Proyecto
Teleférico a Machu Picchu
De dar luz verde el INRENA en poco más de un año se estaría inaugurando sistema de transporte espectacular a venerado santuario..

1Estación Terminal,
2 Cabina Teleférico,
3Torre de Apoyo en el Cerro Putukusi,
4 Estación Inicial en Aguas Calientes.
Observando con detenimiento la fotografía se puede apreciar en la línea imaginaria del teleférico de 2.2 kms. entre Aguas Calientes, estación inicial (a la derecha) y la plataforma de llegada. En la realidad los cables serán difíciles de apreciar a simple vista. Las estaciones y la torre de apoyo, en el cerro Putukusi, se mimetizarán con la naturaleza. Las cabinas "transparentes" ofrecerán panoramas espectaculares.

Escribe
ALBERTO SANCHEZ-AIZCORBE C.

VISITAR la ciudadela de MachuPicchu puede convertirse en una pequeña experiencia de turismo de aventura si se tiene en cuenta lo siguiente: madrugada para tomar el vuelo de Lima al Cusco; previo mate de coca, segunda madrugada al día siguiente para acomodarse con tiempo en el tren que se detendrá al pie del Santuario cuatro horas después. En este punto, en la Estación de Puente Ruinas, agilidad y algunos pequeños empujones para subir primero a uno de los 19 micros autorizados y algunos más que después de 12 curvas cerradísimas y casi media hora de camino, cubren los 384 metros de altura que separan a la estación de la ciudadela (este último tramo puede condensarse bien en las expresiones de una turista norteamericana "…el camino hacia Machu Picchu me dio mucho miedo y el conductor no dejó de acelerar. El pensó que era una carrera"). Una vez en la parte alta, cuatro horas para recorrer las ruinas, para tomar un poco de aire y un almuerzo al paso y nuevamente doce curvas, poco más de veinte minutos porque ahora se va en bajada y, dando el tono local, un par de niños, desde hace cuarenta años, en cada tramo, entre curva y curva, por doce veces, dicen "bye, bye" bajando por la empinada ladera, para extender la mano al final de la peripecia. Y vuelta a la ciudad imperial.
A pesar de todo, el visitante queda fascinado. El genio que concibió Machu Picchu no será jamás conocido, ingratitud de la historia, pero indudablemente que la ubicación y disposición escogidas pueden considerarse como obras maestras del urbanismo; completada posteriormente por la construcción pétrea. Y el paisaje que se puede admirar, a través de las diferentes horas del día, es inigualable. Es quizás uno de los más bellos que puede ofrecer el mundo. Y el contenido cultural que él ocultó durante siglos seguirá siendo motivo de peregrinación permanente. ¿Por qué entonces no mejorar las condiciones en las que se puede visitar Machu Picchu? ¿Evitar el "tour de force" que implica su visita?

Fortaleza de Masada, venerada por Israel, cuenta con teleférico para ascender desde el desierto.

El teleférico, en primer lugar, permitirá ampliar el horario de permanencia ya que realiza el viaje en cinco minutos entre la localidad de Aguas Calientes -potenciando la actividad turística de su población pues será recorrido obligatorio- y el terminal ubicado a 300 metros del ingreso a las ruinas, sin quedar supeditado el visitante al horario rígido de subida o de bajada de los micros. Y la vista de la que se disfrutará durante el viaje será incomparable: el recorrido hará apreciar la geografía y la ubicación de la ciudadela en toda su magnificencia. Por otro lado, la energía a utilizar, es decir la eléctrica, es una energía limpia, cuya operación no emite gases que afecten la salud de las personas o la vida silvestre además de permitir la operación de un medio de transporte silencioso, que hará más sobrecogedora la visita. Por todo ello es que hasta ahora no ha habido una oposición racional a la instalación del teleférico en la zona. Al contrario, se lo considera conveniente.
El estudio de impacto ambiental elaborado por Dames & Moore, una de las más importantes firmas a nivel mundial sobre trabajos en la materia, ha señalado impactos negativos, en el peor de los casos medianos, pero que son perfectamente subsanables, como la pelada que se tendrá que hacer a los cerros -una franja en realidad- para poder tender los cables. En menos de un año, dadas las condiciones climáticas de la zona, la vegetación preexistente estará totalmente restablecida. Ahora, si de impactos negativos se trata, la empresa concesionaria del servicio de autobuses puede estar tranquila ya que no todos los visitantes utilizarán el teleférico debido a un mayor costo; eso sí, no podrán haber micros de más.

Si bien el tren es insustituible, el viaje en micro puede llegar a ser insufrible.

Pues bien, dando por sentada la presencia del teleférico se podrían establecer dos horarios para el tren de turistas, uno más cómodo en relación al madrugón, sin sobrepasar la cantidad de visitas diarias al Santuario (2,200 según estudio realizado por el INC del Cusco con apoyo de la UNESCO y de la empresa Wright Water Engineers) ampliando el horario de cinco horas en la actualidad, a diez.
De lo que se trata es de darle calidad al circuito turístico que, comenzando en el Cusco, tiene como objetivo primordial la visita a una de las ruinas más importantes de la Humanidad, y que ésta se realice con el solaz y tranquilidad que requiere el visitante que más aporta económicamente y que convierte a la actividad del turismo en aliada de la conservación.