Del Puente A La Tragedia


Del Puente A La Tragedia
Modernos o centenarios, el Fenómeno de El Niño ha encontrado en los puentes el Talón de Aquiles de la red vial.


Puente Reque. Fujimori lo
puso como
ejemplo de las tareas
de prevención que se
habían realizado.
Siete meses después
se vino abajo.

Presidente Fujimori ante el Puente Viejo de Piura. Cayó el jueves 12. Inagurado en 1817, en su larga historia ha sucumbido cinco veces, entre ellas en El Niño de 1891.

Mientras En Lima...
El Niño golpeó las puertas de la capital el fin de semana pasado. La tragedia rondó a lo largo de la ribera del Rímac.

Puente Chosica.. Ni su nombre, Señor de los Milagros, logró salvarlo. El histórico puente colgante colapsó el domingo 15.

UN estruendo similar al de un terremoto, y una inmensa ola alzándose en el lugar exacto donde hasta hace pocos instantes se erigía la parte central del Puente Bolognesi sobre el río Piura, fue el presagio de la tragedia.

Puente Parca. El único acceso a la quebrada de Santa Eulalia, fue arrasado por los huaicos y aisló a decenas de familias.

°Ha caído el Bolognesi!, exclamó una aterrorizada señora parada en el malecón. °El Bolognesi...!
Eran las 10.45 de la mañana del lunes 16, y algunos testigos recuerdan haber visto circular en ese momento sobre la monumental estructura dos combis, un automóvil Tico, un mototaxi y un ciclista.
Las brigadas de rescate recuperaron en las horas siguientes los cadáveres de tres personas, y oficialmente se teme por la vida de una decena de desafortunados más.
Apenas cuatro días antes el centenario Puente Viejo, ubicado a corta distancia, también había sido engullido por las turbulentas aguas del río Piura, cobrando la vida de un chofer.
A la ciudad de Piura sólo le resta ahora el llamado Cuarto Puente como único nexo terrestre con el sur del país (los otros están restringidos para el tránsito vehicular). Si éste también cae, debacle que no se descarta, el aislamiento terrestre de la que es víctima el norte habrá tocado las puertas mismas de la capital del algarrobo.
De hecho, en las últimas doce semanas los ríos han arrasado con 16 puentes sólo en la carretera Panamericana Norte, y 68 en todo el país. La lucha contra las inundaciones y desbordes este verano parece interminable. La emergencia ahora es total.

El RIO HABLADOR

Los departamentos más afectados por El Niño hasta el momento son Tumbes, Piura, Lambayeque, Ica y Cusco. Y ahora la amenaza se cierne peligrosamente sobre Lima.
Aquí la furia del río Rímac fue precedida por un largo concierto de truenos y relámpagos, voceros de fuertes tormentas desatadas en las alturas de la cuenca el sábado 14.

Puente Piedra. Ing. César Aranis de la UNI sobre la cuatricentenaria y ejemplar estructura a espaldas de Palacio de Gobierno. Viejo y bueno.

Un sordo rumor, como proveniente de las entrañas mismas de la Tierra, anunció el paso de la avalancha -alimentada por ocho huaicos originadas en las alturas de Santa Eulalia y Huinco- que se encauzaron por el Río Hablador a las 4 de la tarde.
Las garras del Rímac destriparon el histórico Puente Centenario de Chosica, mientras que los huaicos en Santa Eulalia descalabraron el Puente Parca. El subsecuente desborde anegó las calles de las localidades ribereñas Morón, Chaclacayo y Naña hasta el distrito de Santa Anita, afectando más de 3,200 viviendas.
Las compuertas cerradas del dique de La Represa, ubicado en Chosica, y que deriva aguas del Rímac para la central hidroeléctrica de Huampaní, provocaron un nuevo desborde del Rímac el domingo 15 que se abrió paso por su margen izquierda.
Esa noche, en el Puente Piedra ubicado a la espalda de Palacio de Gobierno, la policía alertaba a los transeúntes con megáfonos que cruzaran por el centro de la estructura cuyas centenarias bases eran remecidas por las piedras que arrastraba el furioso torrente.

Fila India. Equilibristas andinos manteniendo el flujo comercial. Derecha, en Chosica familia reta al Rímac.

El temor de los expertos de la universidad Villarreal, que han alertado de la vulnerabilidad e inminente desastre que pueden provocar el colapso de los puentes Dueñas, Universitaria y Faucett en el corazón de la capital, tomó inquietante actualidad (CARETAS 1507).

SE CAEN, SE CAEN...

De entre todas las tragedias provocadas por el diluvio de El Niño, uno de los de mayor importancia económica es la destrucción de la red vial. Y los puentes han demostrado ser sus puntos más frágiles.
Cada puente caído representa el aislamiento de toda una región, corta el flujo comercial e impide que la ayuda llegue a las zonas damnificadas. No en vano, en una guerra, lo primero que destruye el enemigo son los puentes.
El gobierno está desplegando un esfuerzo titánico por rehabilitarlos, logrando restituir -con diferentes grados de precariedad- 40 puentes. Pero hay 28 aún cortados, entre ellos casi todos los grandes: el Puente Reque (Lambayeque), el Puente Bocapán (Tumbes), y los Puentes Carrasquillo y Bolognesi en Piura.


Antes y Despu´s. El Puente Bocapán, en el Km 880 de la Panamericana Norte, en octubre pasado, y ahora. Derecha, viceministro de Transportes, Héctor Rosales.

