Pluma Errante

Leonardo Valencia: una nueva figura en el ambiente literario.

El martes pasado el escritor Iván Thays presentó "La Luna nómada" de Leonardo Valencia, nueva figura que aparece con fuerza en el panorama narrativo latinoamericano. Los personajes de Valencia son seres errantes o desarraigados que deambulan por el mundo buscando su identidad pero enfrentados siempre al mundo que se les presenta.


`La Luna nómada' de Leonardo Valencia en Edición de Jaime Campodónico.

A los 13 años se empezaron a manifestar los primeros indicios de una vocación literaria. Un regusto por jugar con las palabras, el deseo de eternizarse inventando historias inconclusas, el sosiego que da una buena lectura, las ansias de fabular sobre su propia historia, fueron los síntomas adolescentes. Aunque quizás el origen se encuentre antes, en la niñez, cuando Leonardo Valencia Assogna se entretenía buscando parentescos entre las palabras italianas y las españolas.
Hijo de madre italiana y padre ecuatoriano, asumió naturalmente ambas lenguas. Y de refilón, los viajes. El trayecto entre Europa y América se le hizo un hábito desde los primeros años. Vivió en Italia, Ecuador, Bogotá, Venezuela, México y desde hace dos años lo hace en el Perú. Acá llegó como redactor publicitario de una empresa internacional y aunque no le disgusta en absoluto lo que hace, tiene el convencimiento de que su vocación exclusiva y excluyente será la literatura.
No va descaminado. A los 26 años recién cumplidos Leonardo Valencia acaba de publicar su primer libro de cuentos: "La Luna nómada" (Jaime Campodónico/Editor).
El libro empezó como una novela. Larga, ambiciosa, desmesurada, como es la narrativa de los autores que admira y que lo acompañan desde hace muchos años: Henry James o Thomas Wolfe. A medio camino, o camino y medio más bien, la historia se había convertido en un mamotreto difícil de controlar por la cantidad de personajes, sensaciones y situaciones que convivían entre sus páginas sin poder integrarse del todo.
Exigente consigo mismo, Leonardo se dio cuenta de que el proyecto no estaba todavía maduro y decidió guardarlo en un cajón hasta que apareciera el momento oportuno de retomar el trabajo. La historia, sin embargo, no se le iba de la cabeza. En una de las tantas relecturas que le obligaba la fatiga creativa, descubrió que habían varias lecturas paralelas, que cada personaje tenía su propia dinámica y que a todos ellos los unía una vocación errante. Una suerte de desplazamiento físico e interior tanto en el tiempo como en el espacio.
De 20 cuentos quedaron 8, que son los que forman parte de "La Luna nómada", libro interesante, riguroso, clásico en su formulación que prescinde de la osadía o impertinencia a la que son proclives los jóvenes. Sin embargo, el escritor no se siente cuentista. "Es un género que respeto mucho porque es muy difícil. No me siento cuentista sólo me he aproximado a él¨, dice el autor.
Es obvio que Leonardo Valencia tiene una curiosidad devoradora por la poesía y una pasión desaforada por el cine. "Jamás publicaré un solo poema pero la leo muchísimo", confiesa. Sus preferencias cubren un gran abanico de autores, desde los clásicos hasta los modernos, deteniéndose quizás en el argentino Juarroz y en el árabe Adonis. De Perú es tributario de la poesía de Eielson y Martín Adán y de la narrativa de Ribeyro.
Precisamente, artículos sobre poetas y narradores o entrevistas a escritores como Bryce o Ribeyro, por mencionar solamente algunos, han sido publicados en revistas y suplementos como "Vuelta" y "Reforma" de México, "El Espectador" de Colombia, "El Telégrafo" de Ecuador y "El Mundo" de Perú.
Cree que ser escritor es una opción difícil que requiere trabajo, dedicación, humildad y paciencia. "Disciplina e inspiración son inseparables", afirma con seriedad. "Las ideas o las sensaciones servirían poco si no tuvieran al rigor como el hilo invisible del collar de perlas".
Por eso, escribe todas las noches. Así no tenga claro qué es lo quiere poner sobre el papel. "Es como soltar la mano, calentar el lenguaje y ponerse en disposición de lo que va a venir".


Literatura Fin de Siglo

Coloquio literario cusqueño del 20 al 26 de noviembre.

