De Hito En Hito




De Hito En Hito
Ya está definidia la forma cómo se instalarán los 30 hitos que faltan para terminar de demarcar tres tramos pendientes de la frontera con Ecuador.

Raudo, Nicolás Roncagliolo, titular de la Comisión Peruana Demarcadora, entregó plan a Fujimori.

Escribe LUIS ALBERTO CHAVEZ

EL lunes 30, una semana después de haber sido nombrada, la Comisión Peruana Demarcadora de Límites que preside el embajador Nicolás Roncagliolo, se reunió con el presidente Fujimori y el canciller Fernando de Trazegnies, y entregó el plan de trabajo para la colocación de hitos.
El Presidente quedó asombrado por la rapidez con que actuó la comisión. Pero, no había por qué. La responsabilidad y competencia en el tema de límites fronterizos y demarcación es de la Cancillería, y lo que para el resto de los mortales resulta extraordinario, para ella es pan de cada día.
Tras la reunión, el jefe de Estado explicó detalles de lo que será el trabajo de colocación de hitos, aunque de manera general y sin precisar, ni diferenciar, los trabajos de desminado de los de demarcación propiamente dichos.

TRES ETAPAS

En la primera etapa, la comisión mixta demarcadora partirá en helicóptero desde la base de operaciones y con ayuda del GPS ubicará desde el aire el área aproximada donde se colocará el hito.
Una vez señalado el lugar, se pasará a la segunda etapa. En ella, un equipo especial de desminado, compuesto a su vez por tres subgrupos, realizará -de manera alternada para evitar el estrés-, la agobiante tarea de eliminación de artefactos explosivos. Se ha previsto hasta 12 equipos de desminado: 9 en la Cordillera del Cóndor, 2 en Cusumasa-Bumbuiza/ Yaupi-Santiago, y 1 en Lagartococha-Güeppi.
Recién en la tercera etapa se verificará en el terreno el lugar exacto de colocación del hito tras las tareas como levantamientos y observaciones topográficas, señalamiento de accidentes geográficos, detalles de cursos de agua, entre otros.
Además de los equipos de desminado, se formarán hasta ocho brigadas de demarcación, de dieciocho hombres cada una -nueve por cada país-, que realizarán el trabajo de campo. Ellos se encargarán de abrir trocha, talar unos cien metros a la redonda del punto de ubicación geodésica del hito, cavar un hueco de un metro de profundidad, encofrarlo y aguardar, en campamentos, la llegada del hito en helicóptero para ultimar su colocación.

Aún no se define si serán helicópteros MI-17 de la FAP (arriba) los que trasladarán los hitos o los MI-26 del Ejército.

Dos brigadas se ubicarán en Lagartococha-Río Güeppi para reponer cuatro hitos; otras dos en Cusumasa-Bumbuiza y Yaupi-Santiago para instalar tres hitos más; y cuatro brigadas en la Cordillera del Cóndor, para colocar 23 hitos, éstos últimos debidamente identificados con sus respectivas coordenadas geodésicas recomendadas por los países garantes.
Tarea especial, tendrán las brigadas de Cusumasa-Bumbuiza/ Yaupi-Santiago. En este tramo, como sabemos, los garantes recomendaron una solución política y señalaron dos puntos imaginarios a partir de los cuales se cerrará ese tramo. Encontrar estos dos puntos será la misión, así como determinar si se colocan dos o tres hitos en este sector.
Cada grupo nacional de trabajo estará compuesto por un jefe de brigada, 2 operadores de instrumentos, 4 ayudantes, 1 albañil y 1 asistente. Reducción sustancial comparada con los 60 hombres que en ocasiones tuvieron las brigadas mixtas de 1942.
No habrá actos simbólicos ni rememorativos, excepto la protocolar reunión fronteriza para la formación oficial de la Comisión Mixta Demarcadora. Los hitos llevarán nombres neutros, toponímicos, evitando cualquier referencia bélica.
Se ha puesto especial cuidado también en el diseño del acta de protocolización de los hitos, anunciándose un nuevo modelo, sencillo y directo y sin más datos aleatorios que los característicos universales: longitud, latitud, y la fecha de finalización de los trabajos.

TIPO OBELISCO

El modelo de hito definido -tipo obelisco- no existe en ningún otro punto de nuestra frontera: bloque de fierro, hormigón y cemento de 2,5 toneladas de peso y 1.80 metros de altura. Se estrenará muy probablemente en treinta días, tan pronto se acuerde el procedimiento a seguir y se defina el lugar de trabajo de construcción de los hitos. Entre las alternativas se barajan las localidades ecuatorianas de Zamora y Yanzatza, para los hitos de la Cordillera del Cóndor, y el Puesto de Vigilancia Peruano de Güeppi para los necesarios en Lagartococha.
Los hitos serán trasladados en helicópteros, probablemente MI-26 del Ejército Peruano que pueden llevar hasta 20 toneladas de carga (unos 7 hitos en cada salida) y cuyo costo promedio de vuelo fluctúa entre US$ 9 mil y US$ 12 mil la hora. O los MI-17 de la Fuerza Aérea, con 4 toneladas de capacidad de carga, 2 a 3 horas de autonomía de vuelo y un costo promedio de US$ 2 mil 500 la hora.
El presupuesto total aún no se conoce, aunque cifras oficiales han mencionado US$ 2 millones. Pero, está claro que siendo la responsabilidad compartida, los gastos se asumirán en partes iguales. Lo que sigue ahora es la formación de la Comisión Mixta Demarcadora, y la reunión en algún punto de la frontera de sus integrantes peruanos y ecuatorianos. "El éxito de la misión encomendada está en la preparación, en la planificación del trabajo; y en la coordinación directa, fluida con la otra parte", asegura uno de ellos.

Unos 525 hitos están instalados en la frontera que nuestro país comparte con cinco países: 180 en la frontera con Ecuador, 7 con Colombia, 86 con Brasil, 80 con Chile y 152 con Bolivia. Son simples mojones de piedra, torres de hierro, moles de concreto o accidentes geográficos, no pueden ser manipulados unilateralmente. Sin embargo, algunos fueron removidos por Ecuador. Es el caso del Hito Cusumasa-Bumbuiza cuya desaparición se descubrió en 1991. Una vez por año, o cuando las partes lo acuerden, se reúnen las Comisiones Mixtas para inspeccionar.

COMISION DEMARCADORA

En la Comisión Peruana Demarcadora de Límites hay una mezcla de experiencia y juventud. El embajador Nicolás Roncagliolo, el general EP Jesús Reyes Tavera y los coroneles FAP Gerardo Pérez del Aguila y Wilar Gamarra Molina son tal vez los más experimentados.
Pérez del Aguila, miembro del Instituto Geográfico Nacional participa desde hace años en los trabajos permanentes de inspección de la frontera y mantenimiento de hitos. Luis Sandoval Dávila, ministro consejero destacado en la embajada del Perú en Brasil, fue el delegado peruano que sustentó ante la comisión de peritos jurídico-técnicos de los países garantes, los alegatos sobre los tramos Cunhuime Sur-20 de noviembre y Cusumasa-Bumbuiza/ Yaupi-Santiago. Y el segundo secretario, José Boza Orozco, es un destacado alumno del ex director de fronteras de la Cancillería y actual embajador del Perú en Chile, Jorge Colunge. Sobre ellos recae la responsabilidad de retomar el trabajo de demarcación que quedó paralizado en 1950.