El Embrujo de Tambopata

Sorprendente incursión a la tupida floresta del Tambopata, Madre de Dios, y su exuberante fauna y flora.

Aquí Empezó Todo

En 1976, Max Gunther puso un albergue de techo de palma y caña brava en Tambopata: el Explorer's Inn. El lugar pronto se convertiría en un epicentro de estudios naturalistas sobre el bosque tropical.


El Explorer's Inn. Derecha, poblador y mascota en el Bajo Tambopata.



La selva de Tambopata, Madre de Dios, donde el reino animal y vegetal supera los caprichosos meandros de la imaginación, y las razones por las que debe ser declarado Parque Nacional.

Foto
Haroldo Castro

Los primeros naturalistas en aventurarse al bosque del Tambopata en la década de 1970, no tardaron en embriagar a la comunidad científica con el canto de los pájaros. En 5,500 hectáreas de la Reserva de Explorer's Inn, a tan sólo tres horas de navegación de Puerto Maldonado, se estableció el mayor registro de especies de aves (575), y el segundo en mariposas (1,200). Inaccesible salvo por río, el Tambopata y su exuberante biodiversidad, apenas ha sido perturbado en centurias. Hasta ahora.

Escriben
RODERIC B. MATS,
RUSSELL MITTERMEIER
JOSE VICENTE RODRIGUEZ


Malabares de cotomono (Alouatta seniculus), una de las 9 especies de mono en Tambopata.

LA actual tasa de desaparición de especies es 400 veces mayor a la del más reciente pasado geológico y si la capacidad destructiva del hombre continúa al mismo ritmo, nos enfrentamos al suceso de extinción más extraordinario desde la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años. La especie humana depende de la diversidad biológica para sobrevivir y aquellas que desaparecen con los bosques tropicales, representan las posibilidades con que cuenta la humanidad para su supervivencia futura.
Desafortunadamente, apenas si hemos podido conjeturar sobre el inmenso potencial de la biodiversidad que habita los bosques tropicales, para nuestro propio beneficio. El conocido químico brasileño Otto Gottlieb escribió: "No sabemos absolutamente nada sobre la composición química del 99.6% de nuestra flora". Es alarmante pensar que la posible cura para el cáncer, el SIDA y otras enfermedades que aquejan a la humanidad, pueda desvanecerse antes que las especies que lo posibiliten puedan ser siquiera descritas por la ciencia.


Gregarios y singularmente voraces, el lobo de río (Pteroura brasiliensis) es uno de los personajes más conspicuos y más amenazados.

La biodiversidad no está distribuida uniformemente sobre la superficie de la tierra, sino que está altamente concentrada en el estrecho cinturón de los trópicos. Por ejemplo, existen más especies de aves en el Perú que en América del Norte y Europa juntos. Desafortunadamente, las amenazas que se ciernen sobre la biodiversidad son igualmente desproporcionadas en los países tropicales, sujetos a la expansión demográfica, urbanización intensiva y la extracción a gran escala de los recursos naturales, tales como la madera, el petróleo, los minerales y los productos agrícolas. En este cinturón de biodiversidad, la región andina tropical, incluyendo a Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, sobresale como la zona de mayor importancia biológica del planeta, principalmente en las selvas tropicales que se extienden a lo largo de las laderas orientales de los Andes hasta la cuenca amazónica y el Chocó. Los países andinos tropicales comprenden un área de cerca de 3 millones de Km2, o sea un 3% de la totalidad de la superficie de la tierra; sin embargo, allí se concentra más del 20% de las especies, es decir, casi una quinta parte de todas las plantas y los animales que habitan este planeta.


Mittermeier, con rana venenosa en la mira. Derecha, caleidoscópica concentración de mariposas.

Por ello es urgente el desarrollo de una estrategia de conservación y uso racional de los recursos naturales en los ecosistemas andinos.
La riqueza biológica de los bosques tropicales andinos representa una ventaja comparativa en el mercado mundial, en términos de productos altamente cotizados, tales como los farmacéuticos y el turismo. Por ejemplo, el 40% de los medicamentos distribuidos por la multimillonaria industria farmacéutica son derivados de organismos vivos. Asimismo, la industria turística, considerada como el renglón más pujante dentro de la economía actual, está cada vez más interesada en las áreas naturales tropicales, como los únicos reductos de belleza natural en un planeta sobrepoblado. Un ecoturismo bien planificado puede proveer incentivos que disminuyan otras actividades humanas, como la caza, la deforestación y la tala indiscriminada de la madera, que amenazan la integridad de las áreas tropicales y su belleza paisajística. Esto es particularmente válido para el Perú donde se ha observado recientemente un interés galopante en el turismo naturalista. Bajo una apropiada administración los ingresos procedentes del ecoturismo en el Perú podrían sobrepasar todas las otras fuentes de divisas, como ha sucedido en Costa Rica durante la última década.

Una de las regiones críticas para la conservación del bioma en el piedemonte de los Andes tropicales es el complejo de áreas protegidas Tambopata/Madidi en la frontera entre Perú y Bolivia. El área incluye en el Perú el Santuario Pampas del Heath y la Zona Reservada Tambopata-Candamo, y en Bolivia, el Parque Nacional Madidi, la Reserva de la Biósfera Pilón Lajas, el Santuario de Ulla Ulla hasta llegar a la Reserva de La Biósfera del Beni y el territorio indígena Chimane. La Zona Reservada Tambopata-Candamo es el último eslabón importante que falta en la "preciosa cadena" de áreas protegidas de la región andina. La categoría de Zona Reservada es transitoria y está pendiente aún su establecimiento como parque nacional, según la propuesta del Parque Nacional Bahuaja-Sonene.
Cuando el propuesto Parque Nacional Bahuaja-Sonene se haga realidad, la cadena de ecosistemas andinos protegidos alcanzará los 4.5 millones de hectáreas, convirtiéndola no sólo en el complejo de áreas bajo protección más extensa de este hemisferio, sino la región más importante y diversa biológicamente. Este es el objetivo de Conservación Internacional y de todas aquellas personas y entidades interesadas en la conservación biológica y cultural a nivel mundial. Nos sentimos optimistas que el gobierno peruano mostrará su liderazgo característico, creando el Parque Nacional Bahuaja-Sonene.

