Edad de Piedra
Agresión contra Andrade en Cajamarca y otras ciudades indica que el régimen busca reelección a lo bestia.

LA lluvia de piedras que atacó a Alberto Andrade y su comitiva, compuesta por Manuel Masías, Pedro Planas, Nora Bonifaz y María Ocharán, el sábado último en Cajamarca, es un indicio alarmante de lo que puede ser la próxima campaña electoral.

Manifestantes que después dijeron que les habían ofrecido alimentos si apedreaban a Andrade.

Los viajeros acudían a una convención de Somos Perú que se iba a realizar en un anfiteatro local. Al llegar al aeropuerto, observaron camiones cargados de gente, la cual recibió luego la orden de movilizarse a otro lugar. En una de las fotos que aquí publicamos se puede observar a un individuo con gorra militar que parece ser el jefe.

El de la gorra castrense era el jefe manifiesto de la camionada. Al lado, alcalde de Lima y los insultos pintarrajeados contra él.

El grupo visitante fue recibido por el alcalde independiente de Cajamarca, Hoyos Rubio. Luego, a la entrada de la ciudad fue hostilizado por una turba. Andrade se dirigió en seguida al Hotel Laguna Seca, a descansar, y a la salida se volvió a encontrar con los piquetes hostiles, que a pedradas rompieron las lunas de un auto de su seguridad. En el anfiteatro lo aguardaba nueva pandilla manipulada. No había un solo policía en toda la ciudad. Aunque una comisión de Somos Perú había informado un día antes al comisario, resultó que el sábado, qué casualidad, los policías tenían un apasionado evento deportivo. Desbordes similares se han organizado contra encuentros departamentales de la organización en Arequipa, Trujillo, Piura y Pucallpa.