Escándalo Fraude a la Vista


Escándalo
Fraude a la Vista
Resolución de la Oficina Nacional de Procesos Electorales indica miedo a la voluntad popular y desprestigia al país.

Fernando de la Flor y Alberto Borea, del Foro Democrático y acrobático Javier Valle Riestra quien tam bién se sumó a la protesta.

Escribe
GUILLERMO GONZALES ARICA

JOSE Portillo Campbell, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), tuvo un difícil fin de semana. La resolución jefatural que daba la razón al ex congresista de Cambio 90-Nueva Mayoría Manuel La Torre Bernales, en el sentido de suspender toda la tramitación iniciada con miras a un referéndum sobre reelección del presidente Fujimori, llegó a su oficina la tarde del viernes 7. Cuentan personas allegadas a la ONPE que cuando por fin estampó su firma en la resolución, estaba muy nervioso. De sólo tocarlo, el papel quemaba. El texto había sido redactado en la gerencia legal de la ONPE.

José Portillo, jefe de la ONPE, contraviene resolución del JNE. Al lado, veloz impresora de planillones.

El documento establecía que todo el proceso del referéndum debe pasar primero por el filtro del Congreso. Esto es, antes tiene que ser desaprobada una iniciativa legislativa para derogar la ley de reelección presidencial, iniciativa que debe haber obtenido una votación a favor de por lo menos 48 congresistas. Era la aplicación al pie de la letra de la "Ley Marcenaro".
¿Cómo se cocinó el entuerto jurídico en la ONPE? Personaje clave de esta obra ha sido Godofredo Dávila, gerente legal del organismo. Funcionarios de la ONPE señalan que "la palabra de Dávila es sagrada para Portillo". Cierto es que el gerente de gestión electoral, José Cavassa, de quien se dice está relacionado con Martha Chávez, también habría jugado un rol en la maniobra.
Comentan algunos que, antes de tomar su decisión, el presidente de la ONPE se había asegurado la opinión de algunos miembros del Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Es evidente que Portillo podía presumir la reacción del presidente de la corte electoral, Luis Serpa, y de José Bringas, los dos cercanos al gobierno. Pero no así la de los otros tres miembros. Para que el JNE refrende su decisión se necesitan tres votos del total de cinco. Es decir, por lo menos un miembro más debía estar de acuerdo con la resolución que iba aprobar. Se sabe que por lo menos uno de ellos estaría en contra. Se trataría del representante de las Facultades de Derecho, Ramiro de Valdivia.

Hecha la ley, hecha la trampa he ahí su línea.

¿Pero cómo empieza toda esta historia? A decir verdad, desde un comienzo la ONPE interpretó que el Foro Democrático no podía recolectar firmas para el referéndum y que debía presentar primero una iniciativa legislativa. El 10 de setiembre de 1996 comunicó a los promotores del referéndum que debían ir primero al Congreso. Quince días más tarde, el JNE revocaba esa decisión y permitía que los del Foro Democrático continuaran con su tarea. Sólo 16 días después se aprobaba la ley 26670, más conocida como "Ley Marcenaro".
Esta condiciona la desaprobación de leyes que pretenda un referéndum a la presentación de una iniciativa legislativa. Si se aprueba, las leyes quedan derogadas. Si se desaprueba, recién hay luz verde para el referéndum. Como se recuerda, por esa época la preocupación se apoderó de la mayoría oficialista.
Para asegurarse, los oficialistas del Congreso adobaron entonces una ley ad hoc. En vista de eso, nuevamente la ONPE interrumpió el proceso de recolección de firmas. El JNE, el 30 de octubre de ese año, puso punto final al diferendo y ordenó a la ONPE que se continuara con el proceso ya iniciado.
La ONPE ha tenido un comportamiento lineal respecto a este tema. Primero apoyó la Ley 26592, cuyo autor es el congresista de la mayoría Gilberto Siura. Luego argumentó a favor de la aplicación de la Ley 26670. En ambas ocasiones el JNE, entonces presidido por Alvaro Chocano, no le dio la razón.

Ricardo Marcenaro, el congresista de la ley amañada, Alvaro Chocano, ex presidente del JNE que antes enmendo la plana a la ONPE y Godofredo Dávila, redactor de la resolución antidemocrática.