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*Russell Mittermeier, es presidente de Conservación Internacional; Roderic B. Mast, es el vicepresidente para la Región Andina; y José Vicente Rodríguez, es el Coordinador Científico de CI-Colombia.

Rendimos homenaje póstumo al fallecido científico conservacionista Ted Parker, quien estudiaba y visitaba frecuentemente esta área de Tambopata durante los últimos catorce años de su vida. Ted tenía la capacidad de identificar hasta 4000 especies de aves, sólo por su canto. El sueño de Ted era ver establecida esta "preciosa cadena" de áreas protegidas de los Andes.


El Oro Verde

Cómo proteger el bosque de Tambopata.


Avecita Chicchón, directora del Proyecto-Perú.

ORO, castañas, madera, coca y, probablemente, gas ó petróleo, son algunos de los principales recursos naturales en la selva del Tambopata, el bosque que se extiende hacia el sur y el oriente de Puerto Maldonado, en Madre de Dios y Puno. Pero por cierto el tesoro más singular de la región es la extraordinaria biodiversidad de sus bosques vírgenes. En un solo árbol se suelen encontrar más especies de hormigas que las que hay en toda Gran Bretaña. Desde 1994 obra en poder del gobierno una propuesta técnica para crear el Parque Nacional Bahuaja-Sonene, el nombre con el que los nativos ese'eja llaman a los ríos Tambopata y el Heath. El área propuesta de casi un millón de hectáreas, incorpora al Santuario Nacional Pampas del Heath, y es colindante con el flamante PN de Madidi en Bolivia, creado por el presidente Sánchez Lozada en setiembre último. "No se trata de crear una nueva área protegida", sostiene Avecita Chicchón, directora del Programa Perú de Conservación Internacional. "Simplemente de convertir el actual estatus transitorio en uno permanente". Desde 1990, la región del Tambopata es oficialmente una Zona Reservada, es decir, un área natural protegida. Lo que se busca es que dicha situación de intangibilidad no se revierta. Hace cuatro años que CI alienta en la región proyectos de desarrollo sostenibles -como la castaña y la agroforestería- en el marco de una política de planificación participativa. Tambopata es parte de un megacorredor de biodiversidad amazónica, que se extiende desde el Parque Nacional y Reserva de la Biósfera del Manu, hasta el Madidi.


Mágico Viaje

Documental de Conservación Internacional, nos hace descubrir el valor del bosque.

El director de "Volver a Tambopata", Haroldo Castro, con su hijo Tamino, al pie de la Betacam. Grabaron más de 30 horas de imágenes en tres expediciones. Derecha, el río Tambopata desde la cordillera del Távara. El documental será presentado por Panamericana TV el viernes 9 a las 7.30 de la noche.

AL igual que en Hollywood, Haroldo Castro, director de Comunicaciones Internacionales de Conservación Internacional, cree en las estrellas. Pero en las brillantes estrellas del firmamento. Una feliz conjunción de las mismas, hizo que en abril de 1994, Castro llegara al Perú, armado de una filmadora Betacam, para documentar en imágenes la selva del Tambopata, en Madre de Dios. Regresó en setiembre, y después en marzo del año siguiente, con su hijo Tamino, para completar el trabajo.
Al cabo de 50 días y 30 horas de filmación, el resultado será finalmemente proyectado este jueves 8 en el auditorio del Museo de la Nación, en lo que constituye un avant premiere mundial, y el viernes 9 -a las 7.30 de la noche- en Panamericana TV. "Volver a Tambopata", dice Castro refiriéndose al documental, "busca sensibilizar al público sobre el valor de las áreas naturales del Perú. Uno sólo cuida lo que conoce y aprecia".

El guión tiene como tema principal el retorno de un hombre costeño a Tambopata en busca de sus raíces, inspirado en las historias sobre la selva que su abuela, una nativa de Tambopata, le narrara de pequeño. El vivo recuerdo de dichas palabras lleva de la mano al espectador, y al ficticio protagonista, a la selva de Madre de Dios, donde se enfrenta a una compleja y exótica realidad.
"Los árboles son los gigantes de la selva, acuérdate de cuidarlos" , le decía la abuela al protagonista en sueños. Así, con la cámara de Haroldo, y el guión elaborado por su esposa, Flavia, el observador se embarca en una atestada canoa rumbo a los bosques de castañas que se yerguen, colosales, en uno de los últimos paraísos naturales del planeta.
La protección de dichas áreas, y del bosque de Tambopata, cuya biodiversidad en flora y fauna no deja de asombrar al mundo, es el argumento de fondo del documental, y la real inspiración de Haroldo y Flavia para su realización. Aparte de los astros, claro, y el generoso auspicio de Xerox del Perú y Citibank, Americana de Aviación y el músico Govi, del sello Real Music, a quien se debe atribuir la melodía cuando la de los pájaros cesa. La voz del protagonista es de Luis Manrique, un actor peruano residente en Washington.


CARETAS 1400