Qué Verde Era Mi Lima




Qué Verde Era Mi Lima

La falta de color en su cielo, Lima lo suplió tradicionalmente ornando de árboles y plantas sus plazas y avenidas; de allí que mereciera el título de "Ciudad jardín". Para quienes piensan que la vegetación le resta presencia a la arquitectura moderna, estas imágenes demuestran, por el contrario, que el verde le da una mayor prestancia a sus líneas. Por ahora, sólo cabe esperar que el Proyecto del Centro Financiero recoja esta tradición verde de Lima.

Así lucía, pletórica de palmeras y plantas, la Plaza de Armas, en los primeros años del siglo. Derecha, la Plaza de la Inquisición, en su dulce apacibilidad, entonces ornada de frondosos árboles y jardines. Abajo, el tradicional Puente de Piedra. El verde reverberaba hasta en los recodos del río. Un ciudadano alemán que residía en Lima mandó a Europa a colorear estas imágenes.

LA Lima de los comienzos de siglo era, a pesar de las preocupaciones de Federico Elguera, el primer alcalde limeño elegido con el voto popular, una ciudad limpia y ordenada, que mantenía una unidad arquitectónica en sus edificaciones, que se trasluce especialmente en las casas que rodean las plazas Bolognesi y 2 de Mayo y la avenida La Colmena, que hoy ha sido prácticamente descuartizada.

Litografía que ilustra un plano de Lima del siglo XIX. En la Lima del pasado las casas tenían su huerta con árboles que, a veces se levantaban más allá de su techo. Derecha: Plaza Matriz del Callao, también ornada de plantas.

Era una ciudad, además, con mucho colorido. Estaba entonces lejos de inventarse la fotografía en colores. Pero ya se hacían algunas pruebas con halagadores resultados. Una de ellas fue la que ensayó el ciudadano alemán Eduardo Polack Schneider, que tenía un establecimiento de estampillas postales e innumerables curiosidades en la calle de Los Huérfanos. Polack mandaba a colorear sus fotografías a Alemania. ¿Cuántas? Se calcula que casi un millar.

Los hermanos Wenceslao y Andrés Herrera en su tienda del jirón Azángaro, donde exhiben permanente-mente más de trescientas fotografías de Lima antigua.

De esa colección, la familia Herrera conserva 350 copias. Andrés Herrera, uno de los hermanos, que estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes con Tilsa Tsuchiya, Víctor Delfín y Oswaldo Sagástegui, ha logrado reunir, a lo largo de cuarenta años, una valiosa colección de fotos antiguas de Lima. Posee actualmente 12 mil placas de vidrio, y sigue aumentando su colección. (DTL).