VALIENDOSE de una bien ganada experiencia en la organización de los pasados encuentros literarios -"Literatura y Sociedad" y "Literaturas Contemporáneas"-, el INC del Cusco junto con la Asociación Cultural Cusco, anuncian para noviembre de este año el coloquio denominado "Literaturas Peruanas de Fin de Siglo". Carlos Sánchez Paz, principal organizador, informa que la reunión se realizará en la ciudad imperial del 20 al 26 de noviembre, contando, en poesía, con la presencia de Javier Sologuren, Blanca Varela, Antonio Cisneros, Carmen Ollé, Arturo Corcuera, Giovanna Pollarolo, Alejandro Romualdo, Rocío Silva Santisteban, Rodolfo Hinostroza, Rodrigo Quijano, Oswaldo Chanove, Enrique Sánchez, Gastón Agurto; en narrativa, Oswaldo Reynoso, Carlos Zavaleta, Miguel Gutiérrez, Fernando Ampuero, Edgar-do Rivera Martínez, Carlos Calderón Fajardo, Dante Castro, Patricia de Souza, Marcela Robles, Mario Bellatín, Iván Thays, Oscar Malca, Jaime Bedoya, Alonso Cueto; en ensayo y crítica, Pablo Macera, Abelardo Oquendo, Jorge Salazar, Jorge Cornejo Polar, Raúl Vargas, Ricardo Gonzalez Vigil; y en dramaturgia, César de María, Luis Peirano, Roberto Angeles, Miguel Rubio, Alfonso Santisteban y Alonso Alegría.
En el Coloquio se rendirá merecido homenaje a Julio Ramón Ribeyro, a Javier Sologuren y a Emilio Adolfo Westphalen. Los interesados pueden comunicarse al Cusco al telefax 223831.


LETRAS

LIBRO

EXPOSICIONES

TEATRO


Tres Hermanas

Clásico de Chejov en el CC de la PUC.


Diego Bertie y Els Vandell en Las Tres Hermanas.

LA semana pasada bajo la dirección de Edgar Saba, el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica estrenó "Las Tres Hermanas", del ruso genial Anton Chejov.
Esta pieza, un clásico de la dramaturgia universal fue estrenada en 1901 y tanto el cine como las tablas han sucumbido periódicamente a la fascinante historia de amores encontrados y situaciones límite en las que Chejov, un gran conocedor del alma humana, pone a sus personajes.
En la puesta nacional participan Martha Figueroa, Diego Bertie, Els Vandell (debuta en el Perú), Paul Vega, Marisol Palacios, Carlos Victoria, Katia Condos, Javier Valdez, Carlos Tuccio, Carlos Danós y Elide Brero.
Va de jueves a lunes a las 8 p.m.


Joya Santa

La Sacristía de San Francisco se abre al turismo.


Parte de la cajonería, tallas y lienzos de la Sacristía restaurada.

CERRADA desde el terremoto del 3 de octubre de 1974, la Sacristía de San Francisco fue restaurada merced a un convenio de cooperación entre el INC y el Programa de Restauración de Monumentos de la Agencia Española de Cooperación Internacional que está a cargo del arquitecto español Juan de la Serna.
El paciente, minucioso y profesional trabajo realizado a lo largo de 5 años, implicó la restauración arquitectónica y de los bienes muebles, la limpieza de la pintura mural y una moderna propuesta de conservación museográfica.
Los restauradores se apoyaron en fotografías, documentos de época y un arduo trabajo de investigación histórica para ir reconstruyendo fielmente cada segmento pero cuidándose de evidenciar lo antiguo y lo reciente para que el público perciba la diferencia de épocas.
El Convento de San Francisco El Grande de Lima, fue la residencia principal de los Doce Apóstoles Franciscanos del Perú. La nueva Sacristía, edificada en 1727 con motivo de la inminente canonización de San Francisco Solano es considerada como una de las joyas del arte colonial.
En sus muros se encontraron zócalos decorados con pinturas murales que reproducen el Arbol Genealógico de la Orden Franciscana, criptas y catacumbas donde están sepultados personajes famosos como Fray José de Guadalupe Mojica, una impresionante cajonería con bajorrelieves de santos y apóstoles y un par de churriguerescos retablos de madera tallada que dan un ambiente muy especial a la estancia. Lienzos de Zurbarán y Diego de Ribera decoran las paredes de azul intenso que ahora lucen como en sus mejores tiempos. La bóveda y los pisos revestidos de azulejos han sido íntegramente restaurados para devolverle la magnificencia de otrora.
En este importante trabajo han participado profesionales del. INC (Perú) y el ICI (España) bajo la dirección de Patricia Díaz y Juan de la Serna, respectivamente. El equipo se completó con los españoles Gema Ballesteros, Claudio Carbonell, Elena de Juan Togores, Mercedes Barrera y Mario Avila. Por el lado nacional estuvieron Fredy Alponte, Walter Guerra, Ernesto Carmen, Rosa Cortés, Enrique Castilla y César Bendezú, entre otros profesionales.


CARETAS 1385