Respecto a la Ley Siura, el JNE argumentó que lo que pretendían los miembros del Foro era la desaprobación de una ley. Por tanto, no tenían que presentar ninguna iniciativa legislativa pidiendo la desaprobación en el Congreso. En cuanto a la "Ley Marcenaro", el Jurado interpretó que no era aplicable al expediente promovido por los ciudadanos Lourdes Flores Nano, Alberto Borea Odría, Javier Diez Canseco Cisneros y Mauricio Mulder, y declaró nula la resolución de la ONPE que iba en contra del proceso del referéndum.
Hoy, tras casi dos años, la ONPE vuelve por sus fueros. Por tercera vez, para darle la razón al gobierno y evitar que se produzca el referéndum. Sostienen sus voceros que "lo único que está haciendo la ONPE es aplicar la ley vigente y que una ley derogada hace dos años -la que establecía el único requisito de la presentación de firmas- no puede ser aplicada". Además argumentan que "el JNE sólo dio autorización para el procedimiento de recolección de firmas".
Fernando de la Flor, personero del Foro Democrático, replica que "la actitud de la ONPE es absolutamente ilegal porque contradice las resoluciones del JNE. Es una resolución jalada de los cabellos. No puede ser que después de 18 meses de recolección de firmas y de haber logrado que el 78% de la población, incluida la Primera Dama, apoye la consulta, se cuestione ahora el proceso del referéndum. Lo que ha hecho la ONPE es algo semejante a lo que ocurrió en el Tribunal Constitucional."

José Cavassa, gerente de ONPE, y ex congresista C90/NM Manuel La Torre en la misma sintonía.

Según De la Flor, el gobierno ha decidido patear el tablero. "Hubo un momento en el cual estaban dispuestos a ir al referéndum. Para nosotros la presencia de Javier Valle Riestra en el gabinete era una señal de que nuestra interpretación podía ser la correcta. Recién, tras la presentación de los planillones, cayeron en la cuenta de que sí teníamos las firmas. Es el sector duro del gobierno el que se ha impuesto."
Cierto es que a las 24 horas de presentarse el millón cuatrocientas cuarenta y un mil firmas apareció en la ONPE la apelación de Daniel Alcázar, relacionado al congresista de la mayoría Oscar Medelius. Este cuestionaba el reglamento de verificación de firmas. Cuando el JNE declaró improcedente dicha apelación, se presentó un nuevo recurso. Esta vez una impugnación con tufillo oficialista. El autor era Manuel La Torre Bardales, un ex congresista de Cambio 90- Nueva Mayoría. Esta última impugnación es la que la ONPE ha declarado fundada.
De la Flor se pregunta "si el JNE nos da al final la razón, ¿qué seguridades tenemos en la ONPE para la verificación de las firmas? El proceso se ha deslegitimado. No creemos que la ONPE pueda actuar de manera imparcial. En realidad tenemos que convocar a la indignación nacional".

Antes de la decisión de la ONPE respecto a la impugnación de De la Torre Bardales, Portillo Campbell llegó a sugerir que el Foro había cometido fraude. Más allá de la existencia de algunos errores en la digitación, no es un delito que el Foro haya utilizado el padrón para mejorar la calidad de sus planillones. Además, en la depuración, según todas las versiones, las firmas inválidas no excederían el 30% del total. Esto significa que habría cerca de un millón de firmas válidas.
En el colmo de los colmos, se dice que Blanca Nélida Colán estaba estudiando seriamente la posibilidad de nombrar algún fiscal ad hoc para que investigue lo que un columnista erróneamente calificó como el primer fraude electrónico en la historia del país. Las aguas estaban movidas. Ahora habrá que ver si el Jurado defiende sus decisiones anteriores.
Si, como sostienen Portillo y otros funcionarios de la ONPE, lo único que hacen es aplicar la ley, ¿por qué no la aplicaron apenas presentado el recurso de oposición de La Torre Bardales? ¿Por qué montaron entretanto (10 días) un circo sobre un supuesto fraude electrónico?
Lo único cierto es que, en momentos de prueba para el país, volvemos a ofrecer el triste espectáculo de un grupo de poder que mediante maniobras -ellas sí fraudulentas- intenta perpetuarse en él. El daño es incalculable para el Perú.

Casa de Citas
-Hay avisos de la ONPE en prensa y TV que ha aparecido sin el nombre de la agencia de publicidad, a pesar de que eso debe hacerse. ¿Qué agencia se encarga de eso?
-Es "Etcétera".
-¿Por qué no aparece?
-No sé de esas cosas. Voy a averiguar. Bueno, hay que hacer hincapié en que las águilas no cazan moscas...

Declaraciones de Portillo a CARETAS 1388, 9.11.1995

-"Yo soy hijo de militar. Mi padre me enseñó a servir al Ejército y mi hobby es la investigación operativa militar".
Declaración de Portillo a CARETAS 1528, 9.10.1997.

-Los del Foro Democrático tienen infiltrados en la ONPE... Yo soy uno de ellos: yo quiero el referéndum.
José Portillo en RPP, 10.8.1998