Cuando Ríos se Puso Bravo

Fuero Militar condena a un año de prisión al general Ríos Araico. La reacción no se hizo esperar.


Indignación y dolor el día en que el tribunal condenó a Ríos Araico. Tiene otro proceso en el fuero común.

CUANDO el presidente Alberto Fujimori visitó la base contra-subversiva del Ejército en Uchiza, en setiembre de 1991, después de haberse reunido con los cocaleros de esa ciudad, entró a la cocina de la tropa mientras se preparaba el rancho y felicitó a los cocineros. El jefe del Frente Huallaga, general Jaime Ríos Araico, le explicó que podían comer gracias a las donaciones de víveres que recibían del gobernador y presidente del Comité de Desarrollo de Uchiza, Carlos Rodríguez Chumioque.
La semana pasada, sin embargo, Ríos Araico fue condenado por un tribunal militar a un año de prisión y 10,000 soles de reparación civil, en base a la acusación del fiscal Raúl Talledo. El coronel Talledo, el mismo del caso La Cantuta y el que acusó al general Jaime Salinas, sostuvo que en 1991 el general Ríos Araico "permitió acciones dolosas en la base de Uchiza, al aprobar el apoyo de víveres y en dinero procedente del narcotráfico".
Ríos, sin embargo, sostiene que eso lo sabía su comando y el propio Presidente de la República. Eso era práctica usual, además, en las zonas cocaleras hasta 1992, cuando se dictó un nuevo ordenamiento legal.
El caso de Ríos Araico llama la atención. Siendo uno de los generales más jóvenes, con proyección a llegar al máximo cargo en el Ejército, se negó a firmar un manifiesto contra el general Rodolfo Robles en mayo de 1993, aduciendo que un general de brigada no podía criticar a un divisionario. Antes había protestado por el trato al general Jaime Salinas Sedó. Eso, según los allegados a Ríos Araico, hizo que le pusieran la puntería y lo acusaran de complicidad con el narcotráfico, dos años después de haber dejado el Frente Huallaga.
A diferencia de otros generales que si parecen seriamente comprometidos, Ríos Araico ha sido puesto también a disposición del fuero común, que lo juzga por similar delito.


CARETAS 1399