"Después del Operativo Chavín de Huántar me estaba aburriendo"
Presidente Alberto Fujimori, el 13 de febrero de 1998, a su retorno de una inspección a la ciudad de Ica, treinta días después del desborde del río del mismo nombre que dejó 120,000 damnificados.

La inversión en medidas de prevención es de altísima rentabilidad. Calculo, grosso modo, de 10 a 1. Es decir, la inversión en El Niño supone una rentabilidad de nada menos del 1,000%.
Presidente Alberto Fujimori, el 16 de marzo, en Cartagena de Indias, Colombia, durante la reunión de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo. A esa misma hora colapsaba el Puente Bolognesi en Piura.

En su despacho en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el viceministro Héctor Rosales mantiene la cabeza fría, acaso porque lleva muchos años de ingeniero civil y es un reconocido experto en carreteras y puentes.
El Perú cuenta con 1,086 puentes, de los cuales 1,018 no han sido afectados. Pero eso, claro, poco interesa a quienes han quedado virtualmente aislados. La carretera Panamericana Norte está cortada a partir de la Quebrada de las Zorras en Huarmey, a sólo 350 kilómetros de Lima.
Según el Ing. César Aranis García-Rossell, de la Universidad Nacional de Ingeniería, el país debería tener por lo menos diez veces más puentes, lo cual a su vez amortiguaría el impacto provocado por el colapso de tan vital infraestructura.

PUENTE INCA.. Rumbo a Santa Rosa de Quives, venerable e indestructible construido en el Siglo XV. El Perú tiene 1,086 puentes.

Piedras Voladoras. Mudo testimonio de la furia pétrea del Rímac, en Chosica.

POR QUE FALLAN LOS PUENTES PERUANOS

Trece de los 68 puentes afectados en todo el país no tienen más de 14 años de antigüedad, y ocho de éstos fueron construidos en los últimos cinco años.
¿Cómo es posible que puentes tan nuevos, diseñados después del desastroso Niño de 1983, no resistan el fenómeno actual?

El Bolognesi. El lunes 16 sucumbió en las aguas del río Piura. Murieron 3 personas, y desaparecieron 10.

Según el Ing. Aranis, el problema no está en la construcción sino en un error de cálculo hidráulico. Simplemente no están diseñados para aguantar este tipo de lluvias: no son suficientemente largos, sus estribos y pilares no son suficientemente profundos y el nivel del tablero no es suficientemente alto.
Para el viceministro Rosales, la presente debacle llama a la reflexión y a la necesidad de aplicar en el futuro técnicas más modernas en la construcción de nuestros puentes y carreteras, pese a que va a costar más caro.
Para entender cuán resistentes tienen que ser los puentes peruanos, se debe tener una noción de la inmensa fuerza del agua. Un metro cúbico de agua pesa una tonelada, es decir, que un río, como el Piura, que superó los 4,000 metros cúbicos de agua por segundo el día de la tragedia, arrastra consigo la inercia de cuatro millones de toneladas. Multiplíquese la fuerza por la velocidad de la correntada.

LA RECONSTRUCCION

Los costos para construir un puente son elevados: entre 15 mil y 20 mil soles por metro cuadrado, dependiendo de su ubicación, el grado de dificultad y del diseño.

Combate Hidraúlico. Ministro de Transportes, Antonio Páucar. De 68 puentes caídos, 40 han sido rescatados.

Por el momento, Transportes y Comunicaciones está instalando puentes modulares, en su mayoría metálicos y fáciles de instalar, entre ellos los puentes Bailey. De estos modelos, diseñados por los ingleses durante la Segunda Guerra Mundial, existen opiniones discrepantes: "Son un lujo" dice el Ing. Aranis. "Son baratos", afirma el viceministro Rosales.
Lo cierto es que los puentes Bailey cuestan de 2,700 a 3,240 soles por metro cuadrado. En muchos casos esto significa que la solución corta cuesta cerca de la quinta parte que la solución definitiva. Aunque tienen enormes ventajas: se pueden instalar rápidamente, vale decir, entre diez días y seis semanas según las condiciones del puente colapsado. Y cuando se llega a una solución definitiva, se desmontan y se trasladan a otro sitio.

Puente Faucett. Defensas carcomidas y peligrosa sedimentación.

Puentes Bailey. Inventados por los ingleses durante la Segunda Guerra Mundial, los puentes Bailey consisten en estructuras modulares que se construyen al margen del río, sobre rodillos, y luego se lanzan sobre el torrente sin necesidad de lidiar con las aguas. Han resultado ser claves durante la emergencia.

El hecho es que seis de los 68 puentes dañados eran Bailey, los mismos que se habían quedado como una solución definitiva, es un reflejo de la precariedad de nuestra infraestructura vial.
Por lo pronto, sin embargo, los esfuerzos e imaginación están orientados a facilitar el tránsito en las carreteras mayores y aquellas que sirven de único nexo de una región con el resto del país, así como ayudar a los damnificados.
Pero resulta obvio que habrá que evaluar lo que ha pasado y prepararse mejor para la visita del próximo Niño. Dentro de 40 días el gobierno presentará una evaluación de lo que invertirá para la rehabilitación de la red vial.

El mítico puente incaico sobre el río Apurímac según E. George Esquiere en 1877. Aún existe.

Claro que para el Ing. Aranis subsiste un problema adicional: "Ahora empieza a aparecer gente que de pronto se transforma en especialista de ríos y costas", afirma. "En consecuencia, tenemos agrónomos dirigiendo obras de encauzamiento de ríos, de protección de puentes, cuando éste es un trabajo que deberían hacer los especialistas". (Kristin Helberg).