Ranking Bancario


Ranking Bancario
Camarón que se duerme amanece en el chifa. El Crédito, el Wiese y a seis puntos el Continental mantiene su liderazgo. En las carteras pesadas otro es el orden.

CUMPLIR con el nuevo reglamento de provisiones (nueva ley de bancos) viene resultando una verdadera prueba de esfuerzo para buena parte de los 25 bancos que operan en el sistema.
José Nicolini Lorenzoni, presidente de la Asociación de Bancos (ASBANC) ha solicitado una flexibilización en el cronograma de adecuación que se ha iniciado el 31 de marzo y finaliza el 30 de junio del año 2,000.
Pero eso no es todo. En buen romance el Fenómeno de El Niño ha resultado ser una suerte de llover sobre mojado. Muchos afectados se han visto en la necesidad de refinanciar sus deudas, entre otros, los pesqueros que no ven una anchoveta hace varios meses.
En los primeros 60 días del año (según cifras oficiales), la morosidad promedio creció de 5.3% (diciembre de 1997) a 6.05% (febrero del 98). El propio Nicolini de ASBANC ha reconocido que esta morosidad podría llegar a 7.5% a fin de año. Y quizá se ha quedado corto, ya que el ministro de Economía Jorge Camet ha mencionado un 8%. (Ver tabla 3).
Es decir, justamente cuando los bancos iniciaban la elevación de sus provisiones de acuerdo al reglamento la Madre Naturaleza les exige un esfuerzo adicional.
Eugenio Bertini del Banco de Lima Sudameris, movió el cotarro la semana pasada al señalar que sólo 10 bancos habían cumplido con las nuevas provisiones al 31 de marzo.
A falta de una aclaración por parte de la SBS, Nicolini terció señalando que lo que Bertini había querido decir es que 10 de los bancos habían sobrepasado largamente los requerimientos de provisiones.
O Bertini se fue de boca o no recogieron fielmente sus declaraciones o quizá conozca de primera mano que algunos bancos están presentando un déficit de provisiones, en este primer plazo.
Pero, por cierto nada de ello abona en crear una sensación de fragilidad en el sistema sino al revés. Provisiones son fortaleza. Desde la gestión de Luis Cortavarría la SBS ha venido optimizando sus sistemas de control.
Esta mayor supervisión coincidió con el crecimiento espectacular de las operaciones bancarias.
Mientras que a fines de la hiperinflación de los 90 la intermediación financiera sólo representaba el 4% del PBI ahora se ha situado en 20% (cerca de US$ 13,000 millones), pero, todavía estamos a diez puntos del promedio regional (30%) por lo que se puede colegir que aún hay bastante techo para que los bancos sigan creciendo.
Pero, que los depósitos se hayan multiplicado por 13 y las colocaciones por 7 (enero 93/enero 98), representan un reto para la administración de los propios bancos. Hay que trabajar el doble para mantener su cuota de participación en el mercado, ahora que han ingresado varios bancos extranjeros al mercado nacional.

La palanca es el límite para crecer. Los bancos sólo pueden prestar hasta 11 veces su patrimonio. Mientras que Nuevo Mundo, Bancosur, Norbank, e Interbank tendrán que poner dentro de muy poco la mano en el bolsillo, el Boston, Del País, Citibank, Extebandes y Progreso todavía tienen aire.

La magia de las comunicaciones y la informática ha disminuido los costos operativos. A mayor eficiencia, mayores posibilidades de crecer. Hay bancos y bancos. Unos están con la carreta y otros con el Internet. Contra lo que se piensa el personal se incrementó en 49 % los últimos cuatro años.

En 1990, de 22 bancos que operaban, sólo 2 de ellos estaban vinculados a capital extranjero: Citibank y Extebandes. Ahora esta situación ha cambiado, 17 de los 25 bancos que operan en el sistema tienen participación de bancos extranjeros. Sólo 8 bancos presentan una composición mayoritariamente nacional: Crédito, Wiese, Latino, Nuevo Mundo, Comercio, Banex y Norbank. Los demás bancos representan una significativa participación extranjera.
El ingreso de capital extranjero ha despertado la competencia en el sistema. Una prueba de ello son las campañas publicitarias (de origen nacional o enlatados que vienen de la casa matriz) que han modificado la participación de la banca en determinados segmentos del mercado. Por ejemplo tuvieron éxito, Super Depósito (Banco Continental), el Chanchito Millonario (Interbank), Siempre Contigo (Banco de Crédito), Wiese Depósito (Banco Wiese), la Hiperhipoteca (Santander), etc. A todo ello habría que agregar la intensa guerra publicitaria desatada por la banca de consumo (Trabajo, Solventa, Serbanco, País, Orión, etc.).
Pero esta guerra de guerrillas no ha modificado el panorama de los punteros. En el ranking por tamaño (depósitos y colocaciones) sigue adelante el Crédito (23.98%) seguido a cuatro puntos por el Wiese mientras el Continental se mantiene a seis puntos de distancia del segundo.

Los secretos mejor guardados son las deudas que se retiran del balance. Cuando hay un buen negocio se aprovecha la liquidez para pagar por el error.

En el lote de los medianos, si bien el Interbank tiene cierto aire, el Latino, Banco Sur y el Santander en cualquier momento pueden dar una sorpresa (Ver tabla 1).
El éxito radica en crecer sin que los costos operativos aumenten. Hay bancos que se han modernizado y exhiben significativos niveles de eficiencia y brindan una inmensa gama de nuevos productos financieros (Ver tabla 4). Contra lo que pudiera pensarse el número de personal se ha incrementado en un 49 % (de 17,322 trabajadores en enero del 94 a 25,740 en enero del 98).
Con respecto a la deuda de los bancos con el exterior, que ha tenido mucha publicidad estos días, es cierto que se ha multiplicado por 10. Mientras que en 1993 fue de US $ 321 millones hoy día la cifra asciende a US $ 3,201 millones (cifras oficiales del BCR). Hay una tendencia creciente en estos adeudos que azuza el propio BCR al discriminar los encajes de moneda extranjera. El instituto emisor inmoviliza el 45% de los depósitos en moneda extranjera y por el contrario no coloca ninguna cortapisa a este fondeo de recursos del exterior.