La verdadera historia del armamentismo ecuatoriano

El Secreto de los Kfir

Ecuador habría estado negociando la compra de uno o dos escuadrones -doce o veinticuatro- cazabombarderos Kfir en Israel.


(Arriba) Una formación de Kfir de la Fuerza Aérea del Ecuador. (Derecha) Los Kfir de la FAE con armamento completo y tanques adicionales de combustible.

Ni la crisis económica ni la grave situación política de su país parecen haber disuadido a la cúpula militar ecuatoriana, que sigue empeñada en una carrera armamentista. El número de aviones que estarían por comprar sería mucho más grande del que han reconocido oficialmente. La FAP, entretanto, habría tratado de adquirir aviones Sukhoi y Mig en Rusia, para reponer las pérdidas y reemplazar a los obsoletos, pero los Estados Unidos habrían presionado para impedirlo.


Guerra de nervios: Paco Moncayo, jefe del ejército ecuatoriano, impulsa la carrera armamentista. (Der.) General Nicolás Hermoza, mantener el equilibrio.

NO es usual que se compren sólo 4 aviones, sostuvo una fuente militar peruana en relación a la versión del ministro de Defensa ecuatoriano, el general (r) Alfonso Alarcón, que afirmó que su país adquiriría 4 Kfir. Normalmente los fabricantes venden como mínimo una escuadra de 12 aviones, agregó la fuente.
El canciller Francisco Tudela había dicho el lunes que nuestros vecinos estaban en tratos para comprar 8 cazabombarderos Kfir. La prensa israelí también mencionó ese número.


Sukhoi 22 de la FAP. Dos fueron derribados en el Cóndor.

Sin embargo, en la Comandancia General de la Fuerza Aérea peruana, en el Campo de Marte, se temía que fueran muchos más. Algunas versiones hablaban de dos escuadrones completos, 24 aviones.
La Fuerza Aérea del Ecuador (FAE) adquirió 12 de esas naves entre 1981 y 1982, 2 de ellas biplazas de entrenamiento.

PRESIONES INTERNACIONALES

Los Kfir son una versión modificada del Mirage-5 francés, fabricados por la empresa Israel Aircraft Industries (IAI). Al parecer los planos del avión no fueron adquiridos sino sustraídos misteriosamente en la década de 1970 de las oficinas de la Marcel Dassault, que produce los Mirage en Francia, y usados por la IAI para fabricar su propio avión, adecuado a las necesidades de la defensa del Estado de Israel.
Los israelíes han desarrollado mucho su industria bélica, pero no producen motores complejos. Por eso el Kfir usa una turbina fabricada por la empresa norteamericana General Electric, la J-79-J1E. Ellos usan muchas partes producidas en los Estados Unidos porque reciben unos US$ 3,000 millones de ayuda anual de ese país, asistencia que está condicionada a la compra de productos norteamericanos.
Al usar turbinas norteamericanas, el gobierno de Bill Clinton tiene que autorizar la venta de los Kfir a Ecuador, como se encargó de recordar el canciller Tudela, remarcando que los EE.UU. son uno de los países garantes del Protocolo de Río de Janeiro.
En realidad, la compra de aviones por parte del Ecuador no sería ilegal pero sí preocupante, como expresó Tudela.
Pero lo que no se ha dicho, es que luego del conflicto de la Cordillera del Cóndor, la Fuerza Aérea del Perú estuvo explorando mercados para reemplazar las unidades perdidas y las obsoletas. Como se recuerda, en enero fueron derribados 4 aviones peruanos, dos Sukhoi 22, un Canberra y un Cessna A37.
Los venerables bombarderos Canberra, adquiridos durante el gobierno de Manuel Odría, ya bordean el medio siglo y no pueden competir con los aviones modernos.
La FAP, que hizo importantes adquisiciones en la Unión Soviética a principios de los años '70, habría estado interesada en renovar su material con aviones rusos de tecnología moderna y más baratos que los fabricados en países occidentales. Concretamente habría propuesto adquirir dos escuadrones de Sukhoi 27 y seis aviones MIG 29, estos últimos dotados de avanzada tecnología electrónica.
Hace cuatro meses pilotos peruanos habrían viajado a Rusia para probar las naves y familiarizarse con su manejo. Pero las negociaciones se paralizaron, según la misma fuente, por las fuertes presiones ejercidas por los EE.UU. sobre el gobierno peruano para que no compre aviones a Rusia.
De ser cierta esta versión, sería un contrasentido que el gobierno norteamericano apruebe la venta de los Kfir israelíes a Ecuador, después de haber impedido que Perú realice esas adquisiciones.

ESTRATEGIA ECUATORIANA

Un experto consultado por CARETAS, opinó que Ecuador estaría tratando de mejorar sus condiciones de negociación para la ronda de conversaciones que se iniciará en enero próximo, mes signado por un aniversario más de la firma del Protocolo de Rio de Janeiro y por el del conflicto del Alto Cenepa, que se inició el 26 de enero de 1995.
La eminencia gris detrás de la estrategia ecuatoriana es el general Paco Moncayo, actual jefe del Ejército de su país que estuvo al frente de las operaciones durante el conflicto de la Cordillera del Cóndor.
Moncayo es uno de los propulsores de la modernización de las FF.AA. del Ecuador. El sostiene que Ecuador tiene que "recuperar" los territorios que supuestamente perdió a manos del Perú, y que eso sólo puede lograrse con un ejército fuerte. Recientemente Moncayo ha expresado públicamente su descontento con el desempeño de la clase política de su país, que ha provocado una crisis e impedido la unidad nacional que -dice- necesitan para enfrentar al Perú.
En la concepción de Moncayo, uno de los personajes más influyentes de la política ecuatoriana hoy en día, las FF.AA. ecuatorianas tienen que seguir engrosando su potencial bélico para lograr sus objetivos nacionales.
La compra de los Kfir podría significar la erogación de varios cientos de millones de dólares al Ecuador, que atraviesa por una difícil situación económica precisamente por los efectos del conflicto del Cóndor que ellos provocaron.
Una adquisición de esa envergadura agravaría, sin duda, los problemas de nuestro vecino. Sin embargo, las FF.AA. ecuatorianas manejan a discreción un enorme presupuesto vinculado a las rentas del petróleo de su país. Y precisamente a consecuencia del último conflicto, obtuvieron la prórroga del disfrute de esas regalías.
La Cancillería peruana tendrá que trabajar activamente en el futuro inmediato, para poner al descubierto las maniobras ecuatorianas y negociar en óptimas condiciones durante las rondas que se inician en enero.



CARETAS 1393