


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